#Apuntes de un viejo lépero

Chong y Astudillo agandallan a Evodio

Por Jeremías Marquines, 2016-03-29 15:23

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores suponen que la gente es idiota. Su creencia es que mientras el crimen no afecte a los turistas, la vida de los que viven en este peligrosísimo lugar no importa; “no ha habido ningún incidente”, declararon al concluir la quinta reunión de evaluación de la estrategia de seguridad, a la que no fue invitado el alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez, o al menos, así se entendió.

Una reunión de “evaluación” que nada más sirvió para que se agandallaran y presentaran como logro propio los resultados de la primera semana de vacaciones de Semana Santa. Una reunión en la que Osorio Chong y su protegido Astudillo, no agregaron absolutamente nada distinto a la serie de lugares comunes que ya han venido repitiendo sobre la situación criminal en este puerto: que la pelea es entre los grupos delictivos; que los crímenes ocurren en las colonias de la periferia donde viven miles de acapulqueños, no en la Costera donde anda el turismo; que la temporada turística fue un éxito. Frases todas que no pueden sustentarse en la realidad, pues los asesinatos ocurren en todas partes de Acapulco como dan cuenta los cientos de reportes de prensa: en la playa, en la Costera, en las colonias, en los pueblos y hasta a una cuadra de donde está el cuartel de la policía municipal. En lo que respecta a la afluencia turística, el que lleguen miles de visitantes no se debe a ningún trabajo especial que haga el gobierno; el turismo llega a este destino por inercia, es como las peregrinaciones que van a la Basílica de Guadalupe. La gente viene y vendrá a Acapulco porque simplemente es Acapulco; es un lugar que está en el imaginario, es símbolo y es mito.

Reunión de “evaluación” del gabinete federal de seguridad donde no se evalúo nada. Todo fue política futurista. Política para ver si dentro de tres años el PRI logra quitarle al PRD el gobierno municipal de Acapulco. El medio es el manejo gradual de la inseguridad. Crear la percepción de que los únicos que están haciendo algo contra la delincuencia son el gobierno federal y el estatal. Suponen que si repiten hasta la saciedad este mismo esquema la gente les creerá.  Mientras que el alcalde de Acapulco es reducido a simple espectador, a simple pilmama del gobernador, sin discurso y sin acciones. La fuerza declarativa, al menos, mediáticamente es para el Astudillo. El gobernador dio la nota, no el alcalde como corresponde a quien constitucionalmente gobierna Acapulco. Destacó Astudillo los resultados de la primera semana de Semana Santa. Más de 620 mil visitantes, afirmó.  “Una muy buena temporada para Guerrero”. El sábado de Gloria, el promedio de ocupación en el estado fue de 92.4 puntos porcentuales, aseveró, como alguien que hubiera hecho su trabajo.

¿Qué hizo el gobierno de Astudillo para que hubiera esta cantidad de turismo en Guerrero? ¿Dónde están las acciones? ¿De cuánto fue la inversión? ¿Qué nuevos atractivos se crearon desde el año pasado, cuando comenzó su gobierno, a la fecha? ¿Dónde están? La respuesta es nada. No hizo nada, ni siquiera ha podido contener la violencia criminal que enluta diariamente a Guerrero. Por ahí andan en la red los reportes de prensa diarios para constatar lo dicho, ocioso es referirlos aquí.

¿Que dijeron en esa reunión de “evaluación”? ¿Qué evaluaron como para salir a decir que no pasa nada en Acapulco? ¿Acaso no tomaron en cuenta que ese día la famosa cadena de restaurantes Los buzos anunciaba el cierre de sus negocios por los ataques del crimen?

¿Por qué no dijeron nada sobre este asunto al concluir la “evaluación”? ¿Por qué hasta hoy, un día después de la “evaluación”, el gobernador salió a lamentar el cierre de esta cadena de marisquerías? ¿No que para eso es la “evaluación”, para crear planes y asumir medidas, no para lamentar? ¿Entonces de qué se trató la evaluación de ayer?

