Al menos 94 personas han sido “levantadas” en la cabecera municipal de Chilapa y comunidades aledañas desde la irrupción de un grupo de presuntos comunitarios, relacionados con la organización delictiva Los Ardillos, que opera principalmente en el municipio de Quechultenango, pero que tienen injerencia en las comunidades del sur de Chilapa

José Díaz Navarro, voceo de la Organización Siempre Vivos, integrada por familias de desaparecidos, recordó la irrupción de hombres armados desde el 9 hasta al 14 de mayo y destacó que todo el pueblo de Chilapa fue testigo del grado de violencia extrema que se vive en la zona.

“Entre esos días, el grupo de delincuentes apoyados por Bernardo Ortega, ex presidente de la Comisión de Gobierno y que sus hermanos (Celso y Antonio), encabezan, irrumpieron en Chilapa y desaparecieron a varias personas. Lo hemos señalado una infinidad de veces a las autoridades, hemos pedido que busquen en Colotlipa y Tlanicuilulco y no lo han hecho”, denunció el vocero.

Díaz Navarro indicó que cinco de sus familiares que fueron desaparecidos el 29 de noviembre del 2014, fueron atacados por sus captores en la comunidad de Atzacoaloya, Chilapa, y aseguró que los agresores también son integrantes del grupo delictivo de Los Ardillos, que dirigen los hermanos Ortega Jiménez.

“La camioneta en la que viajaban mis familiares tenía GPS, y rastreó la ubicación de la unidad en una calle de Quechultenango, tuvimos el nombre de la calle, barrio y hasta el numero de la casa pero las autoridades no hicieron nada. Estamos seguros de que muchos de los desaparecidos están en comunidades de Quechultenango”, narró.

En este contexto, denunció la relación entre la policía municipal de Quechultenango y el grupo delictivo de los hermanos Ortega Jiménez.

“La policía municipal de Quechultenango estuvo o está involucrada en la desaparición de los cinco profesionistas y familiares, hay complicidad, hay corrupción, hay impunidad y omisión de los gobiernos para hacernos caso y entregar resultados de la búsqueda de desaparecidos”, sentenció.

Agregó que de las 94 personas desaparecidas en los últimos meses, 57 han acercado sus casos a la Organización Siempre Vivos, mientras que sólo 37 han interpuesto algún tipo de denuncia formal por la desaparición de un familiar.

Destacó que la intención primordial es que los ciudadanos de Chilapa alcen la voz por sus seres desaparecidos y que las autoridades escuchen la demanda.

“Nosotros nacemos como organización luego de los acontecimientos lamentables de extrema violencia en Chilapa que ha afectado a toda la población, sin embargo, por los registros que llevamos, sabemos que son las clases marginadas las más afectadas por el tema ya que los desaparecidos son hijos de familias campesinas y se dedicaban a actividades como albañiles, taxistas, choferes de ruta y otros”, explicó.

Entre otros temas, reconoció que el operativo Chilapa, que inició el 27 de enero, ha bajado los índices de homicidios en la cabecera aunque no así en las comunidades y resaltó que, hasta la fecha, ninguna autoridad ha emitido informe sobre la búsqueda de los desaparecidos, ya que éste es un tema que se llevaría a cabo por parte de los efectivos militares.

“Anteriormente en Chilapa se registraban entre 15 y 20 muertos al mes, desde el operativo hemos contado cinco homicidios pero lo que nos afecta como organización es que no haya resultados de la búsqueda a pesar de que hemos tratado de comunicarnos con el fiscal”, agregó.

Mencionó que continúan las amenazas en contra de las familias que han alzado la voz por sus desaparecidos y recordó que el pasado 22 de diciembre fue asesinado el señor Bernardo Carreto, quien buscaba a sus tres hijos y fue advertido de que dejara de “andar denunciando”.

Finalmente informó que otra de las trabas que han puesto las mismas autoridades es que han solicitado a los familiares de las victimas que digan el nombre de los agresores, en dónde están los desaparecidos y que comprueben que ellos los tienen.

“Si no somos órganos investigadores, eso les toca a ellos”, reprochó.

“Recientemente capturaron al segundo al mando de Los Rojos (Yosivani Anastasio Parra, El Chivo) y ahora las autoridades de justicia nos piden que le comprobemos que él ha sido causante de la violencia y probables desapariciones en el municipio”, sentenció.