#Trendy

Capa de Ozono nos protege de los rayos ultravioletas

Debido a la importancia que ésta tiene, cada 16 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.

Por Redacción, 2018-09-15 10:44

Notimex.- La capa de ozono es la zona de mayor concentración de moléculas de ozono en la estratosfera, tiene un grosor de 10 a 20 kilómetros, la cual sirve como un filtro contra los rayos ultravioleta (UV) emitidos por el Sol.

Esta área es capaz de atrapar entre 95 y 99 por ciento de los rayos ultravioleta, así mediante este recubrimiento se pueden evitar en gran medida enfermedades como cáncer de piel y cataratas en los ojos, entre otras.

Debido a la importancia que ésta tiene sobre los seres humanos, cada 16 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, en conmemoración de la fecha de la firma, en 1987, del Protocolo de Montreal sobre la disminución de sustancias que agotan la capa de ozono.

El tratado exige la eliminación gradual de la producción y consumo de casi 100 sustancias químicas en varias categorías destructoras del ozono, con el objetivo de eliminarlas de manera paulatina, conforme un calendario.

Dicho protocolo fue firmado porque, en 1985, se detectó por primera vez un agujero en la capa de ozono en la Antártida, el cual se origina cuando los rayos del Sol que regresan catalizan reacciones que involucran formas de cloro y bromo, químicamente activas, creadas por el hombre, que destruyen esta capa.

A principios de año, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) reveló la primera prueba directa de la recuperación de agujeros de ozono, luego de la prohibición de sustancias químicas como los clorofluorocarbonos.

En el estudio de la agencia espacial estadunidense, los científicos demostraron mediante observaciones satelitales directas del agujero de ozono, que los niveles de cloro que destruye el gas encargado de proteger a la Tierra de los rayos ultravioleta del Sol, disminuye, lo cual reduce el agotamiento de la capa.

Las mediciones exponen que la baja del cloro, es por la prohibición internacional de productos químicos que contienen cloro llamados clorofluorocarbonos (CFC), destacó en su momento la NASA en su página de Internet.

El impedimento dio como resultado 20 por ciento menos de agotamiento de la capa de ozono, en comparación con el año 2005, primer año que las mediciones de cloro y ozono durante el invierno antártico fueron hechas por el satélite Aura de la NASA.

“Vemos claramente que el cloro de los CFC está bajando en el agujero de ozono y que está ocurriendo menos agotamiento del ozono debido a él”, dijo la autora principal del estudio Susan Strahan, científica atmosférica del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Los especialistas emplearon datos de una herramienta instalada en el satélite Aura, que realiza mediciones continuas en todo el mundo desde la mitad del 2004.

Por su parte, la coautora del estudio, Anne Douglass indicó que en el futuro, el agujero de ozono antártico debería continuar recuperándose de manera gradual a medida que los CFC abandonan la atmósfera, lo cual llevará varios años.

“En lo que respecta al agujero de ozono, estamos viendo 2060 o 2080. Y aun así, podría haber un pequeño agujero”, abundó Douglass.

En 2017, mediciones satelitales revelaron que el agujero en la capa de ozono de la Tierra que se forma sobre la Antártida cada septiembre, fue el más pequeño desde 1988, destacaron la NASA y la NOAA.

El hoyo de ozono alcanzó su punto máximo el 11 de septiembre de 2017, con un tamaño dos veces y medio mayor que Estados Unidos, para luego disminuir durante el resto del mes y hasta octubre.

Las mediciones basadas en tierra y globo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) mostraron la menor cantidad de agotamiento de ozono sobre el continente durante el pico del ciclo de agotamiento del ozono desde 1988.

Los investigadores estiman que el agujero de ozono antártico se recupere a los niveles de 1980 alrededor del año 2070.

#Trendy

«Homo Sapiens no es eterno», señala paleontólogo

«La alternativa sería que nuestra especie evolucione a otras especies en un proceso de diversificación», afirmó el especialista.

Por Redacción, 2019-05-25 13:32

EFE.- Como especie estamos en permanente evolución y hay efectos físicos, como la pérdida paulatina de masa ósea o de la muela del juicio, que así lo demuestran, afirma el paleontólogo Antonio Rosas, quien cree que el Homo sapiens puede extinguirse «y antes o después lo hará porque no hay nada eterno».

Desde su laboratorio en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid y rodeado de una colección de más de 2.500 fósiles, este experto en neandertales atiende a Efe, y se defiende de los que alimentan la mala fama de esta especie: «fueron una especie equiparable a la nuestra».

–En su libro «Los fósiles de nuestra evolución» (Ariel) empieza tachando gráficamente la clásica imagen de la evolución, ¿por qué?

