México, (Notimex).- La Feria Internacional del Libro que se lleva a cabo en el Palacio de Minería fue el marco de la presentación del concierto literario denominado “El cielo completo, mujeres escribiendo, leyendo”, dirigido por Sara Sefchovich.

Una a una cada una de las 16 participantes fueron narrando cómo fue que se decidieron a empezar a escribir, una actividad que consideraron que para nada es fácil.

En su intervención, Sara Sefchovich dijo que el objetivo de este libro es demostrar lo que significa la escritura de las mujeres como Sandra Lorenzano, Mariana Bernardi, Vero Lanz, Elena Poniatowska y Ángeles Mastreta, entre otras.

Este acto se llevó a cabo para “la presentación de mi libro 'El cielo completo, mujeres escribiendo, leyendo', de Editorial Océano, y para eso invité a mujeres escritoras mexicanas que van a hablar lo que significa para ellas escribir”, dijo.

En México hay un enorme impulso de las mujeres que están escribiendo y publicando, y es mucho el público al que le interesa escuchar y conocer sobre ello, y de ahí este ensayo que es un análisis sobre mujeres que escriben en México, América Latina y todo el mundo.

“No sé si hay más mujeres escritoras que antes, pero hoy salen a la luz pública, ganan premios y hacen actividades y la gente las escucha, las compra y las lee, así que eso ha mejorado mucho”.

Dijo que vivimos en un mundo en donde las escritoras se reproducen como en el génesis “por los siglos de los siglos y mucho, mucho, y escribir se hace para darle sentido a la vida y eso no es poca cosa".

Reconoció que como en todo, las mujeres escritoras encuentran problemas para publicar y difundir sus obras en muchos países, pero aclaró que esto no es limitante a ellas, porque los hombres también enfrentan esta situación.

Por su parte, las escritoras que participaron en el concierto literario reconocieron que no es fácil escribir, y señalaron que regularmente lo hacen de manera aislada, ya que “escribir define lo que somos”.

Señalaron que escribir es una necesidad imperiosa y sus inicios fueron muy diferentes, pues mientras unas lo hicieron por algo muy fuerte que les sucedió, otras lo hicieron porque es el arte de soñar.