México.- Luis Cárdenas Palomino fue un colaborador cercano de Genaro García Luna cuando éste fue titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el sexenio del expresidente Felipe Calderón, y ambos, al término de sus facetas en el servicio público, despegaron sus carreras como empresarios.

Su jefe, actualmente preso en Estados Unidos, emprendió en el sector de la seguridad y tecnología, mientras que Cárdenas Palomino prefirió incursionar en el mundo de las bebidas alcohólicas con dos marcas de tequila: Mártires y Carbonero.

El exfuncionario se desempeñó como jefe de la División de Seguridad Regional de la extinta Policía Federal y renunció el 31 de diciembre de 2012, después de fuertes cuestionamientos tras la detención del narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, "La Barbie", acusando al jefe policiaco de recibir sobornos a cambio de protección al crimen organizado.

Esas declaraciones en ese momento no afectaron al expolicía oriundo de Oaxaca, pues tras renunciar a la SSP, desde 2013 funge como director general de Adamantium Private Security Services, empresa especializada en servicios de vigilancia privada.

No obstante, esta actividad  no le ha impedido incursionar con los destilados. En abril de 2016 registró las marcas de tequila, ambos registros fueron tramitados a su nombre, aunque Mártires fue negado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Lo anterior, luego de que el organismo determinara que existía una marca similar registrada: Tierra de Mártires, usada también para un producto destilado. Esto no ocurrió para Carbonero, ya que  fue autorizada para dar nombre a un destilado de agave desde octubre de 2016.

Cárdenas Palomino quedó como titular de los derechos de exclusividad, por la que pagó 2 mil 851 pesos por una temporalidad de 10 años.

La suerte que correrá el empresario tequilero es probable que quede frustrada, pues el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, anunció que sus cuentas bancarias habían sido bloqueadas.