México.- La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, el cual es transmitido por insectos vectores como la chinche de campo. Puede permanecer en el organismo durante muchos años sin causar estragos en la salud. Sin embargo, al estar presente en la sangre de la persona infectada, también puede causar una cardiopatía con resultados fatales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), del 70 al 80% de los infectados son asintomáticos a lo largo de su vida. En el resto de los afectados, esta enfermedad evoluciona a cuadros crónicos sintomáticos asociados a daño lesional en el corazón, tubo digestivo y/o sistema nervioso.

El doctor Carlos Madrigal, enlace médico en el área cardiovascular de Novartis, explica que la enfermedad de Chagas es infecciosa y potencialmente mortal si no recibe el tratamiento adecuado de manera oportuna.

“Todo comienza cuando estamos en contacto con la chinche y el parásito entra a nuestro sistema sanguíneo. A partir de ahí, la enfermedad puede tomar dos caminos: una fase aguda en la que hay síntomas muy específicos o, bien, puede no dar síntomas.

"La otra opción es experimentar una etapa en la cual hay afectaciones en el corazón, el cerebro y los intestinos”, asegura el especialista, quien detalla que en América Latina hay 21 países que son endémicos de esta enfermedad. Sin embargo, ya está presente en Norteamérica, Europa y Australia a causa de la migración.

Por eso, a nivel global existen casi 10 millones de personas infectadas y cada año mueren 12 mil individuos debido a este mal. “Una de cada cinco personas que tiene insuficiencia cardiaca es porque tiene la enfermedad de Chagas. Si en estos casos se hubiera recibido el tratamiento a tiempo, no la hubieran padecido.

“Lo más alarmante es que menos de 1% tiene acceso al diagnóstico y al tratamiento correcto de esta enfermedad. Por eso, todavía hay muchas cosas que hacer para poder apoyar a ese 99% de personas que no están recibiendo la atención que deben tener”, recalca.

Por su parte, Adolfo Chávez, cardiólogo e investigador clínico en Chagas, considera que “es una enfermedad desatendida. Antes solo la sufrían los países pobres, pero ahora es un padecimiento que consideramos de la migración”.