La Orquesta Filarmónica Juvenil de la Ciudad de México y el Coro Gabriel Saldívar, integrados por alumnos del Programa de Orquestas Juveniles y Coros de la Ciudad de México, dieron una muestra de talento en el “Concierto de gala”, que ofrecieron la víspera en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

La presentación, que conmemoró el 26 aniversario de este programa del gobierno capitalino, contó con la presencia del secretario de Cultura de la Ciudad de México, Eduardo Vázquez Martín, quien destacó que esta iniciativa es de vital importancia ya que la cultura sirve para aprender a convivir.

“Algo ejemplar de las orquestas es que al momento de tocar, todos los integrantes se ponen de acuerdo. Y esa es quizá la gran enseñanza para la sociedad: que a pesar del disenso, de las diferencias, hay momentos en que debe surgir la armonía”, expresó el funcionario cultural.

Mediante este programa, abundó Eduardo Vázquez, a través de 12 orquestas y nueve coros, muchos jóvenes han hecho de la música un espacio de convivencia, de desarrollo espiritual, han creado amistades, lazos profundos con sus maestros y con sus compañeros, informó la Secretaría de Cultura capitalina.

En su oportunidad, el coordinador del Programa de Orquestas y Coros Juveniles de la Ciudad de México, Ariel Hinojosa, aseguró que esta iniciativa “lleva 26 años cambiando la vida de niños y jóvenes, de sus familias, de sus entornos inmediatos y sus comunidades”.

El también promotor cultural agregó que el programa “ha contribuido sensiblemente a mejorar la calidad de vida de miles de niños y jóvenes en donde más nos importa y nos concierne: en la calidad de su vida moral y espiritual.

“Muchos de esos jóvenes nutren las orquestas profesionales del país, pero lo más importante es que todos ellos tienen la posibilidad de entender mejor la vida, la interior y la social y comunitaria, a través del prisma maravilloso de la música”.

Tania Flores, integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Milpa Alta, agradeció al “Programa de Orquestas y Coros porque me ha brindado experiencias maravillosas”.

Luego de dichas palabras, la Orquesta Filarmónica Juvenil de la Ciudad de México y el Coro Gabriel Saldívar iniciaron con el magno concierto con interpretación de la “Sinfonía 25 en Sol menor y Ave Verum Corpus”, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791).

Además se escuchó “La Arlesiana”, de Georges Bizet (1838-1875), y la vibrante obertura “Poeta y Campesino”, de Franz von Suppé (1819-1895), la más celebrada del recital y la cual repitieron al final del concierto.

Es de mencionar que el concierto se realizó bajo la batuta de algunos de los directores de orquesta de este programa: Gerardo Suárez, Hugo Fuentes, Armando Zayas y Ariel Hinojosa.