La Cámara Minera de México (Camimex) informó que el valor de la producción minero-metalúrgica en 2014 fue de 196 mil 967 millones de pesos, lo que representó un descenso de 2.0 por ciento con relación a 2013.

Lo anterior, debido al menor precio internacional de los metales y la reducción en la producción del grupo de metales preciosos, indicó el organismo empresarial en un comunicado.

Señaló que el oro se ubicó como el de mayor aportación al valor, con un 26.9 por ciento, seguido del cobre con 20.9 por ciento, la plata con 19.5 por ciento y el zinc con 6.6 por ciento, los cuales representaron 74 por ciento del valor de la producción generada en pesos.

Asimismo, indicó que las inversiones en el sector minero-metalúrgico retrocedieron 24.8 por ciento el año pasado, respecto a 2013, alcanzando los cuatro mil 948 millones de dólares, de los cuales 856 millones de dólares fueron destinados a proyectos de exploración.

“Los principales indicadores de la economía mexicana no alcanzaron las metas pronosticadas y el sector minero enfrentó una mayor carga fiscal debido a la reforma que entró en vigor en 2014, la cual incorporó nuevos derechos a la minería”, afirmó.

En este sentido, la Camimex precisó que de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de enero a diciembre de 2014 la minería pagó por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR) 33 mil 826 millones de pesos, cifra 34.8 por ciento superior a la de 2013.

En tanto que el gravamen correspondiente al Derecho a la Minería fue de mil 922 millones de pesos y de dos mil 589 millones de pesos por nuevos derechos mineros.

Agregó que con el debilitamiento de la actividad industrial en el país, el empleo en el sector sólo aumentó 2.5 por ciento, equivalente a ocho mil 316 nuevos empleos directos, para alcanzar una cifra de 340 mil 817 plazas, con remuneraciones 41 por ciento superiores al promedio nacional.

“La industria minera presenta nuevos retos, por lo que una vez más reitera el compromiso de las empresas afiliadas a la Camimex para consolidar una industria responsable y sustentable enfocada a plantear mayor eficiencia en sus operaciones y mano de obra”, comentó.

Esto, dijo, mediante la reducción de costos, innovación que originan nuevos procesos de operación, amplia capacitación y formación de profesionales y técnicos, no obstante la necesidad de establecer políticas de Estado que alienten el crecimiento de la minería.