México.-De a poco se han dado a conocer nuevas escenas relacionadas con el ataque contra la familia LeBarón, en donde murieron nueve personas: tres mujeres y seis menores de edad. Una de las que ha sido publicada recientemente muestra a Faith Marie Johnson, la bebé de siete meses de edad que estuvo en el lugar y fue hallada con vida.

Si bien la grabación dura únicamente nueve segundos, en ella es posible ver a Faith despierta y sentada sobre una silla para auto. Su rostro no dibuja ninguna expresión. No es consciente de que a poca distancia de ella, su madre fue asesinada.

Faith sobrevivió gracias a la intervención de su madre, Christina Marie Langford Johnson, instantes antes de que la ráfaga de balas comenzara. Fue ella quien tomó a su bebé y la escondió en el piso de la camioneta.

Posteriormente, la mujer decidió salir del vehículo con las manos en alto para pedir clemencia y que no mataran a los niños, sin embargo, la súplica llegó a oídos sordos, pues le dispararon sin piedad directamente en el pecho, al igual que a Dawna Ray Langford (43 años).

Mientras algunos de los niños lograron bajar de la camioneta y huir del lugar tan rápido como pudieron, el vehículo se transformó en la única protección para la pequeña Faith, quien sin darse cuenta, estaba viviendo un milagro en el contexto de la barbarie que sucedía afuera.

Tiempo después de que ocurrieron los fatídicos hechos, Julián LeBarón sería quien hallaría a la bebé de siete meses: “Yo mismo encontré a Faith. Estaba en el piso de la camioneta, estuvo casi once horas sola ahí. No lloraba. Cuando la alcé abrió los ojos, estaba deshidratrada pero ilesa a pesar de que la camioneta estaba toda llena de balas”.

Es importante mencionar que en el video, la niña aparece sentada sobre una silla de auto, por lo cual, la grabación no correspondería al preciso momento en que fue hallada, sino a uno posterior, cuando la pequeña ya había sido sacada de la camioneta.

Durante el ataque en contra de la familia LeBarón, los proyectiles alcanzaron a una de las camionetas en donde viajaban Rhonita Maria Miller, de 30 años y su hijos, Howard Jacob Miller (12 años), Krystal Bellaine Miller (diez años) y los gemelos Titus Alvin Miller y Tiana Gricel Miller (ocho meses).

Algunas de las explicaciones del caso apuntan a que las balas alcanzaron el tanque de gasolina, ya que en minutos, tanto el automóvil como sus ocupantes se incendiaron masivamente; todo en su interior quedó calcinado.

Segundos después de atacar a Rhonita y a sus vástagos, los sicarios fueron por los otros vehículos donde viajaban Christina y Dawna Langford, así como los hijos de ambas. Faith logró sobrevivir dentro del auto, pero los demás niños tuvieron que correr para ponerse a salvo.

Después de bajar de la camioneta, Devin (13 años) logró esconder a otros de los pequeños entre los matorrales y se dirigió al rancho de sus familiares para pedir ayuda. El camino era de, por lo menos, 15 kilómetros, es decir, más de cinco horas de distancia caminando.

Entre el pánico y la incertidumbre, Mackenzie (nueve años), decidió ir al rancho también, pues Devin no regresaba. Aunque tenía una lesión en un brazo, emprendió el viaje en busca de ayuda para los otros niños que se encontraban heridos de bala y sangrando. Mckenzie caminó 14 kilómetros y aunque se reportó como desaparecida, en la madrugada fue hallada con vida.

Durante una entrevista con Aristegui, Julián LeBarón destacó las acciones de los menores: “Es heroico lo que hicieron los niños, los mayores cargaron a los menores heridos y como pudieron se acercaron al rancho de La Mora, que está a cinco horas del lugar de donde fueron emboscados. El pequeño hijo de Dawna, de un año, tiene un disparo en el pecho, otro tiene un disparo en la mandíbula, algunos más en los brazos”.