Emma Coronel Aispuro, esposa del narcotraficante Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, logró visitar a su marido mejor conocido como “El Chapo”, el sábado pasado en el penal de El Altiplano, en Almoloya, Estado de México, y aseguró que la vida del líder del Cártel de Sinaloa corre peligro debido a su estado de salud, ya que el no permitirle dormir le ha ocasionado hipertensión arterial, lo que podría derivar en un infarto o un derrame cerebral.

En entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva, aseguró que su marido luce mucho más demacrado de como lo vio cuando recién fue detenido. La esposa de "El Chapo" dijo que imaginaba que su esposo se encontraba mejor, que estaba descansando.

"Pero desafortunadamente está muchísimo peor. Me dijo que se siente mal, que no lo han dejado descansar. Le dan ataques de nervios. Yo lo miré demasiado mal, mucho peor. Estamos muy preocupados", señaló. "No le dan medicamentos, sólo le dieron una pastilla para dormir. Le dan alimento pero él come a fuerzas", se lamentó Coronel Aispuro.

Aseguró que lo que buscan las autoridades es matar a Guzmán Loera, y "si no es eso que expliquen qué es lo que están haciendo jugando con su salud". "Mientras más pasan los días, peor se pone", dijo Emma Coronel. "Estamos muy preocupados porque su vida corre peligro, no hacen nada para que mejore".

La exreina de belleza recordó de la primera vez que lo vio detenido, desde entonces el capo ya se sentía mal y estaba un poco desesperado porque comenzaba a cansarse. Ahora, Joaquín Guzmán "está muy demacrado, muy delgado, se siente muy mal".

De acuerdo con su esposa, "El Chapo" le dijo que no ha podido descansar, que se "siente muy mal", que no ha salido a ningún lado y que no realiza ninguna actividad.

"Yo lo que quiero es descansar. Me siento mal de salud", le dijo supuestamente "El Chapo" a Coronel, a quien no le parece imposible que le puedan conceder más horas de sueño a su esposo.

Según la mujer, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) también llevó un médico que confirmó que a Guzmán Loera se le está subiendo la presión y esto le afecta, porque no descansa.

La mujer denunció además, que durante su visita, "El Chapo" fue amenazado por los custodios para que no la tocara, sin embargo, ella lo abrazó.

"Yo me paré y lo abracé, pero él se quedó inmóvil porque le habían dicho que no. No sé cuando lo voy a volver a ver", finalizó.