La ciudad de Baltimore amaneció hoy en calma tras el segundo día de toque de queda y de una jornada de protestas pacíficas que se extendieron a Nueva York y Washington, conforme las autoridades decidieron liberar a un centenar de detenidos.

Cientos de residentes de Baltimore se manifestaron la víspera frente al ayuntamiento y la estación de trenes Penn Station en vísperas de que la divulgación de los resultados sobre las causas de la muerte del joven Freddy Gray, hecho que desató las protestas.

Gray, de 25 años de edad, sufrió lesiones mortales a su medula espinal luego de ser arrestado por policías de Baltimore y trasladado en una camioneta para detenidos, el pasado 19 de abril.

De acuerdo con versiones extraoficiales reportadas por diversos medios locales, la investigación incluye declaraciones de un preso que viajaba en la misma camioneta, Gray trató de lastimarse a si mismo durante su traslado.

Funcionarios filtraron por su parte la posibilidad de que los agentes a cargo del arresto no sean acusados de negligencia.

En este marco, las protestas no sólo se extendieron a otras ciudades sino que incluyeron por primera vez a grandes contingentes de jóvenes anglos, después de que hasta ayer miércoles, la abrumadora mayoría de participantes habían sido afro americanos.

En Washington, cientos de residentes de la capital formaron un contingente multirracial que marchó desde la zona de Chinatown hasta la Casa Blanca para demandar justicia.

“Sin justicia no hay paz”, corearon los manifestantes, la mayoría jóvenes, en lo que se ha convertido en un himno de batalla contra los actos de presunta brutalidad policial, en especial contra las minorías.

La marcha transcurrió de manera pacífica pero bajo fuerte vigilancia policial, que fue reforzada en especial en el perímetro de seguridad aledaño a la residencia ejecutiva.

En tanto en Nueva York, la policía realizó alrededor de un centenar de arrestos de una multitud que se manifestó alrededor de Times Square.

A diferencia de Baltimore, donde sólo fueron detenidos los agresores de agentes, la policía neoyorquina arrestó a la mayor parte de las personas que se manifestaban fuera de las banquetas.

En este marco, los Orioles de Baltimore realizaron un juego sin precedentes en el estadio Camden Yards –sin público presente—contra los Medias Blancas de Chicago.

Los Orioles se impusieron 8-2 a los Medias Blancas en lo que fue descrito como un juego “surrealista” ante 50 mil asientos vacíos.

La ciudad de Baltimore tiene previsto hacer cumplir este jueves su tercera jornada de toque de queda, a partir de las 10:00 horas de la noche. Notimex.