México.– Pese a que, durante su toma de protesta, el Gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo afirmó que el primer eje de Gobierno sería el de seguridad y que su prioridad sería “recuperar la paz y tranquilidad de las familias”, Guanajuato registra las peores cifras en homicidios, que se reflejan también en la muerte de niños, niñas y adolescentes: según el Inegi el año pasado (el más violento en la historia reciente) hubo en la entidad 153 homicidios de menores de edad. De ellos, 112 perdieron la vida cuando tenían entre 15 y 17 años.

Fue el caso de Brayan Leonel: el pasado 25 de agosto, en la colonia La Brisa, en León, ocurrió una riña entre pandillas, en las que salieron a relucir las armas. Tres jóvenes, dos de ellos menores, fueron heridos y trasladados al hospital. Dos sobrevivieron, pero no fue el caso de Brayan. Perdió la vida con sólo 17 años.

Las cifras para este año son aún peores: en lo que va de 2019 (enero-julio), Guanajuato repite como el estado con más asesinatos de menores de edad, un promedio de 12 por mes; van 83 casos en este periodo (según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública).

Pero además, están los casos de lesiones: a principios de septiembre, también en la ciudad de León, sujetos atacaron el cortejo fúnebre que acompañaba el cuerpo de un joven de 20 años que había muerto por arma de fuego. Los únicos heridos fueron dos menores de edad: un niño de 13 años y una bebita de 1 año y ocho meses. Los hechos ocurrieron el día 2 en la colonia Arbide. Kevin recibió un disparo en la pierna derecha y América dos impactos en la pierna izquierda.

Como ellos, este año ha habido ya 149 niños y niñas guanajuatenses víctimas de lesiones dolosas con arma de fuego, el triple de los casos que ocurren en la Ciudad de México, el siguiente territorio en la lista.