La mayoría de brasileños rechaza conceder el derecho de abortar a las mujeres infectadas por el virus zika, a pesar de su probable causa con casos de microcefalia en bebés, según un sondeo publicado este lunes.

Una encuesta realizada por el Instituto Datafolha revela que 58 por ciento de los sondeados dice que las embarazadas que contrajeron zika no deberían tener el derecho de interrumpir el embarazo, por un 32 por ciento que estima que sí se debería realizar excepción en la ley.

Ni siquiera en caso de que se confirme la microcefalia en bebés –enfermedad asociada al zika, aunque cuya vinculación no está aún probada científicamente- la mayoría de brasileños se pronuncia a favor de permitir el aborto.

En esos casos, un 51 por ciento se posicionan en contra, por 39 por ciento que sí aceptan interrumpir el embarazo en caso de microcefalias asociadas a zika.

El estudio, realizado con una muestra de dos mil 678 personas en 171 municipios y un margen de error del dos por ciento, refleja que el rechazo al aborto es mayor entre mujeres que entre hombres.

También las personas con menor escolaridad y menores rentas son las que más se oponen a la interrupción del embarazo, señaló el estudio, que se publica en pleno debate acerca de si Brasil –el país más afectado por el zika, con un millón y medio de infectados- debería considerar la microcefalia una excepción en su legislación contra el aborto.

El aborto, tema destacado de la pasada elección electoral brasileña, está penalizado y es ilegal en Brasil excepto en casos extremos como violación o si se pone en peligro la vida de la madre, pero ello no evita que se practique de forma extendida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente se llevan a cabo en torno a un millón de abortos en Brasil, y datos del sistema sanitario brasileño indican que la interrupción del embarazo en clínicas clandestinas es la quinta causa de muerte materna en el país.