México.- Veinticuatro mil millones de pesos del programa de pensiones para adultos mayores continúan sin ejercerse debido a problemas administrativos, falta de documentos de beneficiarios y de un sistema bancario en todo el país.

Se trata de la quinta parte de los recursos destinado a la estrategia, cuyo objetivo este año es otorgar un apoyo de 2 mil 550 pesos bimestrales a 8 millones 592 mil 492 ancianos.

Para 2019, la Cámara de Diputados otorgó un presupuesto de 100 mil millones de pesos, el cual fue incrementado por una gestión presidencial a 120 mil millones, aunque la inversión realizada hasta ahora, detalló Ariadna Montiel, subsecretaría del Bienestar, es de 9 6 mil millones de pesos.

Ya han recibido la ayuda 8 millones 38 mil 469 viejitos, algunos de manera irregular. Para alcanzar la meta planteada, quedan pendientes de cubrir más de 5 54 mil.

De entre quienes ya han recibido dinero, 3 millones 340 mil 293 se encuentran bajo un esquema informal, no bancarizado, es decir: su pago ha sido en efectivo, lo cual ha derivado ya en incidentes.

El gobierno federal ha entregado pagos en efectivo en al menos 10 mil puntos de la República Mexicana. Hay quienes incluso cuentan ya con su tarjeta del Bienestar, pero no han recibido depósito. "Tenemos un gran problema con las CURP de los adultos mayores, muchos de ellos no han realizado su primer trámite oficial.

La población indígena tiene un problema importante de documentación y de datos incorrectos. Cuando se entrega la tarjeta y tiene algún error, el banco no abre la cuenta porque está sujeto a las leyes y debe: tener identificación plena del derechohabiente", describió Montiel.

La Secretaría del Bienestar, encargada del programa, está obligada a verificar hasta el 98 por ciento de los datos de las personas, para evitar duplicidades. En otros casos, se carece de cualquier tipo de documentación.

"Tenemos 14 mil adultos mayores de más de 100 años en la pensión, se complican sus datos. Para el Censo del Bienestar se han visitado a siete millones de adultos mayores en sus viviendas, otros han venido de los padrones del IMSS", refirió la funcionaría, quien descartó cualquier anomalía financiera derivada del descontrol documental: "El censo nos permite tener su fotografía cuando entregamos la tarjeta, de tal manera que tendremos un expediente electrónico que podrán revisar las autoridades fiscalizadoras".

Durante el sexenio pasado fue documentado el caso de 400 promotores, quienes cobraban a nombre de los ancianos. El reto es evitar episodios similares.

"Nunca falta quien quiera engañar. Hacemos un llamado a los adultos mayores a que se registren a través del censo. Todos los trámites son gratuitos, de todos modos tenemos un mecanismo de supervisión, una muestra para ver la consistencia de los pagos. Seguiremos atentos y cualquier denuncia será investigada hasta sus últimas consecuencias", expresó Montiel.