Ciudad de México.- Dos ex presidentes estadounidenses, uno republicano y otro demócrata, se turnaron en actos y discursos separados para repudiar la "intolerancia" y el "menosprecio" que, aseguraron, tiene el actual mandatario Donald Trump.

El expresidente número 43 de Estados Unidos George W. Bush denunció ayer jueves la intolerancia en la política estadounidense de la era Trump, y aunque nunca mencionó el nombre del actual mandatario, atacó algunos de los principios que definen el estilo político del magnate neoyorquino.

Bush advirtió durante una conferencia en la ciudad de Nueva York auspiciada por el Instituto que lleva su nombre, que el aumento del "nativismo", el aislacionismo y las teorías de la conspiración han "nublado" la verdadera identidad de la nación.

"Hemos visto un nacionalismo distorsionado en nativismo, hemos olvidado el dinamismo que la inmigración siempre ha traído a Estados Unidos [...] Vemos una pérdida de confianza en el valor de los mercados libres y el comercio internacional, olvidando que los conflictos, la inestabilidad y la pobreza son la consecuencia del proteccionismo. Hemos visto el retorno de los sentimientos de aislamiento, olvidando que la seguridad estadounidense está amenazada directamente por el caos y la desesperación en lugares distantes", dijo George W. Bush.

"Hemos visto que nuestro discurso se ha degradado por la crueldad casual [...] Parece que el fanatismo se ha envalentonado. Nuestra política parece más vulnerable a las teorías de la conspiración y a las invenciones [...] Necesitamos recordar y recuperar nuestra propia identidad [...] Para renovar nuestro país, solo necesitamos recordar nuestros valores, señaló el ex presidente.

Bush advirtió de la existencia de lo que describió como tendencias políticas "preocupantes" y también destacó la intromisión de Rusia en las elecciones de 2016, para después dejar en claro que el gobierno ruso "tiene el proyecto de enfrentar a los estadounidenses entre sí".

"Las agresiones extranjeras, entre ellas los ciberataques, la desinformación y la influencia financiera, nunca deben ser menospreciadas ni toleradas", señaló Bush.

A diferencia de su sucesor demócrata Barack Obama, Bush se había expresado poco sobre Trump o el estado de la política estadounidense. Además, se negó a respaldar la candidatura del magnate multimillonario.

Por su parte, Obama tomó la palabra en Richmond, Virginia, en donde habló ante más de 6 mil personas para apoyar al candidato demócrata a gobernador de dicho estado sureño, Ralph Northam.

Obama llamó a los ciudadanos de Virginia a votar para "enviar un mensaje resonante a todo este hermoso país y el mundo [...] Si para ganar una campaña debemos dividir a la población, entonces no podremos gobernar", dijo, en una alusión velada a Trump.

"Nuestro valor es más alto no cuando menospreciamos a las personas, sino cuando tratamos de elevarlas a todas juntas", agregó Obama en otro revés para su sucesor. Más temprano, el ex mandatario había participado en otro acto de campaña en Nueva Jersey, cerca de Nueva York, para apoyar al demócrata aspirante al puesto de gobernador Philip Murphy.

"La política actual [...] creíamos haber acabado con eso hace tiempo. ¡La gente tiene 50 años de retraso! Estamos en el siglo XXI, no en el XIX", ironizó sobre las elecciones que tendrán lugar el 7 de noviembre, un año después del triunfo de Trump en la elección presidencial, que tuvo lugar el 8 de noviembre de 2016.

-Con información de agencias.