(EFE).- China suspendió hoy las importaciones de gambas blancas congeladas de tres empresas ecuatorianas que operan en el país asiático tras encontrar restos de coronavirus en su empaquetado, informó la Administración General de Aduanas.

En un comunicado, ese departamento informó de que las pruebas de ácido nucleico realizadas a los empaquetados de gambas de Industrial Pesquera Santa Priscila, Empacreci y Edpacif dieron positivo y que “existe el riesgo” de que transmitan el virus.

La noticia ha generado también alerta en México. Las cifras más recientes sobre exportación dimensionan lo que un hallazgo de ese tipo podría significar para esta industria; ese año se produjeron 222 mil toneladas de camarón, con un valor de entre mil 500 y mil 700 millones de dólares (mdd). Más de la mitad de esa cantidad (56.8 por ciento, con valor de 750 a 990 millones de dólares) se “cultivaron” en granjas de acuacultura, según el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Además, los principales mercados del camarón mexicano son la Unión Europea, Estados Unidos, Vietnam, Japón, Corea, Canadá y por supuesto China, quien este viernes suspendió importaciones del camarón ecuatoriano por supuesta contaminación con coronavirus.

Sobre este hallazgo, el organismo pide además a las empresas ecuatorianas la “retirada inmediata” de sus gambas congeladas producidas después del 12 de marzo, y les exige que se las lleven de vuelta o las destruyan.

Especifica que dieron positivo las pruebas realizadas a los envases exteriores, mientras que gambas y envases interiores dieron negativo.

Asimismo, indica que el sistema de gestión de seguridad alimentaria de estas empresas no es el adecuado.

“Con el fin de eliminar peligros escondidos y proteger la salud de la gente, anunciamos la suspensión de los requisitos necesarios para el registro de estas empresas en China, y se suspende la aceptación de sus productos”, afirma el comunicado.

A principios de junio se detectó un rebrote del virus en un mercado mayorista de Pekín que, según los expertos locales, tendría su origen en Europa, aunque todavía se desconoce cómo habría llegado hasta allí.

Hasta ahora ha trascendido que el virus se detectó en una tabla de cortar salmón pero, según los expertos, no hay pruebas de que los contagiados se infectaran por comer alimentos contaminados, incluyendo marisco.

No obstante, el director del laboratorio de microbiología del centro nacional chino para la evaluación de riesgos de inocuidad alimentaria, Li Fengqin, aseguró en junio que, aunque “el virus no venga de los alimentos, es posible que su empaquetado sí estuviera contaminado”.

China acumula cuatro días sin contagios por transmisión local, después de que este martes las autoridades sanitarias anunciaran que Pekín no había registrado ningún nuevo positivo por primera vez desde ese rebrote.