Santiago, Chile (Notimex).- Al menos 18 casos de contagio del virus Hanta y cinco muertos han sido confirmados en enero de 2017, cifra que supera el mismo periodo del año pasado, cuando hubo ocho afectados, en tanto, en 2015 y 2014 hubo tres y 12 casos respectivamente.

A la fecha, tres personas se encuentran internadas en una clínica del sector oriente de Santiago debido al virus, tras la confirmación del contagio de una menor de 13 años que se mantiene en condición estable, informaron desde el establecimiento.

Por otra parte, dos jóvenes de 15 años continúan, en el mismo recinto, en estado crítico y conectados a un respirador artificial a la espera de mejorar su condición.

El ministro subrrogante de Salud, Jaime Burrows, explicó que “el promedio de presentación de contagio en enero es de 14. Sin embargo, se mueve dentro de un rango entre los 11 y los 17 o 18 casos”.

“Por lo tanto, si bien estamos sobre el promedio, nos hallamos dentro del rango esperaba, sobre todo para un año como el presente”, detalló Burrows en relación a los incendios forestales donde las ratas portadoras del virus han debido escapar a lugares poblados.

El hanta es una enfermedad infecciosa que puede llegar a ser mortal y que se contagia a través del contacto con fluidos de la rata silvestre de cola larga, mediante las heces y orina que dejan. Así, por medio de la respiración estos contenidos son inhalados.

En ese sentido, el infectólogo de la clínica Ciudad del Mar, Marcos Huilcaman, afirmó al portal La Tercera que “puede haber un cambio epidemiológico causado por los siniestros, ya que el ratón emigra de estas zonas rurales, arrancando del fuego, a las zonas pobladas”.

“Los síntomas habituales son fiebre alta y dolor muscular, muy similar a un cuadro gripal, y demás puede haber dolores de cabeza, abdominales y estomacales”, agregó.

Añadió que “todo esto dura entre una semana y cinco días y de ahí aparece la fase más grave, con cuadros respiratorios y compromiso cardiaco”.

En Chile, el hanta está presente desde los años 1990 y principalmente en la época de primavera y verano es propicia para el desarrollo de la enfermedad, debido a la mayor circulación de turistas en campos y bosques, donde está presente este animal portador del virus.

Si la enfermedad no es detectado a tiempo es capaz de causar la muerte en el afectado o un edema pulmonar, falla cardiaca y hasta una insuficiencia respiratoria.