–La evolución es un proceso que tiende a la ramificación, por eso hablamos de árbol de la vida. Sin embargo, ha calado en el imaginario colectivo la imagen de una secuencia lineal que va desde un chimpancé a cuatro patas hasta ese final con un humano blanco y masculino. Este icono tiene mucha fuerza representativa, pero es erróneo. Para empezar, los chimpancés no han sido nuestros antepasados.

–Pero sí compartimos un antepasado común con ellos, ¿qué se sabe de este?

–Sabemos poco, dada la ausencia de fósiles. Lo que conocemos es a través de inferencias, del estudio de sus descendientes. Faltan pruebas físicas y las inferencias están en discusión permanente. En la actualidad, es uno de los temas más bonitos de la paleontología humana, entender a esa criatura, a ese último antepasado que compartimos con los chimpancés que vivió hace unos 6 millones de años.

–¿Seguimos evolucionando?

–Sin duda, todo es cambio en el planeta. Las especies viven y evolucionan como parte de los ecosistemas, producto de sus relaciones con el medio y con otras especies. La Tierra cambia permanentemente y todas las especies están sujetas a ese devenir del mundo; la especie humana también.

–¿Hemos sufrido cambios perceptibles, significativos?

–Lo más llamativo son los cambios en nuestro esqueleto, que se está reduciendo, en densidad y volumen. Viene decreciendo desde el Neolítico y las sociedades sedentarias no han hecho más que ahondar en estos cambios; la falta de actividad ha reducido nuestra masa ósea. Otro detalle es la pérdida de las muelas del juicio, donde vemos un proceso evolutivo evidente: algunos nacemos sin ellas, lo que se llama agenesia, a otros nos las quitan por problemas de crecimiento y otros pueden permanecer con ellas.

Pero además hay pautas de evolución más sutiles. Por ejemplo, nuestro cerebro está evolucionando, y muy deprisa. La tecnología hace que la cantidad de datos que pasan por nuestros circuitos neuronales sea extraordinaria y a esto hay que adaptarse.

–¿Habrá una nueva especie?

–La lógica evolutiva dice que pueden darse varias posibilidades. Una opción es que Homo sapiens colapse y termine por extinguirse. La alternativa sería que nuestra especie evolucione a otras especies en un proceso de diversificación, lo que no deja de ser también un modo de desaparecer. En todo caso, Homo sapiens antes o después dejará de existir porque no hay nada eterno.

–¿Por qué solo sobrevivió Homo sapiens?

–En la raíz está la capacidad reproductiva. La biología reproductiva sapiens es tremendamente eficaz y las diversas crisis sufridas durante centenares de años han sido superadas por esta capacidad.

–De los descubrimientos en los que ha participado, ¿con cuál se queda?

–Los primeros amores siempre dejan huella y el mío es una mandíbula de hace 400.000 años hallada en 1984 en la Sima de los Huesos, en Atapuerca, Burgos (España).

–¿Siguen representando los neandertales la imagen de lo primitivo?

–Sí, injustamente. Esa imagen supone un alivio de la conciencia sapiens porque nuestro cerebro se mueve en esa dialéctica sencilla: si tenemos algo malo, tenemos algo bueno. La ciencia ha ido demostrando que los mitos no se corresponden con la realidad; tenían habilidades que al principio solo se atribuían a Homo sapiens, como la ornamentación corporal, división de tareas por sexo o conocimiento de las cualidades medicinales de las plantas. Además, hubo varios cruces entre neandertales y sapiens. Usando un verso de Antonio Machado, hay en mis venas gotas de sangre neandertal.

#Trendy

Lele Pons y Juanpa Zurita protagonizarán miniserie de Black Mirror

Little Black Mirror contará con tres mini episodios conectados con el universo Black Mirror y estará protagonizada por Juanpa Zurita y Lele Pons

Por Redacción, 2019-05-25 11:56

México.- Netflix lanzará el próximo 5 de junio la quinta temporada de la serie Black Mirror, sin embargo, la plataforma de streaming también anunció la creación del proyecto titulado Little Black Mirror.

Little Black Mirror contará con tres mini episodios conectados con el universo Black Mirror y estará protagonizada por Juanpa Zurita y Lele Pons.

El primer capitulo de la serie se estrenará el domingo 26 de mayo en el canal de YouTube de Netflix. Los otros dos saldrán el 2 y el 9 de junio, respectivamente.

Estas son algunas reacciones ante el anuncio: 

¿Tú que opinas?

#Trendy

Ópera de viena celebra 150 años con «La mujer sin sombra»

«Es un gran acontecimiento. A todos los amantes de la ópera les va a encantar esta producción» declaró recientementeel director de esta ópera estatal, Dominique Meyer.

