El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) desarrolla una tecnología que permitirá recuperar el fósforo de los cuerpos de agua, ya que en la actualidad se desecha, descarga y acumula en concentraciones contaminantes.

La investigadora del Laboratorio de Hidrogeoquímica, Anne M. Hansen Hansen, detalló en una entrevista con la Agencia Informativa del Conacyt que la innovación tecnológica consiste en la producción, caracterización y optimización de hidróxidos de doble capa (HDC).

Explicó que los hidróxidos de doble capa son materiales inorgánicos compuestos por dobles capas de cationes divalentes y trivalentes, así como aniones unidos entre las capas de la matriz donde ocurre el intercambio iónico con fósforo, lo cual permitirá recuperar este elemento de forma eficiente.

"A diferencia de absorbentes compuestos de óxidos de metales, que absorben fosfatos a pH más ácido, los HCD intercambian iónicamente con fósforo en un mayor intervalo de pH y su producción es de bajo costo", dijo Hansen Hansen.

El fósforo se puede recuperar "mediante diferentes métodos, incluyendo elución con soluciones alcalinas o salinas", abundó la especialista, quien comentó que el proyecto nació derivado de los trabajos hechos en la cuenca hidrológica del río Verde, en Jalisco, donde se encontraron elevadas emisiones de fósforo.

La especialista aseguró que recuperar el fósforo no sólo evita la contaminación del agua, sino también puede usarse de nuevo como fertilizante en la industria agrícola y garantizar un abasto alternativo de este elemento en la producción de complementos alimenticios y fármacos.

La tecnología que los científicos desarrollan se enfoca a las industrias interesadas en reciclar fósforo de los desechos y descargas que producen, así como en organismos gubernamentales y no gubernamentales y en uniones ganaderas.

"Es un proceso económicamente atractivo para el tratamiento de las descargas de agua, que les permita cumplir con la normatividad vigente", ya que el manejo del fósforo y el agua limpia son factores clave para alcanzar la seguridad hídrica y alimentaria, indicó la investigadora.

"La producción anual de fósforo minado es de 20 millones de toneladas métricas, de las cuales 95 por ciento se utiliza en la agricultura y la producción de alimentos. Alrededor de 40 por ciento de este termina en cuerpos de agua debido a erosión de suelos y escurrimientos", añadió.

Por ello, recordó que los cuerpos de agua en México y otras partes del mudo presentan concentraciones de fósforo superiores a los límites.

"Se ha reportado el aumento de 75 por ciento de las concentraciones de fósforo en sistemas de agua dulce en el mundo con respecto a los niveles anteriores a la industrialización, mientras que las descargas de fósforo al océano se ha incrementado de 8 a 22 millones de toneladas métricas por año en el mismo periodo de tiempo", detalló.

Además, estimaciones prevén que para 2035 el consumo de fósforo sobrepasará la producción minera y para 2050 las reservas de este elemento se agotarán, lo cual provocará un grave problema de sustentabilidad alimenticia.

De acuerdo con la investigadora, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarmat) reportó en 2008 que 35 por ciento de los cuerpos de agua monitoreados en México presentan concentraciones de fósforo que favorecían la eutroficación y sólo el cinco por ciento cumplían con el límite máximo permisible que evita esta condición.

"Sin embargo, a esta fecha no se había medido (el fósforo) en 60 por ciento de los cuerpos de agua de nuestro país, por lo que es posible que el problema sea diferente a lo anteriormente reportado", agregó.

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