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Cambio climático principal causa de aumento de hambre en 2017: ONU

Un informe publicado el martes da cuenta de que el número de personas que padece hambre ha crecido en los últimos tres años.

Por Redacción, 2018-09-11 09:59

México, AFP.-Los cambios en el clima son una de las principales causas del aumento del hambre en el mundo en 2017, sufrida por 821 millones de personas, según cinco agencias de la ONU, que advierten de que la situación empeora en América del Sur.

El informe publicado el martes da cuenta de que el número de personas que padece hambre ha crecido en los últimos tres años, volviendo a situarse en los niveles de hace una década. En 2016, sumaban un total de 804 millones.

“La situación está empeorando en América del Sur y la mayoría de las regiones de África; igualmente la tendencia a la baja” observada en Asia sigue ralentizándose, según “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” elaborado por la FAO, la OMS, el PMA, Unicef y el Fida.

Así, la prevalencia de la subalimentación escaló de 10,7% de la población mundial en 2014 a 10,9% en 2017, mientras que en América del Sur creció de 4,7% a 5%.

Para las agencias, el aumento del hambre en esta región se puede explicar por “la persistencia de los precios bajos para la mayoría de productos básicos exportados, especialmente el crudo”, que han mermado los recursos financieros para importar alimentos y dejado a los gobiernos con menos ingresos “para proteger a las personas más vulnerables”.

Preocupa Venezuela

“Estamos preocupados por el deterioro de la situación en América del Sur”, dijo a la AFP Dominique Burgeon, director de urgencias de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), citando especialmente Venezuela, sumida en una grave crisis económica.

No obstante, la crisis alimentaria “más aguda se registra actualmente en un país en guerra, Yemen”, donde el 35% de la población está subalimentada.

“Si no se aumentan los esfuerzos, existe el riesgo de quedar muy lejos de alcanzar la meta de los Objetivos del Desarrollo Sostenible relativa a la erradicación del hambre en 2030” en el mundo, advierte el informe.

Perder el terreno ganado

A la inestabilidad generada por los conflictos en el mundo, las agencias de la ONU suman “la variabilidad y las condiciones extremas del clima” como un factor clave del aumento del hambre.

Puesto que algunos fenómenos extremos climáticos “no pueden atribuirse” directamente al cambio climático, el informe de la FAO evita utilizar el término. Sin embargo, apunta que entre 1990 y 2016, los eventos como el calor extremo, las sequías, las inundaciones y las tormentas se duplicaron con una media anual de 213.

“Los cambios en el clima ya están debilitando la producción de los principales cultivos en regiones tropicales y templadas”, afirma la FAO.

Así, “en los últimos diez años, el 36% de los países que sufrieron un aumento en la subalimentación registraron también una sequía”, según Burgeon.

La variabilidad del clima y los eventos extremos “amenazan con socavar y revertir los avances realizados hacia la eliminación del hambre”, advierte el informe.

“Vergonzoso” aumento de la anemia

El informe señala por otro lado que la obesidad en adultos sigue aumentando: mientras en 2012 afectaba al 11,7%, en 2016 se colocaba en 13,2% (672,3 millones de personas, es decir, más de uno de cada ocho adultos).

Califica igualmente de “vergonzoso” que la anemia entre mujeres en edad reproductiva siga al alza, afectando a una de cada tres (32,8% en 2016), con “importantes consecuencias para la salud” de estas y de sus hijos.

Las agencias dan cuenta empero de algunos progresos en el ámbito infantil: la desnutrición de los más pequeños sigue disminuyendo, mientras que desde 2012, la proporción mundial de niños con sobrepeso parece al menos haberse estancado, con un 5,6% (38,3 millones) en 2017.

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Detienen a exprimer ministro malayo Najib por escándalo de corrupción

Najib creó en 2009 el fondo estatal 1MDB con el objetivo de fomentar la economía, pero de acuerdo con las acusaciones, desvió unos 627 millones de dólares a una cuenta bancaria privada.

Por Redacción, 2018-09-19 14:50

Kuala Lumpur, (Notimex).- El ex primer ministro de Malasia, Najib Razak, fue detenido hoy por cargos de lavado de dinero, abuso de poder y corrupción en relación con el desvío de una suma millonaria del fondo estatal 1 Malaysia Development Berhad (1MDB), informó la Comisión Anticorrupción del país.

Najib, quien fue jefe de gobierno entre 2009 y 2018, comparecerá mañana jueves ante un tribunal de Kuala Lumpur para escuchar los cargos que enfrentará en relación con el desvío de dos mil 600 millones de ringgits (unos 627 millones de dólares) encontrados en sus cuentas personales que se sospecha proceden del 1MDB.

Los cargos serán presentados en virtud de la Ley de la Comisión Anticorrupción de Malasia que se re refiere al delito de usar un cargo o posición para gratificaciones, según el portal de noticias Free Malaysia Today.

Najib creó en 2009 el fondo estatal 1MDB con el objetivo de fomentar la economía, pero de acuerdo con las acusaciones, desvió unos 627 millones de dólares a una cuenta bancaria privada.

El actual primer ministro malayo, Mahathir Mohamad, quien ganó las elecciones de mayo pasado, reabrió las investigaciones en torno a las denuncias de que miles de millones de dólares fueron robados del fondo gubernamental.

Durante julio y agosto, Najib fue acusado de delitos de blanqueo de dinero, abuso de confianza criminal y abuso de poder en relación con el 1MDB, sin embargo, el ex primer ministro ha negado los cargos y defiende que el dinero encontrado en su cuenta eran donativos de Arabia Saudita, buena parte de los cuales devolvió.

