Guerrero.- En los últimos días han arreciado los ataques contra el delegado del gobierno federal en Guerrero Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, el encargado de los programas sociales del presidente Andrés Manuel López Obrador en esa entidad, además de ser el personaje más comprometido con los principios de la 4T, es un importante prospecto para sustituir al actual gobernador, el priista Héctor Astudillo Flores en 2021.

Sería ingenuo no pensar que con todos esos puntos a su favor, Sandoval Ballesteros no sea constantemente atacado con el fin de reducir la ventaja natural que tiene con respecto a otros políticos que también pretenden la gubernatura de ese estado, entre ellos, el exalcade de Acapulco y líder del Movimiento Ciudadano, Luis Walton Aburto, además dueño de varios medios de comunicación, la senadora Nestora Salgado, el senador Félix Salgado, y hasta la actual presidenta de Acapulco, Adela Román Ocampo, todos conforman un grupo que estaría bastante feliz de que el llamado súper delegado y gente de las confianzas de López Obrador se derrumbe a base de difamaciones y chismes antes de que comiencen las definiciones de las candidaturas.

A falta de mejores señalamientos contra Pablo Amílcar, sus adversarios, algunos metidos en Morena, han estado difundiendo una supuesta lista de 36 funcionarios de la Secretaría del Bienestar, de los cuales, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pide que sean sancionados por promoción personalizada de los programas sociales a favor de Andrés Manuel López Obrador.

El año pasado el PRD acusó a los servidores de la nación, grupo de la Secretaría del Bienestar que promueve programas sociales directamente a la población, de hacer promoción personalizada del presidente, tanto en el diseño de sus uniformes como en sus charlas con la gente.

Al respecto, Daniel García, coordinador de Órganos de Vigilancia de la Secretaría de la Función Pública, explicó que la sanción “va a depender de la graduación que se haga de la falta administrativa, es algo que en este momento no podríamos decir con certeza porque acabamos de recibir la notificación hace escasos minutos (de ayer) y se tiene que hacer un análisis, los elementos, para saber ante qué conducta estaríamos y derivado de la conducta venía aparejada de la sanción”.

Indicó que estos procedimientos para sancionar a los funcionarios podrían tardar entre 4 a 8 meses y las sanciones van desde una amonestación hasta la destitución del cargo.

Como se puede apreciar a simple vista, el supuesto hecho que se le atribuye, es absolutamente político, se le acusa de hacer promoción del presidente con el uniforme y en las charlas con la gente. La acusación la hace el PRD, un partido al que pudrió la corrupción y que usó sin reservas los programas y el dinero público de manera discrecional, todavía, en algunos de los gobiernos que les quedan, siguen actuando de manera corrupta como el alcalde de Chilpancingo que dice que en una feria de pueblo se gastó 70 millones de pesos, sin comprobación alguna.

Pero el punto, no es en sí el señalamiento, sino el daño que se pretende hacer con él. Pablo Amílcar ha sido atacado por todos y por todo. Se recuerda que el gobernador Héctor Astudillo lanzó una campaña contra el morenista por el asunto del fertilizante.

El año pasado el gobernador usó todos su recursos mediáticos disponibles para desprestigiar el súper delegado y a los funcionarios de la Secretaría de Agricultura federal (Sader) encargados del programa del fertilizante, para hacer ver que el programa había fracasado y que no se cumplió con la meta propuesta. Finalmente Astudillo perdió esa batalla mediática y Pablo Amílcar y la Sader salieron fortalecidos. Está claro que el mandatario estatal sería uno de los interesados en frenar las aspiraciones del súper delegado.

Luego entonces, el adversario a vencer en los próximos meses es el nieto de ese íntegro luchador social que fue don Pablo Sandoval. Los que aspiran pactan y conspiran para evitar a toda costa que una persona honesta y con el reconocimiento del presidente luche por la transformación de Guerrero. Aspirantes saldrán muchos en los próximos meses y todos tienen su derecho a aspirar, pero gente con limpio historial político y sobre todo, con el visto bueno del presidente no hay.

Con los recientes ataques a Pablo Amílcar Sandoval, la carrera por la gubernatura de Guerrero ya comenzó.