Shanghái, (Reuters).- China ha evacuado a miles de personas después de que un deslizamiento de tierra obstruyera un río y creara un lago que amenazaba con sumergir las aldeas vecinas, mientras amplias zonas del país sufren algunas de las lluvias más intensas de las últimas décadas.

El deslizamiento de tierra ocurrió el martes al caer 1,5 millones de metros cúbicos de tierra en un afluente del río Yangtsé, cerca de la ciudad de Enshi, en la provincia de Hubei, según dijo la agencia de noticias Xinhua, que basa su información en comentarios de las autoridades locales de control de inundaciones.

La oficina meteorológica estatal de China dijo el miércoles que el país se ha visto afectado por nuevas lluvias torrenciales esta semana, lo que aumenta aún más el riesgo de inundaciones en todo el país.

Se han declarado alertas rojas en las provincias de Anhui y Jiangxi, que están divididas por el Yangtsé. El Ministerio de Recursos Hídricos de China también advirtió el martes que los niveles de agua en el Yangtsé y los lagos adyacentes seguirían subiendo.

Responsables del ministerio dijeron que debían vigilar de cerca los niveles de agua en la Presa de las Tres Gargantas, que ha estado almacenando enormes volúmenes de agua para reducir los riesgos de inundaciones río abajo y que ahora está 16 metros por encima de su nivel de advertencia oficial.

Las gigantescas presas de China, diseñadas para contener inundaciones y generar electricidad, han sido objeto de un intenso escrutinio en las últimas semanas. Si bien las autoridades han hablado de su papel en la reducción de los picos de las inundaciones, los críticos dicen que no solo no protegen contra las condiciones climáticas extremas sino que también terminan por reducir la capacidad de almacenamiento de las inundaciones.

Las presas bloquean el flujo de sedimentos y reducen la capacidad de las llanuras y los humedales río abajo para absorber las aguas de las inundaciones, según Darrin Magee, profesor de Hobart and William Smith Colleges especializado en cuestiones relacionadas con el agua en China.

La necesidad de generar energía también puede perjudicar los esfuerzos de control de las inundaciones, según Magee.

“El control de las inundaciones requiere retener el agua y la producción de energía requiere dejarla salir”, dijo.