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Aumentaron muertes por enfermedades crónico-degenerativas en sexenio de Peña

Somos un país con un alto porcentaje de personas que no cuentan con acceso a servicios de salud, de acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal del INEGI.

Por Redacción, 2018-11-27 13:34

México.- México es un país con alta prevalencia de violencia, en sus distintas formas y manifestaciones; como consecuencia, la morbilidad y la mortalidad por causas accidentales y violentas es igualmente alta, pero creciente en los últimos años.

A la par, la morbilidad y la mortalidad por enfermedades crónico-degenerativas es elevada y creciente; lo que nos puede colocar, en una o dos décadas, como uno de los países con más alta tasa de mortalidad general en el país.

De igual forma, somos un país con un alto porcentaje de personas que no cuentan con acceso a servicios de salud; en efecto, de acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal, levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2015 había en México 20.6 millones de personas que no tenían afiliación a servicios de salud; cifra que representaba en esa fecha al 17.3% de la población nacional.

Este contexto permite contextualizar la tendencia que existe en el país en lo relativo al porcentaje de defunciones en las cuales la persona fallecida no recibió atención médica durante la enfermedad o al momento del fallecimiento, respecto de la mortalidad general.

Según el formato que el Inegi tiene disponible en su sitio, relativo al instructivo para el llenado del Certificado de Defunción, en el numeral número 17 del mismo, plantea la siguiente pregunta: “¿Tuvo atención médica durante la enfermedad o lesión antes de la muerte?”. Lamentablemente, en el instructivo con la descripción de los numerales, el formato no contiene el numeral 17 y no es posible determinar con mayor precisión el alcance de este indicador.

De acuerdo con el Inegi, entre los años 1990 y 2017 han fallecido 14.25 millones de personas; eso hace un promedio de 509 mil 142 defunciones anuales. De esa suma, el Instituto tiene un registro de 2.2 millones de defunciones en las cuales la persona fallecida no tuvo atención médica durante su enfermedad o por la lesión sufrida antes de morir, cifra que implica un promedio de 78 mil 770 casos anuales en los que la persona no tuvo atención médica, para atender su enfermedad o para darle atención durante algún accidente, heridas intencionales que causan la muerte o bien heridas autoinfligidas en los casos de los suicidios.

Es importante destacar que los años con mayor número de casos son los de 2010, 2011 y 2017, es decir, dos de los años en los que se han registrado más defunciones por violencia en el periodo de 1990 a 2017. En efecto, según el propio Inegi en 2010 hubo 72 mil 520 defunciones por accidentes, homicidios y suicidios; en el año 2011 fueron 75 mil 320 casos; mientras que en el año 2017 se llegó a la cifra récord de 80 mil 400 casos.

En ese mismo sentido, el Inegi tiene un registro, para 2010, de 104 mil 940 defunciones en las cuales la persona fallecida no tuvo atención médica durante su enfermedad o al momento de la lesión que causó su muerte; para 2011 la cifra fue de 107 mil 136 casos; mientras que en el año 2017 la cifra fue de 100 mil 572 casos.

Como puede observarse, si se elimina la cifra de las muertes accidentales o violentas, para 2017 habría poco más de 20 mil defunciones en las cuales la persona que falleció no tuvo atención médica para atender la enfermedad que le causó la muerte, es decir, alrededor de 55 defunciones diarias en las que no se tiene claro por qué se careció de la atención señalada; por lo que es posible pensar que a la par de la violencia, la pobreza, la desigualdad y la falta de servicios para la garantía de los derechos sociales, constituyen uno de los principales factores determinantes del indicador que se comenta.

Por último, debe subrayarse que en los años referidos las cifras que se han registrado representan los más altos porcentajes de defunciones sin atención médica, respecto del total de defunciones: en efecto, en el 2010 y el 2011 esos fallecimientos representaron el 17.7% y el 18.1% del total (similares a lo registrado en 1994), mientras que en el 2017 reflejaron el 14.3% de las defunciones totales contabilizadas en el país.

