Acapulco, Guerrero.- El presidente del Consejo de Coordinadores Empresariales (CCE), Joaquín Badillo Escamilla, señaló que no es buena señal que el gobierno municipal de Acapulco cambie de secretario de Seguridad Pública dos o tres veces al año cuando está claro que la ciudad vive aún una difícil situación de inseguridad.

"Se tiene claro cuáles son los principales delitos de gran impacto que aquejan a la ciudad como son el cobro de cuota y la extorsión", expresó Badillo Escamilla en conferencia de prensa en un restaurante de Acapulco, donde dio a conocer su nuevo proyecto estratégico llamado "Acapulco lo va lograr".

Asimismo señaló que la inestabilidad en el área de seguridad <revela que el gobierno municipal aún continúa sin tener un plan estratégico, situación que, consideró, se debe tener bajo control pese a la falta de recursos que pueda existir; sin embargo, reprochó, la administración de Adela Román sólo se ha escudado en pretextos para no dar resultado alguno en materia de seguridad.

Cuestionado respecto a la situación de violencia ocurrida en Culiacán, Sinaloa, en donde luego de severos enfrentamientos y actos de violencia por parte del crimen organizado, se tomó la decisión de liberar al hijo del “Chapo" Guzmán, Ovidio Guzmán, Badillo Escamilla señaló que liberarlo fue la mejor decisión que pudo haber tomado el presidente de la república, ante el riesgo que implicaba el operativo que lamentablemente no salió como hubieran querido.

Para el presidente del CCE, la principal responsabilidad de la pifia en Culiacán recae en el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, y del secretario de la Defensa Nacional, Luis Crecencio Sandoval, quienes estaban al mando del operativo, por lo que considera injusto culpar al presidente de la república de un hecho como este.