México, AFP.-Botsuana celebra este miércoles las elecciones generales más reñidas de su historia, hasta el punto de amenazar al partido en el poder desde la independencia hace más de medio siglo.

Elogiado hasta ahora por sus prácticas democráticas y su estabilidad ejemplares, este país de África austral rico en diamantes y en elefantes salvajes está agitado por una guerra fratricida entre el actual jefe del Estado y su predecesor.

Como estipula la Constitución, Ian Khama entregó las riendas de Botsuana hace 18 meses a su vicepresidente, Mokgweetsi Masisi, del mismo Partido Democrático de Botswana (BDP).

Pero desde entonces están enemistados.

En mayo pasado, Khama incluso acusó a Masisi de deriva autoritaria.

"He constatado una amenaza para nuestra democracia (...) tenemos líderes ávidos de poder", declaró el antiguo jefe del Estado a la AFP.

Esta situación debilita la posición electoral del BDP, que logró el peor resultado de su historia en las elecciones generales de 2014, por debajo de la barra simbólica del 50% de los sufragios. El principal partido de la oposición, la Coalición por el Cambio Democrático (UDC), espera sacar tajada este miércoles.

"La elección parece muy ajustada, el resultado puede inclinarse tanto en un sentido como en el otro", resumió el analista de Peter Fabricius, el Instituto Sudafricano de Estudios de Seguridad (ISS).

Ian Khama no ha escatimado esfuerzos para dañar a su antiguo partido, llamando incluso a votar por el SVP y sus candidatos en varias regiones del país.

- "Como Trump" -

Hijo del cofundador del PDB y primer presidente del país Sertse Khama, el exjefe del Estado conservó aliados poderosos y una indiscutible influencia en el país.

Reprocha a su sucesor que haya dado la espalda a su legado, sobre todo levantando la prohibición de la caza de elefantes.

"Quiso borrar todo lo que pusimos en marcha", dijo Khama. "Nuestra democracia está amenazada por un tsunami en la misma línea que lo que (Donald) Trump hace en su país", agregó.

Su rival, Masisi, alega que la política de su predecesor dañó la imagen del partido en el poder y estima que va a ganar las elecciones.

"Somos fuertes pero no arrogantes", dijo el martes en el cierre de campaña frente a un millar de simpatizantes reunidos en su pueblo natal de Moshupa. "Espero una espléndida demostración de confianza".

El jefe de la UDC, Duma Boko, está convencido de que ha llegado el momento de la alternancia. "Creo que ganaremos estas elecciones", predijo.

Con un Producto Interno Bruto (PIB) por habitante de más de 8.000 dólares en gran parte alimentado por sus diamantes, Botsuana es uno de los países más ricos del continente. Pero también es uno de los más desiguales, con una tasa de desempleo del 18%.

A diferencia de otros países vecinos es poco probable que estos problemas amenacen la estabilidad de Botsuana.

Mokgweetsi Masisi prometió respetar el veredicto de las urnas. "Si sucede lo inesperado y no ganamos, haré tranquilamente las maletas y me iré a casa", dijo el martes. "El Estado de derecho prevalece en Botswana y estoy muy apegado a ello".

Hay más de 930.000 votantes inscritos para votar en los 2.200 colegios electorales del país que permanecerán abiertos entre las 06H30 y las 19H00 (de 04H30 a 17H00 GMT) para elegir a sus 57 diputados. El partido que consiga más escaños designará al jefe del Estado.

Los resultados se conocerán de aquí al final de la semana.