México.- La administración de Andrés Manuel López Obrador podría enfrentar un nuevo obstáculo en su afán por construir el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL), debido a la existencia de un basurero de residuos nucleares a menos de 14 kilómetros de la base militar destinada a convertirse en la nueva terminal aérea.

De acuerdo con el diario Excélsior, el Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos (Cader) se encuentra cerca de la comunidad de Santa María Maquixco, en el municipio mexiquense de Temascalapa, y su operación está a cargo del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, dependencia de la Secretaría de Energía.

En las más de 900 cuartillas del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) presentado por la federación para construir la terminal, que sustituirá al cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) que se pretendía erigir en Texcoco, en ningún momento se menciona la existencia de este centro, que podría representar riesgos sanitarios.

La presencia de este basurero nuclear toma relevancia si se toma en cuenta que se encuentra muy cerca del acuífero Cuautitlán-Pachuca, que abastece a más de 7 millones de habitantes de tres entidades (Ciudad de México, Estado de México e Hidalgo).

El artículo de Andrés Becerril también detalla que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció la presencia del Cader durante una reunión con habitantes del municipio de Zumpango, donde se construirá el aeropuerto de Santa Lucía, cuando el teniente coronel Luis Enrique Calderon declaró: El proyecto del nuevo aeropuerto se encuentra detenido en estos momentos luego de que un juez de distrito concediera una suspensión definitiva a las obras promovida por el colectivo No Más Derroche, impulsado y financiado por, entre otros organismos, la Coparmex y el IMCO.