Ciudad de México.- La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió reducir en 50 puntos base la tasa de interés de referencia, de 5 a 4.5 por ciento, en un contexto en el que la actividad económica en México tuvo una profunda contracción durante el segundo trimestre del año, al acentuarse notoriamente las afectaciones derivadas de la pandemia. Se trata del décimo descenso de la tasa al hilo y su menor nivel desde 2016.

De acuerdo con su comunicado de política monetaria, diversos indicadores señalan que en junio se observó una recuperación a partir de niveles bajos de actividad, en respuesta a la reapertura de algunos sectores, al relajamiento de las restricciones a la movilidad y a cierta recuperación de la demanda externa, aunque se mantiene un entorno de incertidumbre.

Ante esto, se prevén mayores condiciones de holgura en el horizonte en el que opera la política monetaria y persisten importantes riesgos, por lo que perseverar en fortalecer los fundamentos macroeconómicos y adoptar las acciones necesarias, tanto en el ámbito monetario como fiscal, contribuirá a un mejor ajuste de los mercados financieros nacionales y de la economía en su conjunto.

El banco central destacó que en las últimas semanas, los mercados financieros globales continuaron mostrando un comportamiento positivo, reflejando los efectos de las medidas de estímulo fiscal, monetario y financiero adoptadas en las economías avanzadas y la gradual reapertura de la actividad productiva en dichas economías, si bien no se han alcanzado las condiciones previas a la pandemia.

En México, el peso cotizó en un rango acotado con algunos episodios de volatilidad. A su vez, las tasas de interés de los valores gubernamentales presentaron disminuciones a lo largo de la curva de rendimientos.

En este contexto, el Banxico apuntó que los retos derivados de la pandemia para la política monetaria incluyen tanto la importante afectación a la actividad económica como un choque financiero y sus efectos en la inflación, y si bien los recientes aumentos en las inflaciones general y subyacente impactan sus trayectorias previstas en el corto plazo, en el horizonte de pronóstico de 12 a 24 meses se prevé que ambas se ubiquen alrededor de 3 por ciento.

No obstante, estas previsiones tienen riesgos como episodios adicionales de depreciación del tipo de cambio; mayor persistencia en la inflación subyacente; y problemas logísticos y de suministro de algunos bienes y servicios y mayores costos asociados a la adopción de medidas sanitarias.

La Junta de Gobierno reiteró que tomará las acciones que se requieran con base en la información adicional y considerando la fuerte afectación a la actividad productiva, así como la evolución del choque financiero que enfrentamos, de tal manera que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta del Banxico en el plazo en el que opera la política monetaria.