#Opinión política

Caída del Grupo Atlacomulco y el cardenismo | Opinión

Los que quisieron erradicar el cardenismo en el estado de México, 76 años después, se observa que Lázaro Cárdenas vive en sus principios. Lee esta interesante opinión.

Por Redacción, 2018-08-11 08:41

Por Alfredo López Rosas | Colaboración especial


El dominio del presidente de la República general Lázaro Cárdenas del Río en un gobierno, por primera vez de seis años (1934 al 40), se hizo sentir en todo el territorio nacional. En la sucesión presidencial, “El Tata” marginó al candidato natural, su amigo de milicia, de política y a fin social y de principios: Francisco Mojica Mojica y se decidió por el general Manuel Ávila Camacho por subordinado, débil y tibio.

Unos de los estados de mayor control del cardenismo era el Estado de México, fuertemente leales al expropiador del petróleo.

El gobernador del estado de México el coronel Wenceslao Labra (1934-1941) incondicional de Cárdenas encabezaba el bloque de gobernadores que se resistieron al cambio institucional del presidente Manuel Ávila Camacho, a quien retan su autoridad.

Una vez más, el coronel dio evidencia de su control en el estado, dominó la sucesión local al poner en la gubernatura a su incondicional y cardenista, Alfredo Zárate Albarrán, este es asesinado por el hijo del expresidente Pascual Ortiz Rubio, Fernando Ortiz Rubio, quien era líder del Congreso local, una de las versiones de este asesinato indicaron que la orden vino desde Los Pinos (Maximino o Manuel) para que Ávila Camacho tomara el control del estado, de esta manera reemplazar la clase política saturada del cardenismo.

Ávila Camacho nombra gobernador provisional al carrancista, diplomático Isidro Fabela Alfaro, violando la Constitución local que indicaba que en ausencia del gobernador constitucional será suplido en forma interina por uno de los diputados locales y este debía convocar a elecciones, el diplomático Fabela terminó el cuatrienio del fallecido Alfredo Zarate hasta el 15 de septiembre de 1945. El presidente Manuel Ávila Camacho violó la Constitución local e hizo que su aliado abogado Fabela concluyera el término del cuatrienio.

“Forme usted su grupo, señor licenciado, y gobierne como lo crea conveniente”. Fueron las palabras expresadas del presidente de la República Ávila Camacho, al ex canciller de Venustiano Carranza, Isidro Fabela Alfaro que nació en Atlacomulco.

Así nació el grupo Atlacomulco, formo su gabinete con íntimos e incondicionales amigos incluyendo a su sobrino de toda sus confianza Alfredo del Mazo Vélez, abuelo del actual gobernador del estado de México, ascendiente del actual presidente Enrique Peña Nieto que nació, también, en Atlacomulco.

Con Isidro Fabela Alfaro y su sobrino Alfredo del Mazo Vélez gobernaron el estado desde marzo de 1942 hasta el mes de 15 septiembre de 1951. Casi nueve años fueron suficientes para fortalecer el naciente Grupo Atlacomulco que mantuvo el poder absoluto en la vida de los mexiquenses en la política, la economía, educación, sociedad. Han pasado 76 años desde que Isidro Fabela, por órdenes de Manuel Ávila Camacho, creará este grupo para erradicar el cardenismo en todo el estado.

Ellos dieron impulso al poderoso grupo Atlacomulco, bajo la premisa “el gobernador en turno es el líder político por autonomasia durante la duración de su mandato, los demás solo son simples soldados del partido o del gobierno”.

El gabinete de Peña Nieto, así como en la cámara de Diputados y de Senadores, son dominados por el grupo de Atlacomulco. Al igual la presidencia nacional del PRI en varias ocasiones, se han distinguidos miembro del grupo Atlacomulco en puestos importantes en diferentes sexenios.

Isidro Fabela se rodeó de hombres intelectuales, así como de acción, emprendedores, de ese grupo salió Adolfo López Mateo, Mario Colín, Carlos Hank González, muchos más.

La lealtad al gobernador en turno llevaba a la unidad, quien no obedecía recibía el destierro del poder, la fuerza del gobernado Fabela, desaforó a la mitad de los diputados, el senador Flores solicita licencia a la cámara se retira a la vida privada, rompe con los políticos locales y solo los leales tienen vida política en el estado. Aumenta de 4 a 6 años el tiempo de la gubernatura, de uno a tres años los presidentes municipales.

El ocaso del grupo Atlacomulco dio evidencias desde hace tiempo, solo con el estilo del despilfarro del dinero, compra de votos, de la estructura que desde el poder fortalecieron al PRI, el invento de todo los usos del fraude al voto logro ese grupo mantenerse en el poder.

