México.- El abogado de padres de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Vidulfo Rosales, opinó que la liberación de inculpados en este caso implica una seria limitante para la investigación, porque tienen información relevante del paradero de los estudiantes.

El domingo pasado, el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, denunció que un juez permitió la liberación de otros 24 inculpados en el caso de desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

Esos casos se suman a las 53 anteriores liberaciones, lo que da un total de 77 de las 142 personas relacionadas por presunción de la comisión de diversos delitos relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes en 2014.

En entrevista en Por la Mañana, con Ciro Gómez Leyva, el abogado mencionó que estará presente en la segunda reunión de la Comisión de la Verdad y Justicia, a realizarse esta mañana y donde pedirán que los policías participantes en varios operativos sean llamados a declarar.

Consideró que las reuniones sirven de mucho porque los liberados no sólo son responsables, sino que poseen información relevante desde las primeras horas de desaparición de los jóvenes; “ellos pueden dar más datos, porque hay omisiones y vacíos que la Comisión no tiene”, apuntó.

En ese sentido, Vidulfo Rosales cuestionó la razón por la cual la policía del Estado no intervino teniendo destacamento en Iguala y por qué al menos dos agentes de la policía tenían celulares de los estudiantes un día después de la desaparición.

“Que se llame a cuenta estos policías y se llame para ver si hay algo que parezca interesante, no hay que dejar cabos sueltos”, señaló el litigante, quien subrayó que las nuevas investigaciones darían lugar a responsabilidades de todo tipo, “habría que ver a qué nivel, igual que el gobernador”.

Sostuvo que el director de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) debería dar explicaciones, junto con el exfiscal Iñaki Blanco, aunado a que no se puede concebir “cómo el gobernador no hizo lo propio para hacer una intervención a gran escala en Iguala al grado de romper un cerco policial”.