Ciudad de México.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Alfonso Durazo, busca resguardar a sus mandos clave de posibles atentados de grupos criminales, por lo que invertirá en la compra de vehículos blindados que resistan hasta proyectiles calibre .50, como los empleados en el fallido atentado contra el jefe de la policía de Ciudad de México, Omar García Harfuch.

A dos meses de la agresión, la SSPC solicitó 41 millones 92 mil 100 pesos a Hacienda para la compra de siete camionetas SUV, ocho cilindros, 4x4, que posteriormente serán blindadas con un nivel de protección B7 Plus, “capaz de proteger el habitáculo de ataques con armas largas de proyectiles perforantes calibre .50”, similares a los del fusil Barrett o la ametralladora Browning.

De acuerdo con el proyecto de inversión, al que MILENIO tuvo acceso, se busca “brindar a los funcionarios de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y sus órganos administrativos desconcentrados, de medios que les permitan sentirse seguros en los trayectos que hacen en la vía pública”.

El documento señala que las siete camionetas que pretende adquirir la SSPC están destinadas para el uso de funcionarios clave de esta dependencia y de la Guardia Nacional, mismas que se utilizarán “principalmente” en la zona conurbada de Ciudad de México y colindante del Edomex.

“Con esto además se fomenta la mejor toma de decisiones de los funcionarios, ya que estarán más protegidos contra algún tipo de represalia que los grupos criminales puedan o quieran tomar contra aquellos que dirigen la política de seguridad”, se establece en el documento.

La meta, agrega, es “brindar a mandos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y sus órganos administrativos desconcentrados de medios que les permitan sentirse seguros en los trayectos que hacen en la vía pública”.