Así se manifestó en la elección a la gubernatura del estado donde inauguraron todas las formas del fraude para que el actual gobernador Alfredo del Mazo Maza ganara solo por 150 mil votos de diferencia al nuevo partido Morena.

Con el gobernador Eruviel Ávila Venegas, se observó la división interna del Grupo Atlacomulco, donde aceptaron su postulación para cuidar un bien mayor, la presidencia de la república, por esa razón permitieron el rompimiento de la línea de sucesión de los gobernadores solo de ese grupo. Otro podría contarse de Mario Ramón Beteta impuesto desde el centro. La unidad del grupo les mantuvo en el poder por 76 años más años que el PRI.

Morena azotó no solo al PRI, también al Grupo todo poderoso de “Atlacomulco”, hasta el municipio del mismo nombre cuna de los fundadores del grupo y del presidente de la Republica fue arrebatado por Morena.

El grupo Atlacomulco pasó de 75 diputados locales a solo que ganó, y logró diez más por representación proporcional. De los 125 municipios que forman el estado, el Grupo Atlacomulco solo 23, estos en las áreas rurales y con menos población, por primera vez desde 1942 el Grupo Atlacomulco no tiene ningún Senador, las dos senadurías las gano Morena y el PRD se lleva el derrotado de mayoría. De 41 distrititos electorales para diputados federales el Grupo Atlacomulco solo gano tres diputados.

Isidro Fabela Alfaro fundador del omnipotente, omnipresente Grupo Atlacomulco cumplirá 54 años de su muerte, no puede conocer lo que ha sucedido con su gran herencia, legado político que controlo casi un siglo la manera de hacer política en México desde un estado, El grupo Atlacomulco matriz de política que se encumbraron con los principios, método, organización, disciplina, estructura, partido que su fundador concibió y su sobrino Alfredo del Mazo Vélez prolongo por casi 8 décadas.

El Grupo Atlacomulco nació desde el poder de la República por orden de Manuel Ávila Camacho y sostenido por Miguel Alemán Valdez para erradicar toda huella de la presencia de Lázaro Cárdenas del Río, hoy agoniza el grupo Atlacomulco desde el poder de la presidencia de la República, el oriundo de Atlacomulco Enrique Peña Nieto, descendiente de los fundadores del grupo, nada puede hacer más que salir huyendo de México en el mes de diciembre.

Los que quisieron erradicar el cardenismo en el estado de México, 76 años después, se observa que Lázaro Cárdenas vive en sus principios, los mexiquenses usaron a Morena para gritarles a los políticos corruptos, precoces millonarios, vividores del pueblo, no más. Somos cardenistas y hemos votado por Andrés Manuel López Obrador para inaugurar otros caminos de hacer la política, cerca del pueblo, de la gente, no de las élites del poder.

#Opinión política

El aborto, entre el eufemismo y la apología

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas.

Por Lucía Deblock, 2019-03-24 09:37

México.- Nadie en su sano juicio se atrevería a contradecir que las mujeres mexicanas tienen derecho al bienestar, la salud y la justicia. Sin embargo, cuando se habla del aborto, de inmediato se sobreentiende la connotación negativa que ha venido adquiriendo el tema y, lo que en un principio parecía irrefutable y claro -como los derechos de la mujer-, empieza a tomar un cariz pernicioso.

Para empezar, tenemos que decir que en México el aborto es considerado un delito tanto en el código federal, como en los estatales. La violación es considerada, en todo el país,  como la única causal legal para interrumpir el embarazo, sin embargo, en estados como San Luis Potosí y Tabasco se requiere de un “comprobación de actos” sobre la violación. Solo en la CDMX es legal practicarse un aborto hasta las 12 semanas de embarazo, sin importar la causa.

La gente por lo regular no reflexiona sobre el lenguaje, sin embargo, en este tema, los que se oponen al aborto se autodenominan como “Pro-vida” (en inglés pro-life; es la posición ética y política que afirma la defensa del derecho humano a la vida, sean cuales sean las circunstancias, sostenida por diversas personas, asociaciones y corrientes de pensamiento. Argumentan que la vida comienza en el momento de la fecundación, de modo que el cigoto, el embrión y el feto se consideran vidas humanas. Por esta razón, se suelen oponer a prácticas como la eutanasia, la clonación humana, las investigaciones con células madre embrionarias (no con las adultas) y, particularmente, el aborto inducido); excluyendo -de facto- y categorizando -nocivamente- al otro. Esta retórica que no sólo describe un hecho, sino que, propositivamente y de forma simultánea, lo califica de acuerdo a sus intereses, ha sido empleada sistemáticamente para entorpecer la comunicación y manipular las controversias, incluso antes de entrar a debate.

