Chilpancingo, Guerrero.- El gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que el desarme de la policía municipal de Acapulco se debió a que estaba infiltrada por el Cartel Independiente de Acapulco.

En una entrevista en el noticiero Despierta con Loret, el mandatario estatal explicó que el operativo que encabezó ayer la Marina y el Ejército Mexicano, en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública de Acapulco fue para ejecutar dos órdenes de aprehensión contra dos mandos.

Los dos detenidos acusados de homicidio, ocupaban los cargos de Supervisor General y coordinador de Movilidad y Transporte de la policía.

Aparte de cumplimentar la ejecución de las dos órdenes de aprehensión, Astudillo Flores señaló que se aprovechó el operativo para hacer una “saneada”, revisar al equipo, transporte y expedientes de cada uno de los más de 500 elementos que conforman la corporación policiaca.

En respuesta a una pregunta del periodista Carlos Loret de Mola, el gobernador priista negó que esté en análisis la intervención del Estado en otro gobierno municipal, aunque estas se han ejecutado de manera sorpresiva, como sucedió con el caso de la Policía Municipal de Zihuatanejo en mayo de 2017, donde se detectaron nexos con grupos delictivos.

La acción policiaca ocurrió luego que la alcaldesa electa Adela Román Ocampo difundiera una versión falsa de que la síndica procuradora electa, Leticia Castro recibió amenazas. Roman Ocampo se ha reunido tres veces con el gobernador priista, que se interpretó en los círculos de Morena en el estado como parte de un pacto.

Astudillo negó que represente un fracaso para su actual administración estatal, el hecho de que en un municipio como Acapulco, su policía mantenga vínculos con presuntos delincuentes, por el contrario, comentó que se trató de una acción para hacer frente a los graves problemas de inseguridad en el Puerto.

A cuatro días del cambio de gobierno municipal, entre el perredista Evodio Velázquez Aguirre y la morenista Adela Román Ocampo, el mandatario estatal ofreció apoyar a la nueva administración con el refuerzo de actividades de seguridad, que momentáneamente pasará a estar a cargo del Ejército Mexicano y la Marina.

Por los hechos de ayer, la Embajada de Estados Unidos recomendó a sus connacionales  no viajar al Puerto de Acapulco, por considerar el municipio en estado de alerta, luego del desarme de los elementos policiacos.