Acapulco, Guerrero. Según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Acapulco tiene una reducción de la tasa de homicidios desde el 2012 a la fecha, aunque los datos siguen colocando a este municipio muy por encima de la tasa nacional.

La distancia entre los datos de Acapulco y del país son que en 2012 el dato fue a 123.7 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2014 disminuyó a 57.4 por ciento, expuso Enrique Solano López, enlace interinstitucional del Consejo de Seguridad Pública Municipal.

En sesión de la Comisión de Gobernación que preside el síndico procurador, Ilich Lozano Herrera, se analizó la posibilidad de rescatar la Unidad Especializad de víctimas de la violencia.

En su exposición, Solano López habló de la posibilidad de destinar 4 por ciento del presupuesto de Sedesol, Salud Municipal y la Secretaría de Planeación y Desarrollo Económico para atender a las víctimas de violencia.

El protocolo incluye una capacitación para que la policía municipal pueda tipificar los delitos, entre feminicidios o homicidios dolosos.

Los agentes policiacos municipales tendrán que distinguir ante qué sucesos están enfrentándose, señaló el síndico procurador en la comisión en la sala Papagayo de la comuna porteña.

Y tendrá que estar preparado con temas como equidad de género. Actualmente sólo 120 agentes están capacitados en el tema pero “se van a capacitar al resto, en la medida de las posibilidad”, expresó Lozano.

Además se analizaría la propuesta del alcalde Evodio Velázquez Aguirre, de crear una unidad de apoyo a familiares y víctimas de homicidios dolosos. Ambas serían complementarias.

En tanto que el coordinador de Salud Municipal, Eduardo Méndez Luna consideró necesaria la creación de una unidad para evaluar la salud mental de los agentes de seguridad y una mayor coordinación entre el gobierno municipal y estatal.

“El municipio tiene sus propias formas de proceder y las instituciones de salud otras. Lo que planteo es que se forme un comité que vaya contra la violencia, porque el municipio en ocasiones rescata la víctima y la lleva y la deja con la estancia especializada, y a partir de ahí se pierde y ya no se sabe qué pasa con ella. No hay seguimientos ni protocolos coordinados sectoriales porque cada quien tiene su función”, destacó.

Por ello, urgió a la creación de una tercera unidad que evalué la salud mental interna en los agentes. “La situación es crítica, no es un proceso fácil, hay que dar un buen servicio”, dijo.

Se acordó una próxima reunión a fin de que se investigue y se analice el presupuesto que se necesitaría para echar a andar las unidades especializadas para víctimas de violencia, y pedir apoyos a la Secretaría de la Mujer e Imjuve.