Este lenguaje perverso, conformado por una argamasa extraña entre el eufemismo y la apología, ha sido usado con mucho éxito por quienes se refieren a “daños colaterales”, cuando hablan de bajas de civiles inocentes en una guerra, o para hablar la eutanasia prefieren usar “muerte digna”. Y se va refinando a medida que se quiere alejar más de su significado original: contrariedad étnica, terrorismo implantado, grupos separatistas periféricos y guerra preventiva son algunos ejemplos de cómo el lenguaje se pervierte para transformar conceptos en favor de ciertos intereses. ¿Alguien me puede explicar qué es una “Guerra preventiva”?

Así, previo a cualquier discusión de fondo sobre el aborto, el lenguaje empleado a partir de los años 80´s ya había establecido que una parte está a favor de la vida y la otra no. Para contrarrestar este desequilibrio retórico, aunque con resultados menos eficaces, también se ha creado un término: “Pro-elección” (en inflés, pro-choice; utilizado a partir de 1975, es la posición política y ética de que la mujer debe tener control o soberanía sobre su fertilidad y embarazo, incluyendo los derechos reproductivos, que incluyen el derecho a la educación sexual, el acceso al   aborto electivo (realizado por profesionales y en el marco legal), a la anticoncepción, a los tratamientos de fertilidad y a la protección legal contra abortos forzados).

Es probable que muchos lectores ya tengan una postura sobre el aborto incluso antes de leer este artículo, pero de  tener una posición personal a entrar de lleno a la discusión pública hay una gran diferencia. Primero, deberíamos tener presente el lenguaje: los conceptos de “mujer”, “madre”, “feto” o “persona”, no son categorías universales ni transparentes, sino que, por el contrario, responden al discurso jurídico. Así, cada uno de nosotros debe documentarse sobre su significado para no ser víctima de alegatos restrictivos que asumen sinónimos subjetivos e imprimen cierta carga moral al discurso o, peor aún, caer en la tentación de justificar nuestra posición con casos atípicos y dramáticos, fuera de contexto.

En México la discusión pública sobre el aborto se ha ido postergando; sin más, hace unos días, durante su conferencia matutina, AMLO pidió que se respetara su silencio al respecto; incluso, los esfuerzos de la bancada de Morena en la cámara de diputados que se manifestó por depenalizarlo antes de la toma de protesta de López Obrador, no lo consiguieron. Sin embargo, es un tema público que late al ritmo de su urgencia. Por eso, todos los mexicanos debemos comprender que para abordarlo se requiere preparación previa, amplitud de pensamiento, equilibrio y reflexión.

El aborto es uno de esos tópicos que hace del lenguaje una de sus más valiosas herramientas. Hay dos formas de entender el lenguaje: al servicio de la realidad, para describir lo que sucede y al servicio de una perspectiva ideológica, para influir en la conducta del otro.

¿Has intentado montar tu postura sobre el aborto en el lenguaje con el que se discute el tema a nivel internacional?

#Opinión política

Medios, caos y abucheos a 100 días de AMLO

Con requerimientos absurdos limita Presidencia libertad de comunicar.

Por Lucía Deblock, 2019-03-11 09:24

México. – Recién cumplidos los 100 días del nuevo gobierno, en México hay un régimen que se niega a morir. La resistencia de ese viejo y desgastado sistema se asemeja a un animal herido de muerte, cree que aún puede imponerse a través de un  desplante de fuerza que no sospecha podría ser el último. Es un animal peligroso, sin duda, pero ha entendido que debe renovarse o morir.

Los mandatarios estatales abucheados son casi todos de oposición -tal vez en otra ocasión hablaremos de los que son de Morena y bien podrían ganarse un abucheo público debido a sus deficientes gobiernos-, todos se han mostrado muy ofendidos ante el repudio público y se han unido para condenar a las facciones más radicales de Morena, a quienes señalan de orquestar lo que llaman “campañas de desprestigio”.

Los gobernadores de extracción panista amenazaron con filmar todo acto público y aquellos que sean sorprendidos abucheando serán denunciados por difamación.

Los abucheos han pegado directo en el ánimo político del país y en el ego de los gobernantes, quienes se han dado a la tarea de buscar causas y culpables artificiales para salir del problema y de paso victimizarse, todo lo anterior, sin intentar entender las verdaderas causas del desprecio: sus lamentables gestiones y la desatención social de sus gobiernos.

Lo más preocupante es que este viejo régimen está dispuesto a salvar el pellejo al precio que sea, incluso si eso significa atentar contra la libertad de expresión del pueblo o de los comunicadores independientes. Hasta ahora han tratado de acallar a periodistas independientes a través de terrorismo fiscal, como en el caso del periodista sonorense Luis Alberto Medina, de “Proyecto Puente”, quien recientemente dio a conocer en sus redes sociales el acoso del que es objeto por parte del gobierno de Claudia Pavlovich. Las acometidas también se sienten cuando les han limitado a los youtubers de izquierda la entrada a las conferencias matutinas del presidente López Obrador, tras el reclamo de medios empresariales, aun cuando esa batalla -la de ser reconocidos como comunicadores independientes- la habían ganado ya en la toma de protesta, en la cual lograron ser incluidos.

