México. BP.- Bertha Elena Luján Uranga es actualmente presidenta del Consejo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ella ve en Morena un partido en movimiento capaz de constituirse en un dique que frene a las fuerzas de derecha que buscan truncar el camino de la democracia y la justicia en el país, así como impedir que la Cuarta Transformación tenga futuro.

Bertha Luján, nació en Chihuahua, Chihuahua, es contadora, especialista en Derecho Laboral y Organización Sindical, hizo estudios en el Instituto de Formación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Turín, Italia. Fue secretaría General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Titular de la Contraloría del Distrito Federal durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2000-2006) y desde el 20 de noviembre de 2015, funge como presidenta del Consejo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

“Si Morena respeta sus orígenes tiene futuro para mucho rato. La gente es la que nos va a salvar: al país, a Morena y a los gobiernos progresistas. Sin la gente vienen los golpes de Estado, vienen las experiencias del regreso de la derecha que se tienen en América Latina. Necesitamos el apoyo de la mayoría para que desde abajo se defiendan los avances que apenas comienzan a verse”.

Sin ninguna duda, responde que Morena como partido y movimiento puede garantizar la continuidad y el espíritu de la Cuarta Transformación, incluso después de que Andrés Manuel López Obrador deje de ser presidente: “siempre y cuando no se pierda el camino”, y si realmente se organiza de manera democrática, si la democracia no es solo un planteamiento hacia afuera, sino hacia dentro como parte de su naturaleza, advierte.

AMLO y Luján AMLO y Luján

Identificada como parte del grupo compacto y leal a López Obrador, Bertha Luján no titubea en reconocer que sí tiene la voluntad de buscar los consensos para competir por la dirigencia nacional de Morena, una vez que se emita la convocatoria. Con ella, otros dos más buscan también ese espacio de dirección partidista. Uno es el diputado federal Mario Delgado, perteneciente al corral del canciller Marcelo Ebrard, y el otro es Alejandro Rojas Díaz-Durán, del redil del senador Ricardo Monreal, ambos con visiones políticas opuestas.

Erradicar la herencia corrupta

La excontralora del Distrito Federal durante la administración de López Obrador, reconoce que se debe erradicar esa especie de herencia corrupta que ingresó a Morena derivado de los acuerdos y alianzas de 2017, donde diversos actores políticos, económicos y sociales -algunos de izquierda y otros, no-, se acercaron a apoyar a Andrés Manuel. A partir  de estos acuerdos de unidad en todas las entidades, más la alianza con otros partidos políticos, las candidaturas fueron puestas a consideración a partir de encuestas, pero “a veces la gente que gana una encuesta no es  exactamente ni la más honesta, ni las más idónea como para encabezar el cambio como lo quiere Morena”, reflexiona.

Aclara que fue en esa circunstancia como ingresaron todo tipo de figuras políticas oportunistas: “Se construyó así, y obligó a que hoy tengamos situaciones que hay que erradicar, por eso nuestro mensaje con la militancia es que necesitamos un partido en movimiento fuerte que esté muy ligado a la gente, que sea conducto de quejas, de denuncias y de propuestas con los gobierno de Morena, con los legisladores del partido. Morena tiene que ser ese ojo crítico, ese oído abierto, esa conciencia crítica que nos ayude a que los que gobiernan con nuestra organización, los que vienen de Morena, sean candidatos que tengan un compromiso real con la gente y la democracia”.

“Nosotros convencimos a la gente de votar por nosotros para desterrar la corrupción, las prácticas políticas de nepotismo, despotismo, y es un proceso que Morena debe asumir y ver de qué manera interviene para erradicar lo que aún estamos viendo como lacras de la política”, señaló.

Dijo que aún prevalecen secuelas de ese tipo de lacras políticas. “Incuso todavía hay fraude electoral y elecciones de Estado. Las elecciones que tuvimos este año en Durango y Tamaulipas fueron elecciones de Estado, los gobernadores metidos con todo en apoyar a sus candidatos con recursos públicos. Eso Morena lo debe tomar como algo muy importante porque quiere decir que nos hace mucho falta trabajo todavía; hay mucho camino por recorrer, y para eso necesitamos organizarnos y prepararnos bien para ganar esas batallas”.

Unidad para salir adelante

Bertha Luján es optimista, y dice: “si logramos corregir errores, reorganizar a Morena desde la base, recuperar toda la organicidad que nos da nuestro estatuto, la perspectiva política que nos dan los documentos básicos, nuestra declaración de principios, el programa de lucha, y si le ponemos mucha voluntad por parte de todas las dirigencias en mantener la unidad por sobre todas las cosas, la unidad en torno al proyecto y el apoyo al gobierno federal, vamos a salir adelante y vamos a llegar al 2021 muy fortalecidos y nos va a ir muy bien”. No obstante, advierte: “si nos desviamos de ese camino, la historia nos la va a cobrar en términos de derrota, de derrota política y creo que este pueblo no se merece esto. No se merece eso”.

AMLO y Luján AMLO y Luján

La presidenta del Consejo Nacional refiere que Morena nació como partido en movimiento y así debe seguir. “No perder la esencia, continuar siendo un partido en movimiento, desarrollar y fortalecer la estructura, político electoral que ayude a darle continuidad a gobiernos de Morena y ampliarlo, ir ganando espacios”.

“Nos planteamos un cambio por la vía pacífica electoral y porque queremos los gobiernos para impulsar los cambios, la Cuarta Transformación desde arriba, con el partido, ganar elecciones, y desde abajo, como el movimiento con la gente”.