De acuerdo con el Inegi, en el periodo de 1990 a 2017 el promedio nacional anual de defunciones sin atención médica es de 15.6%, habiendo 17 entidades en las que se supera ese indicador.

Entre esos estados, el que presenta el peor indicador es Oaxaca, con un promedio para el periodo señalado, de 31.4%; en segundo lugar se encuentra Chiapas, con 29.9%; y en tercer sitio aparece Guerrero, con 25%; a esas entidades le siguen Tabasco, con 2.4%; Zacatecas, con 20.1%; Sonora, con 18.9%; Baja California Sur, con 18.5%; Puebla con 18.3%; San Luis Potosí con 18.2%, e Hidalgo con 18.1 por ciento.

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Pemex tendrá que importar crudo ante déficit para refinación

Según cálculos del 2019 al 2024 existiría un faltante para refinación de 52,000 barriles diarios de aceite en promedio, cada año.

Por Redacción, 2019-07-21 11:42

México.- A lo largo del presente sexenio, Petróleos Mexicanos (Pemex) no dispondrá de petróleo crudo suficiente para cumplir sus metas de refinación, por lo que muy probablemente tendrá que importar el faltante, según las cifras proyectadas en su Plan de Negocios 2019-2023.

De acuerdo con cálculos a partir de los pronósticos de producción e importación de petróleo y de proceso de crudo en refinerías expuestos en el plan, del 2019 al 2024 existiría un faltante para refinación de 52,000 barriles diarios de aceite en promedio, cada año.

Esta cantidad es equivalente a 5% del crudo que se prevé procesar en el Sistema Nacional de Refinación durante el sexenio. Para cada año del periodo, este monto se deduce de restar el volumen de petróleo crudo que se procesará en refinerías del volumen de aceite que queda luego de descontar a la producción las exportaciones.

Por ejemplo, para el 2019, Pemex prevé una producción de 1 millón 707,000 barriles de crudo y una exportación de 1 millón 141,000 barriles. La diferencia consiste en un volumen de 566,000 barriles de aceite disponibles para ser refinados localmente.

No obstante, para ese año Pemex anticipa que las seis plantas que a la fecha conforman su sistema de refinación procesen 643,000 barriles diarios de petróleo crudo, dando como resultado un déficit de 77,000 barriles diarios, equivalente a 12% de la meta de proceso de aceite.

Para el 2020, año en el que se proyectó mayor extracción de petróleo y menor venta en el exterior, el faltante baja a 10,000 barriles diarios, que cuentan por 1.3% de la meta de procesamiento para ese año, que es de 788,000 barriles diarios.

En los años subsiguientes, la brecha negativa crece a medida que lo hacen las metas de refinación. En el 2021 sube a 15,000 barriles diarios (1.5% de la meta de proceso de crudo), en el 2022, a 37,000 barriles (3.2%), en el 2023 a 61,000 barriles diarios (4.1%) y en el 2024, a 113,000 barriles diarios (7.6% de la meta de refinación).

Pemex prevé que el proceso de crudo en refinerías crezca 43% durante el sexenio, para pasar de 612,000 barriles diarios (menos de 40% de la capacidad de transformación actual) a 1 millón 485,000 barriles diarios (75% de la capacidad proyectada para ese año), gracias a la recuperación de la capacidad actual y a la puesta en marca de la refinería de Dos Bocas.

Sólo este último complejo refinador aportaría una producción de 320,000 barriles diarios al cierre del sexenio, pues trabajaría a 95% de su capacidad.

“Con la entrada en operación de la refinería Dos Bocas que privilegiará la producción de gasolinas y diesel, en el año 2023, la participación de la gasolina producida por Pemex en el abasto del mercado nacional alcance casi 70% de la demanda esperada”, afirma Pemex en su Plan de Negocios, difundido esta semana.