Por Redacción, 2019-05-25 10:50

EFE.- La Ópera de Viena celebra hoy su 150 aniversario levantando el telón de un nuevo montaje de «La mujer sin sombra», una de las pocas óperas de relevancia internacional que tuvo su estreno absoluto en Viena y la única de Richard Strauss que vio la luz en este escenario.

«Es un gran acontecimiento. A todos los amantes de la ópera les va a encantar esta producción» declaró recientementeel director de esta ópera estatal, Dominique Meyer.

El alemán Christian Thielemann dirigirá a los filarmónicos vieneses en un montaje que tiene al tenor estadounidense Stephen Gould, a la soprano sueca Nina Stemme y a la finlandesa Camilla Nylund ocupando los papeles protagonistas.

Esta obra, que el propio Strauss calificó de «la última ópera romántica» mezcla el mundo real y el de los sueños y tiene una profundidad y una gama tan amplia de interpretaciones que el propio Thielmann considera que «no se entiende completamente».

«Es un cuento de hadas que cada uno puede interpretar», opina.

Thielemann recuerda que la obra se compuso en 1919, un momento de profundos cambios tras la I Guerra Mundial.

Al respecto, el director destacó que la ruptura que se refleja en la obra puede tener paralelismos con el convulso tiempo actual en que el que, como entonces, cabe preguntarse: «¿Qué va a pasar?».

Esta nueva «La mujer sin sombra» es la novena producción de esta obra que programa la Ópera de Viena desde su estreno en 1919.

Este estreno es el momento álgido de las celebraciones por el 150 aniversario, pero no el único ni el último.

Desde hace meses se han celebrado conferencias y exposiciones, editado libros e incluso estrenado películas sobre la Ópera.

Este sábado por la mañana se ha celebrado un concierto en el que cantantes de la compañía de la Ópera, los niños del coro, miembros de las distintas orquestas han interpretado piezas de compositores como Verdi, Wagner o Mozart, en un homenaje a la institución y a los trabajadores y artistas que la hacen posible.

Mañana domingo la Ópera de Viena saldrá literalmente a la calle con un espectáculo que transformará la avenida del Ring y la plaza frente al teatro es un escenario al aire libre.

Cantantes de primer nivel como Tomasz Konieczny, Erwin Schrott o, Roberto Alagna, entre otros, cantarán en un concierto gratuito que será retransmitido en directo por la televisión pública austríaca, la ORF, y por el canal ARTE.

La Ópera de Viena fue inaugurada el 25 de mayo de 1869 como Teatro de la Ópera de la Corte Real e Imperial con una función del Don Giovanni de Mozart a la que acudieron el emperador Francisco José y la emperatriz Sisi.

Este escenario ha sido desde entonces uno de los principales faros culturales de Austria y de Europa, también con épocas muy oscuras, como cuando durante el nazismo la institución expulsó a 105 trabajadores por ser judíos, de los que once fueron asesinados.

Hoy día, más allá de su peso cultural, la Ópera de Viena es también un motor económico y turístico.

La pasada temporada recibió más de 600.000 visitantes, con una ocupación media diaria del 98,03 %.

El propio Meyer estima que los turistas, que suponen un tercio del público, llenan cada día hasta siete hoteles en la ciudad.

Los ingresos de taquilla, de más de 35 millones de euros la pasada temporada, cubren el 44 % de su presupuesto.

El sistema de repertorio permite a este teatro ofrecer cada temporada unas 350 funciones, entre óperas, ballets, conciertos y representaciones para niños.

En los últimos años, este teatro, cuyo edificio fue destruido en un bombardeo aliado durante la II Guerra Mundial y reconstruido según el original en 1955, ha emprendido un ambicioso proyecto de renovación tecnológica.

Aparte de instalar tabletas en cada asiento, con las que se pueden seguir las óperas con subtítulos en seis idiomas, Meyer ha impulsado un sistema de pago por visión en alta calidad, que emite 45 óperas en directo cada temporada, con retransmisiones adaptadas a distintas zonas horarias, y la posibilidad de acceso a una videoteca.

«Mi objetivo ha sido llevar la Ópera de Viena a la época moderna y mantener el amor que encuentras aquí por la ópera y por la música, igual que cuando llegué», resume Meyer su época al frente de la Ópera, que terminará en junio de 2020.

Respecto al futuro, el teatro tiene también muchos programas destinados a la infancia, no sólo cumpliendo su función de servicio público, sino también, como Meyer destaca, para trasmitir el amor por la ópera a una nueva generación de público.

Señalada por algunos expertos como culpable de tener un programa poco arriesgado y centrado demasiado en los grandes clásicos, Meyer se defiende asegurando que desde que él asumió la dirección en 2010, ha trabajado para renovar el repertorio.

Así, afirma que este aniversario es una buena ocasión tanto para celebrar el pasado como para «abrir las ventanas y la puerta a la música contemporánea, y al futuro musical».