No sólo son los 100 días del gobierno de AMLO, ni su popularidad sin precedentes lo que ha sacudido al viejo régimen, a la oposición, si es que acaso existe, a los adversarios políticos, a la opinión internacional y a cada uno de los mexicanos. También influye la nueva forma de gobernar y de enfrentar los problemas que siempre nos han aquejado; la forma de comunicarse con el pueblo en un lenguaje claro y sencillo, que entiende sus preocupaciones y dolores.

A pesar de todo, se respira un aire de libertad en México; uno sin precedentes. Los ciudadanos cada vez nos informamos mejor, participamos, criticamos y nos manifestamos sin temor a ser reprimidos. Muchos países tienen sus ojos puestos en México, porque todo el mundo se ha dado cuenta que algo importante está pasando en nuestro país. No es caos, es reacomodo, valor, determinación, libertad.

Sigamos adelante, más fuerte, más lejos.

#Opinión política

Calificadoras buscan socavar popularidad de AMLO| Opinión

Es absurdo que siendo el presidente más confiable, sea reprobado por calificadoras.

Por Juan Hernández Mercado, 2019-03-08 09:35

México.- Resulta absurdo que mientras México tiene al presidente mejor calificado de la historia, las calificadoras emitan análisis de riesgo crediticio. Atrás de la campaña de las calificadoras se pueden intuir los dados cargados.

El 29 de enero Fitch Ratings bajó la calificación crediticia a Pemex, el 25 de febrero el Banco estadounidense Goldman Sachs recortó el pronóstico de crecimiento y el 26 Moody’s redujo las expectativas de crecimiento, el 1 de este mes, Standard & Poor’s nos pasó de estable a negativo, con posibilidad de seguir a la baja, lo cual generó diversas reacciones, entre la que destaca el intento del senador Salomón Jara para conseguir que el Senado decrete la revocación a las agencias calificadoras. La propuesta no fue avalada ni por el senador Ricardo Monreal Ávila, ni Yeidckol Polevnsky, quien precisó que no era una iniciativa de Morena y también contradice lo declarado por el presidente de la República, cuyo posicionamiento resulta saludable al mantenerse abierto al libre escrutinio del mercado.

Es cierto que las calificadoras miden bajo parámetros que den cierta certidumbre al mercado y a los inversores, pero creo que todos tenemos la claridad de que sus parámetros y análisis los hacen en función de los intereses de estos.

Tampoco debemos perder de vista que esos análisis pueden ser omisos o cometer grandes errores, los cuales no me atrevo a calificar si son de buena o mala fe al no actuar oportunamente para prevenir catástrofes económicas capaces de conducir a la bancarrota o a la miseria a miles o millones de personas.

Difícilmente podemos olvidar la crisis de las hipotecas subprime iniciada en 2006 y detonada en 2008, que tambaleó a los Estados Unidos y a Barak Obama, crisis financiera provocada por la desconfianza crediticia que se extendió inicialmente por los mercados financieros de Estados Unidos y fue la alarma que puso en el punto de mira a las hipotecas basura de Europa desde el verano del 2007, evidenciándose al verano siguiente con la crisis financiera de 2008.

Así, a pesar de los desastrosos resultados, el mercado financiero se sostiene haciendo caso omiso de que en sus sótanos y desagües se ocultan los detonantes de futuras crisis.

Las calificadoras se convierten en cómplices silentes de los intereses macroeconómicos, mientras sirvan a los fines, metas y objetivos del gran capital.

Resulta muy complicado que las calificadoras pudiesen incluirse como una variante de sus parámetros la corrupción, no solo por la relatividad de la misma, sino fundamentalmente por su propia subjetividad y dinámica social, por eso les resulta más fácil colocar como una variable más objetiva los costos de la inseguridad y la violencia, complementado con la eficacia o ineficiencia de la administración de justicia que hace temblar a los gobiernos, pero en nuestro caso, solo puede entenderse como una postura de gallardía la asumida por nuestro gobierno al crear la Guardia Nacional para enfrentar el crimen, a lo mejor en los años siguientes las calificadoras deberán aceptar que sus diagnósticos no fueron tan precisos como afirman.

No obstante los dados cargados de las calificadoras, Andrés Manuel López Obrador acepta las valoraciones y demuestra la voluntad presidencial de jugar de forma transparente en el sistema de mercado, con plena disposición a demostrar que sus acciones son acertadas o en caso contrario, reconocer los errores para rectificar, tiempo al tiempo.