Cada cinco minutos un brasileño contrae dengue y, hasta el 18 de abril, los casos registrados en el país ascendían a 745 mil, según datos del Ministerio de Salud, que reflejan la epidemia que azota sobre todo al estado de Sao Paulo.

Los 745 mil casos suponen un aumento del 234 por ciento respecto al mismo período del año precedente, cuando la enfermedad –que se transmite por la picadura de un mosquito- afectó a 223 mil personas.

El sureste del país –donde una media de 575 personas por cada 100 mil habitantes contrajo el virus- es la más impactada, en especial el estado de Sao Paulo, donde se concentran la mayoría de muertes.

En total, 229 personas fallecieron en Brasil por el virus, según datos del Ministerio de Salud, y de éstas 169 fueron registradas en Sao Paulo, un 382 por ciento más que del 1 de enero al 18 de abril de 2014.

Los expertos señalan que la cifra de afectados podría aumentar las próximas semanas de forma considerable, porque la cadencia máxima de infecciones se produce a partir de la segunda quincena del mes de abril y los datos presentados solo van hasta el día 18 de ese mes.

Niños, personas de la tercera edad y afectados con enfermedades crónicas son los más vulnerables al virus, cuya vacuna debería estar lista para el próximo año.

El virus se transmite por la picadura de un mosquito cuya larva crece en el agua estancada, afectando no sólo a los barrios periféricos desfavorecidos de las grandes ciudades, sino también entre la población de clase alta, que suele tener piscinas y estanques en sus propiedades.

Ejemplo de ello son varios jugadores de futbol de clubes del estado de Sao Paulo –Corinthians, Palmeiras y Santos-, que fueron infectados este año con el virus por medio del mosquito Aedes aegypti.

El delantero Paolo Guerrero (Corinthians), el portero ‘Aranha’ (Palmeiras) y el mediocentro Leo Cittadini (Santos) fueron algunas de las víctimas célebres por el virus, que en algunos casos puede llegar a ser mortal. (Notimex)