México.– El gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, llamó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a “definir el rumbo” lo más rápido y de la forma más atinada posible para revertir la incertidumbre persistente entre los inversionistas y los mercados financieros.

Al comparecer ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado de la República, el encargado de la política monetaria soltó:

“En un cambio de administración siempre se definen prioridades, se definen agendas, se definen rumbos y en la medida en que estas definiciones puedan ser tomadas lo más rápido posible, y de la manera más atinada, claramente se pueden revertir estos elementos de incertidumbre”.

En un encuentro “terso” entre el titular del Banxico y los senadores integrantes de dicha comisión, Díaz de León también se pronunció por una estrategia de mediano plazo que impulse el crecimiento económico del país, el cual se espera que sea del 1.6% para el presente año.

“Para realmente atender las necesidades profundas que han retrasado el crecimiento necesitamos una estrategia de mediano plazo clara que promueva la adopción de tecnologías, que promueva la adopción de capital humano, y que promueva mejoras en el mercado interno”, señaló.

De acuerdo con el gobernador del Banxico, el mercado cambiario “es una fuente de fortaleza para la economía mexicana”, no obstante, aclaró que se deben mandar señales de certeza.

“Es un mercado muy líquido y profundo; qué podemos hacer para evitar la volatilidad, las políticas macroeconómicas y las políticas públicas en general, que sean, lo más estables y capaces de soportar vaivenes, lo más resilientes posible”, aclaró.

Luego abundó:

“Entendemos que las economías emergentes son una combinación de cosas que se han hecho bien y otras que no. El reto en el país es identificar aquellas que se han hecho bien, que están en el lugar correcto. Los elementos son un entorno de estado de derecho, seguridad, impunidad, corrupción, el desarrollo institucional y el estado de derecho son elementos clave en los que hemos estado rezagados para tener un crecimiento sostenible”.

En el manejo macroeconómico, matizó, ha sido atinado en el objetivo de tener una postura de una inflación baja, finanzas públicas sólidas que eviten correr riesgos y un sistema financiero sólido. Es un elemento claro de lo que sí funciona, de lo que es necesario conservar.