Cientos de campesinos de la región Norte y de comunidades del municipio de Chilapa, marcharon por más de dos horas desde la Autopista del Sol, hasta el palacio de gobierno de Chilpancingo, exigieron apoyos para los pueblos y entrega de fertilizantes de forma inmediata para comenzar la siembra de alimentos.

Integrantes de la Unión Campesina Emiliano Zapata Independiente, denunciaron la falta de apoyos y la falta de respuesta del gobierno del estado y de dependencias como la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadaegro).

“Estamos solicitando nuevamente una audiencia con el gobernador Héctor Astudillo Flores para plantear temas de carácter social y procuración de justicia para el beneficio de los habitantes de las comunidades más pobres de Guerrero. Además de que urgimos a que se entregue el fertilizante para nuestras comunidades ya que aún están a tiempo de realizar sus cosechas”, manifestó Sofía Lorena Mendoza Martínez, coordinadora general de la organización.

Señaló que en el caso de la Sagadaegro, en tres ocasiones se les ha cancelado una mesa de trabajo y en el caso del ejecutivo se incumplió con una reunión programada en diciembre que había acordado el secretario de gobierno, Florencio Salazar Adame.

Mendoza Martínez también exigió que se mejoren los caminos a las comunidades de Chilapa, porque durante las épocas de lluvia, se vuelven intransitables, además señaló que con la lluvia de la semana pasada, al menos 10 comunidades fueron afectadas en su totalidad, por lo que urgió a apoyar a los afectados.

“Estamos solicitando pavimentación en los caminos a los pueblos de Chilapa y apoyo para los afectados ya se volaron muchas laminas de las casas” reprochó la coordinadora.

También, mencionó el problema de un grupo de defraudados por financiera de la comunidad San Francisco Oxtutla, en la zona Norte de Guerrero, pidió la reparación del daño que asciende a cuatro millones de pesos.

La defensa de este grupo, era encabezada por el extinto luchador social, Arturo Hernández Cardona, quien días antes de ser asesinado, acusó al entonces presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, de haberlo amenazado de muerte.

Cuando la marcha culminó, fueron recibidos de manera inmediata para pactar una primera mesa de trabajo que los lleve al encuentro con el mandatario estatal.