Chilpancingo, Guerrero.- Por la inoperancia en el tema de desplazados por la violencia en Chichihualco, y al ser jefe del Ejecutivo estatal, el gobernador de Guerrero Héctor Astudillo Flores es el responsable de los hechos ocurridos ayer en ese municipio, sentenció el Centro Regional de Derechos Humanos "José María Morelos y Pavón", en voz de su director del centro Morelos, el activista Manuel Olivares Hernández.

En entrevista, Olivares Hernández denunció que ayer durante un bloqueo en la carretera Chichihualco-El Naranjo, él fue agredido por agentes de la Unidad de Fuerzas Especiales (UFE) -grupo con el mayor número de violaciones a derechos humanos en la entidad-, y le robaron una computadora, celulares y documentos.

Ayer, desplazados por la violencia en localidades serranas del municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco), bloquearon la citada carretera para evitar que policías del estado y otras corporaciones salieran de El Naranjo, pueblo al que habían acudido por un reporte de nuevos enfrentamientos entre grupos armados.

La demanda de los desplazados, junto con el activista de derechos humanos, fue que las corporaciones policiacas se quedaran en la zona para garantizar seguridad en la zona, sin embargo la violenta respuesta de los UFEs fue encañonar, amenazar y agredir a desplazados, reporteros y al director del Centro Morelos.

Está mañana en la cabecera municipal de Leonardo Bravo, Chichihualco, Manuel Olivares condenó la agresión y responsabilizó directamente al gobernador priista de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.

"Ayer nos informan que a las 8 de la mañana inicia un ataque contra la comunidad de El Naranjo -por parte del grupo armado que desplazó a todas estas familias- (refiriéndose a la policía comunitaria de Tlacotepec)... Supimos que iba un operativo para apoyar a las familias de la comunidad", detalló Manuel Olivares.

"La decisión de los desplazados fue que cuando los policías fueran a El Naranjo, se presionara para que se mantuvieran allá dando protección y se colocaran tres puestos de seguridad como se acordó desde el mes de marzo", fue esta decisión de las víctimas de desplazamiento la que los llevó a bloquear la vía de comunicación para evitar que se fueran los agentes.

Los agentes en un primer momento agredieron a reporteros para que no documentaran lo ocurrido, posteriormente "el secretario David Portillo dio la orden de desalojar a los desplazados".

"Hubo muchas agresiones, muchos empujones, mucha violencia por parte de la policía estatal".

"También queremos aclarar que la Guardia Nacional no nos agredió, no intervino (...) la policía del estado en varios momentos cortaron cartucho a las familias".

"Esa es la postura del gobernador del estado porque la policía no puede actuar si el gobernador del estado o el secretario de gobierno no dan esa orden", detalló el activista.

Desplazados por la violencia también condenaron la actuación por parte de la policía estatal y denunciaron que en varias ocasiones trataron de dispararles, además de acusarlos de proteger a un grupo delictivo en la región.

El grupo buscará acercamiento con el gobierno federal para tratar el caso de lo acontecido el día de ayer y reiteraron la acusación en contra del titular del poder Ejecutivo, por la actuación de la Unidad de Fuerzas Especiales de la policía estatal.