En el caso del diesel, la petrolera prevé abastecer 93% del mercado para el 2023. Menos de un tercio del mercado de ambos combustibles es abastecido hoy en día con producto refinado localmente.

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Alcocer y Espriú fueron espiados por el gobierno en los años setenta

Gilberto Guevara Niebla, coordinador de Estrategia Institucional de la SEP, también era vigilado.

Por Redacción, 2019-07-21 11:29

México.- Al igual que el presidente Andrés Manuel López Obrador, integrantes de su gabinete legal fueron espiados por los gobiernos delPartido Revolucionario Institucional (PRI) en la década de los 60 y 70, a través de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) -antecesora del Cisen-, como Jorge Alcocer Varela, titular de Salud (Ssa), y Javier Jiménez Espriú, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), así como Gilberto Guevara Niebla, coordinador de Estrategia Institucional de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

En nuevos expedientes desclasificados por el Archivo General de la Nación (AGN) se detalla que la agencia de inteligencia del Estado vigiló a los actuales funcionarios públicos en viajes que hacían a Cuba y cuando visitaban a presos políticos y a guerrilleros en la cárcel, además le daban seguimiento a los empleos en los que se desempeñaban hace 40 años.

Visitas a presos políticos

En el expediente de Jorge Alcocer Varela, actual secretario de Salud, se detalla cada una de las visitas que hizo al penal de Lecumberri y a la cárcel de Santa Martha Acatitla para convivir con presos políticos, así como los viajes que hizo a La Habana, Cuba, a inicios de la década de los 70.

En el archivo de 326 hojas se indica el seguimiento detallado que hizo la DFS sobre Alcocer Varela, iniciado el 10 de noviembre de 1968 -un mes después de los hechos ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco- cuando visitó a su amiga Adela Salazar Carbajal, una activista sindical que fue detenida junto con su esposo por el Ejército en Ciudad Universitaria.

Al revisar los reportes elaborados por la extinta dependencia se encontró que Gilberto Guevara Niebla, coordinador de Estrategia Institucional de la SEP, también era vigilado, ya que se indica que ese mismo día fue visitado en el llamado Palacio Negro por una persona que tenía su domicilio en Coyoacán.

En otro reporte fechado el 8 de junio de 1968, la DFS reportó que Alcocer Varela fue a Lecumberri a visitar a su amigo Heberto Castillo Martínez, entonces profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y quien fue recluido por haber participado en el movimiento estudiantil de 1968. El Universal

Los expedientes desclasificados por el AGN detallan que la agencia de inteligencia del Estado vigiló a los actuales funcionarios públicos.

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Juez da prisión preventiva a general Sócrates Herrera por huachicoleo

Por Redacción, 2019-07-21 11:11

México.- Un juez federal decretó la prisión preventiva oficiosa en contra del general Sócrates Alfredo Herrera Pegueros, exgerente de Seguridad Física de Pemex, implicado en actividades de robo de combustible o  huachicoleo; él estaba a cargo  de manera directa por el general Eduardo León Trauwitz, exsubdirector de Salvaguarda Estrátegica de la empresa productiva del Estado.

Fue detenido el pasado jueves 18 de junio en el puerto de Acapulco, Guerrero, en cumplimiento a una orden de aprehensión por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos y sustracción ilícita de hidrocarburos.

Tras celebrarse la audiencia de imputación en el Centro de Justicia Federal en Almoloya de Juárez, Estado de México, la Fiscalía General de la República (FGR) sostuvo que Herrera participó de la red de funcionarios que se integró al interior de Petróleos Mexicanos para permitir el robo de combustibles.

Tras concluir también que se cumplieron con las formalidades legales en su detención y determinar que el general Herrera Pegueros permanecerá en el Penal de Máxima Seguridad del Altiplano, la defensa solicitó la ampliación de término constitucional para combatir los datos de prueba del ministerio público, ante de que desahogue la diligencia de vinculación a proceso.