Explica que el movimiento tiene que ver con darle especial atención a la participación y organización de la gente, generar el apoyo para construir fuerza social suficiente para defender los proyectos y el gobierno del cambio y darle continuidad al proyecto de la Cuarta Transformación.

“Morena tiene que ser un puente entre el partido, los gobiernos y la sociedad civil, para ir sumando fuerzas y ser un dique frente a las fuerzas de derecha que seguramente no sólo van a querer impedir la continuidad, sino truncar el camino de la democracia y la justicia en el país, imposibilitar que la transformación tenga futuro”.

Luján Uranga refiere que a diferencia del PRD, Morena no nació como una suma de organizaciones de izquierda, sino como un movimiento donde cupieron no solo gentes de la izquierda histórica, sino sobre todo, ciudadanos con una visión de cambio, dispuestos a colaborar y luchar por ese cambio. “Este origen le da a Morena una naturaleza y característica diferente que abre la posibilidad de que se puede crecer como organización para asegurar la continuidad en el presente y el futuro”.

“Esto es importante entenderlo porque tiene que ver con la manera en que nos debemos organizar a futuro. Darle la importancia a esta participación de la base en la construcción del proyecto y, sobre todo, en la vida de Morena”, indica.

“Queremos una organización activa que tenga militancia, trabajo de formación, trabajo cultural con los jóvenes, apertura a la inclusión de mujeres, adultos mayores, en todo el país. Que no nos concentremos en las grandes ciudades sino que estemos presentes en todo el territorio, ese territorio que Andrés Manuel recorrió año tras año para lograr una confluencia de voluntades y simpatías que hoy Morena tiene no solo que recoger, sino alimentar, pero para eso hay que bajar  y hacer mucha política con la gente como Andrés Manuel nos enseñó”.

Cambio de dirigencia nacional

El 19 de agosto, Morena tendrá que emitir la convocatoria para el proceso de elecciones que inicia en septiembre. Posteriormente, el 20 de noviembre se elige a la dirigencia nacional del partido.

El sistema de afiliación cerró en noviembre del 2017. Todos los afiliados pueden participar en estas votaciones. En las elecciones internas del partido se van a renovar la presidencia que hoy tiene Yeidckol Polevnsky, algunas dirigencias estatales y todo el consejo de Morena.

Sobre este tema Bertha Luján reconoce que sí quiere participar: “tengo esa voluntad, estoy buscando los consensos. Por eso estoy en reuniones con la militancia para ver cómo y hacia dónde ir, porque finalmente nuestra militancia es la que va a decidir”.

Sin embargo, afirma que primero esperará los tiempos políticos. “En nuestro caso es la convocatoria a las elecciones que va a determinar los requisitos para contender, no me quiero adelantar, quiero ver si a partir de la convocatoria yo lleno esos requisitos y entonces sí, abrirse un poco más y decirle a la gente: pues lo que ustedes digan”.

Para esta mujer política, nacida en Chihuahua, a quien Andrés Manuel López Obrador le confió la estrategia anticorrupción cuando fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México, el partido debe abrir las candidaturas y los espacios de participación política a aspirantes externos, a dirigentes sociales y políticos que sean congruentes con la necesidad de cambio en el país, “y que nos ayuden a construir gobiernos diferentes”.

AMLO y Luján AMLO y Luján

Ella piensa que el valor más importante que tiene Morena es su gente y su militancia. “Dejemos que sea la gente la que elija, si construimos procesos democráticos y transparentes, estamos construyendo lo más importante”, expresa.

“Lo que tenemos que hacer es fortalecer a nuestra gente, a los militantes, ello son los que construyeron a Morena sin nada, sin recursos, sin apoyo, sin promesas, sin expectativas de ningún tipo, de ocupar cargos, de tener empleo, sino solo con la convicción de que hacía falta empujar el cambio en el país, por la presente y las futuras generaciones. Esa es la gente que construyó Morena y es a la que hay que rescatar y la que tiene que dirigir en esta etapa al partido”, afirma.

Por último, Bertha Luján hizo un llamado a militantes y ciudadanos a informarse más sobre los logros que se van teniendo con el gobierno de la 4T, y comparar lo que había con lo que hoy ya se tiene.

“Estar muy pendientes del llamado a la movilización, al apoyo, pero sobre todo muy pendientes de la necesidad de que nos organicemos y que participemos: un pueblo subordinado, inactivo, una sociedad que no participa, es una sociedad condenada a que siempre la manipulen, es una sociedad que favorece las tiranías, las dictaduras, en cambio, una sociedad consciente y participativa, una sociedad realmente democrática es invencible y a eso tenemos que aspirar”, concluyó.

¿Quién es?

Bertha Elena Luján Uranga, nació en Chihuahua, Chihuahua, es contadora y política mexicana. Fue Secretaría General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Titular de la Contraloría del Distrito Federal durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2000-2006) y,  desde el 20 de noviembre de 2015, funge como presidenta del Consejo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Luján Uranga es especialista en Derecho Laboral y Organización Sindical, con estudios en el Instituto de Formación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Turín, Italia, así como en la Universidad de los Trabajadores de América Latina (UTAL), en San Antonio de los Altos, Venezuela.

En el año 2000, Andrés Manuel López Obrador la designó como contralora General del Distrito Federal, realizando un trabajo específico en la estrategia anticorrupción. Colaboró con López Obrador en el “Gobierno legítimo” como secretaria de Trabajo, experiencia que la llevó a realizar activismo social y conciencia política a lo largo del país y especialmente en el Estado de Chihuahua. En el 2012, López Obrador la incluyó en su propuesta de gabinete para asumir la titularidad de la Secretaria de Honestidad y Combate a la Corrupción en caso de ganar las elecciones presidenciales aquel año.