México.- La última especie de ave no voladora del Índico, una variedad de rálido, se había extinguido previamente, pero se levantó de entre "los muertos" gracias a un proceso  llamado "evolución iterativa".

Una investigación, de la Universidad de Portsmouth y el Natural History Museum, ha encontrado que en dos ocasiones, separadas por decenas de miles de años, una especie de rálido pudo colonizar con éxito un atolón aislado llamado Aldabra y posteriormente, en ambas ocasiones, perdió su capacidad de vuelo. La última colonia sobreviviente de rálidos no voladores todavía se encuentra en la isla hoy en día. El estudio se publica en Zoological Journal of the Linnean Society.  

Esta es la primera vez que la evolución iterativa (la evolución repetida de estructuras similares o paralelas del mismo ancestro, pero en diferentes momentos) se ha visto en rálidos --una familia de aves gruiformes que incluye numerosas especies de pequeño y mediano tamaño, conocidas como fochas, gallinetas, polluelas, rascones o calamones-- y una de las más significativas en los registros de aves.

El rálido de garganta blanca es un ave del tamaño de un pollo, originaria de Madagascar en el suroeste del Océano Índico. Son colonizadores persistentes de islas aisladas, que tendrían frecuentes explosiones de población y migran en gran número desde Madagascar. Muchos de los que fueron al norte o al sur se ahogaron en la extensión del océano y los que fueron al oeste aterrizaron en África, donde los depredadores los devoraron. De los que se dirigieron al este, algunos desembarcaron en las muchas islas oceánicas, como Mauricio, Reunión y Aldabra, esta última un atolón de coral con forma de anillo que se formó hace unos 400 mil años.