Ciudad de México.-Britney Spears no parece interesada en obtener su total libertad de acción, o al menos no es lo que sus abogados están pidiendo a la Corte de California. La tutela que el padre de la artista, Jaime Spears, ha ejercido sobre la cantante desde 2008 podría acabarse pronto pues nuevos documentos legales desvelados por el medio Us Weekly afirman que ella “se opone firmemente” a que su progenitor continúe como su único responsable legal.

En su lugar ha solicitado poner a una sustituta, Jodi Montgomery, una profesional que asumió ese mismo rol hace un año de manera temporal debido a la enfermedad del padre de la artista.

“Sin renunciar a su derecho a solicitar el fin de esta tutela en el futuro, a Britney le gustaría que el nombramiento de la Sra. Montgomery como tutora se hiciera permanente”, expuso su abogado, Samuel D. Ingham III, esta semana en una vista de presentación del caso.

En cuestiones económicas, también ha pedido que su padre se aparte y “que se designe a un fideicomisario corporativo calificado para desempeñar esta función”, probablemente un delegado bancario que gestione sus bienes.

En la solicitud al tribunal, los representantes de la artista aseguran que la tutela está en un punto “que debe cambiar sustancialmente” y así “reflejar los principales cambios en su estilo de vida y sus nuevos deseos”. Este miércoles se realizará otra vista oral de manera telemática mientras está convocada una manifestación del movimiento #FreeBritney frente a los juzgados de Los Ángeles.

La salud mental de Britney volvía a ser tema de comentarios en abril de 2019, cuando volvió a ingresar en un centro de salud mental, según contó ella, por la angustia que le provocaron los problemas de salud de su padre.

La cantante ya había vivido varios altibajos emocionales y crisis bien públicas, como la del 16 de febrero de 2007, cuando ella misma se rapó la cabeza frente a las cámaras y también la de días después, cuando se enfrentaba a los paparazzi con un paraguas en la mano. Esos bajos días de la cantante y sucesos relativos a la custodia de sus hijos en 2008 fueron los que resultaron en la imposición de la tutela de su padre.

Tras ese ingreso el año pasado, resucitó la controversia de que Jamie Spears aún era su representante y que la cantante no era libre de tomar decisiones. En la última década habíamos asistido al renacer de la artista, pero el anuncio de un descanso de los escenarios seguido de la noticia del ingreso pararon de nuevo su carrera indefinidamente. Pero hay una cosa clara, si Brintey pudo con sus crisis de 2007 volverá Baby one more time (otra vez).