Ciudad de México.-Se espera que en la semana la directiva de los Diablos Rojos del Toluca haga un pronunciamiento por los casos de Kevin Castañeda y Alan Medina, jugadores del primer equipo de los que se dice fueron sorprendidos en una fiesta con bastante alcohol circulando, previo a un día de entrenamiento.

La diferencia con los casos Alexis Vega y Uriel Antuna, es que los jugadores de los Diablos no se grabaron, sino que los grabaron, y ese material fue vendido a algunas revistas que lo publicarán.

Tanto Medina como Castañeda vieron actividad en el juego de esta semana ante las Chivas, el primero fue titular y el segundo entró por él..., y lo hicieron porque la directiva, antes de castigar, quiere averiguar muy bien qué pasó, cómo pasó, cuándo pasó y con quién pasó.

Así que la indisciplina no es exclusiva de Guadalajara, pero por lo menos en otros equipos, los mismos jugadores no se graban.