El MDB está siendo investigado por al menos seis países, incluidos Singapur, Suiza y Estados Unidos, por presunto lavado de dinero y corrupción.

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Restauración de museo incendiado en Rio llevará 10 años, según Unesco

Las causas del siniestro continúan siendo investigadas por las autoridades brasileñas.

Por Redacción, 2018-09-19 11:23

México.-La restauración del Museo Nacional de Rio de Janeiro, reducido a cenizas a principios de mes, llevará al menos 10 años de trabajo, estimó este martes el grupo de trabajo de la Unesco en conferencia de prensa en Brasilia.

“Estimamos algo cerca de 10 años en base a ejemplos de situaciones similares”, afirmó Marlova Jovchelovitch Noleto, representante en Brasil de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“Será un trabajo gradual, y en varias etapas se podrá ir abriendo el museo nuevamente para recibir al público”, agregó.

El Museo Nacional de Rio de Janeiro, arrasado la noche del 2 de setiembre por las llamas, era el mayor museo de historia natural y antropológica de América Latina, con más de 20 millones de piezas.

La jefa de la Misión de Emergencia de la Unesco para la institución, Cristina Menegazzi, estimó que “no existe en este momento ninguna solución mágica que permita reconstruir el museo en algunos meses” y el trabajo de identificación de restos de piezas será “largo”.

La misión de la Unesco se encuentra en Brasil desde la semana pasada.

Las causas del siniestro continúan siendo investigadas por las autoridades brasileñas.

#Clickeando

Odisea buscar medicina en Colombia: venezolano parapléjico

Por Redacción, 2018-09-19 10:06

México, AFP.-En los neumáticos de su silla de ruedas ya asoman alambres. Pero José Agustín López guarda la esperanza de que soporten los 500 kilómetros que le faltan para llegar a Bogotá a recibir la asistencia médica que no tuvo en Venezuela.

Su hijo Jefferson Alexis lo empuja cuando trepan las montañas de Colombia y lo sostiene cuando se avizora la cuesta abajo. El frío y el calor extremos, que cambian al vaivén de la geografía, son compañeros inseparables.

“Me vi en la obligación de tomar el rumbo de Colombia para conseguir todos los medicamentos que necesito y algo de sustento para llevar a la casa”, dice a la AFP José Agustín, de 52 años.

Hace trece años perdió la sensibilidad en ambas piernas en un accidente vial. Su trabajo como mensajero quedó en el pasado y la vida en San Cristóbal, en el oeste de Venezuela, empezó a empeorar a medida de que el país petrolero caía en una profunda crisis económica.

Mantuvo a su madre, su esposa y sus tres hijos con rifas que vendía a vecinos y desconocidos. Los demás miembros de la familia también aportaban lo que podían. Pero “ahorita allá no se puede rifar, no hay ayuda de nada, ‘naide’ ayuda a ‘naides'”, advierte.

Para rematar, estar tanto tiempo postrado en la silla de ruedas le provocó una escara que le afectó el ano y el recto. Los médicos le hicieron una colostomía para que no “se contaminara” con sus propios excrementos, pero en su tierra no hallaba ni los antibióticos ni el material para cubrir la herida abierta.

“Si me hubiera quedado allá yo creo que me ‘fuera’ muerto, me hubiera contaminado”, cuenta bordeando el llanto. Ahora tiene que cubrirse la lesión con bolsas plásticas de supermercado y cintas industriales. Y en plena carretera.

Entonces, como miles de venezolanos, padre e hijo decidieron cruzar la frontera a Colombia. Salieron el miércoles pasado de la capital del estado Táchira sin dinero para pagar autobuses con Bogotá como destino.

“Me han dicho que allá me pueden ayudar bastante con la sillita de ruedas, que es lo que más estoy necesitando”, explica a la merced del sol punzante que les avisa la cercanía con la ciudad de Pamplona, a 75 kilómetros de Cúcuta.

A paso lento

En tres días han recorrido un trayecto que a los otros migrantes les tarda un puñado de horas a pie o en autostop, si tienen suerte.

Miles de sus compatriotas han transitado por estos mismos caminos de pavimento. Según la ONU, 2,3 millones de personas salieron desde 2014 de Venezuela, la mayoría a países de la región.

Colombia ha recibido a más de un millón de ciudadanos. Muchos venezolanos atraviesan la nación cafetera para llegar hasta Ecuador, Perú, Chile o Argentina. Es común verlos con los pies hinchados de tanto caminar.

“Hay que hacer un buen sacrificio para tener un buen porvenir en la vida, junto a mi padre luchando allá vamos, atravesando toda Colombia si es preciso”, apunta Jefferson Alexis, de 25 años, con lo justo de aliento antes de conquistar una nueva loma.

Juntos han pasado varias noches en las oscuras vías colombianas, temerosos de un asalto o la mordedura de alguna culebra, que merodean en los matorrales. Las cobijas y los colchones se han mojado con las lluvias nocturnas.

“Ha sido una demostración de amor”, dice José Agustín sobre su hijo, quien dejó los estudios de ingeniería mecánica para acompañar a su padre en esta odisea.

Los lugareños les regalan comida, incluso mantas. Ellos se alimentan al lado de la vía, pese al riesgo de ser atropellados por camiones, motocicletas o automóviles.

“Me encuentro totalmente agotado, la sillita echándose a perder también. Cuando no es una cosa es la otra, (pero) p’alante”, señala José Agustín, quien sin importar el clima mantiene un gorro negro de lana en su cabeza.

En cada paso Jefferson Alexis encuentra más pesada de empujar la silla. Los cauchos se han explotado y a duras penas rueda. Arribar a Bogotá ya es una utopía.

“Si llego a Pamplona es un milagro de Dios”, reconoce un angustiado José Agustín.