La “evaluación” de ayer, sólo sirvió para mostrar dos cosas, que la inseguridad y los crímenes contra acapulqueños son utilizados por el gobierno federal y estatal como recursos político con miras a la elección de 2018. La “evaluación” de ayer, mostró a un Osorio Chong y un Astudillo ocupados de la estrategia política para recuperar Acapulco para el PRI, asumiendo como solamente de ellos el éxito de la temporada turística y dejando al alcalde Velázquez lidiar solo con problemas.

La “evaluación” de ayer también sirvió para que el gobierno de Héctor Astudillo mostrara su estreñimiento hacia la prensa que critica, la que cuestiona. Pues simplemente no le dio la gana a su equipo de comunicación social hacer una invitación abierta para que los medios dieran cobertura a esta infame evaluación. Secretamente escogieron a media docena de medios allegados y los trasladaron al lugar donde sería la conferencia de prensa. Eso habla muy bien de su espíritu democrático y del respeto al trabajo serio que hacemos algunos medios como Bajo Palabra. Pero aún más allá, quizá el hecho de que no invitaran a algunos medios no es trascendente, lo que sí es de suma importancia es la explicación que Comunicación Social de Astudillo dio para justificar este atropello.

Según, “por razones de seguridad”, no informaron de la presencia ayer en Acapulco del gabinete federal de seguridad. Una mente retorcida dio indicaciones para que un grupo escogido de reporteros fueran levantados en un punto específico para ser trasladados al lugar de la conferencia de prensa. Todo por razones de seguridad. Luego entonces, si Osorio Chong y Astudillo dieron una conferencia de prensa exclusiva para decir que no pasa nada en Acapulco, que las matanzas son entre pandillas criminales, que no hay de qué preocuparse, que  todo es un éxito, ¿por qué diablos un gabinete de funcionarios cuidado por decenas de policías federales y soldados tiene que extremar precauciones al grado de violentar el derecho a la información? Entonces, simplemente le están mintiendo a los ciudadanos.

La reunión de “evaluación” Chong-Astudillo sirvió pues para evidenciar una política de seguridad siniestra que no da valor a la vida de los ciudadanos atrapados en medio de la criminalidad, pues allí campechanamente Chong dijo que hace tres años morían aquí más personas y ahora son meras poquitas porque ahora la violencia es “prácticamente entre ellos”. Otro error de evaluación, pues hace dos días, murió una persona que comía en una fonda en Las Cruces por balas perdidas, de dos grupos criminales que se liaron a tiros.

Y por último, me detendré en esta joya declarativa de Chong, dijo: “Sabemos perfectamente bien dónde se están llevando a cabo este tipo de delitos, la gran mayoría son en colonias muy lejanas de la costa, del centro de Acapulco, pero en uno y en otros lados los vamos a atender y por eso es que merecen una estrategia especial”.

De ser cierto lo que dice el secretario de Gobernación sobre de que conocen “perfectamente bien dónde se están llevando a cabo este tipo de delitos”, la pregunta sería: ¿por qué simplemente no actúan y ya?. Pero lo cierto es que no tienen ni idea de nada, pues ahí mismo, el hombre que se cree es el mejor informado de México, ni siquiera ubica bien la franja de playa de Acapulco y afirma que se “están llevando a cabo en colonias muy lejanas de la costa, del centro de Acapulco”. Muy lejanas de la costa, quizá allá por Chilpancingo o Arcelia, diría aquel. Muy lejanas de la costa.

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“Balacera mediática”; dos horas de terror en Acapulco

Por Jeremías Marquines, 2016-04-25 21:38

La noche de terror que vivió Acapulco este domingo cuando grupos de criminales armados atacaron un hotel donde se hospedan policías federales, así como un casino y edificios donde esa corporación tiene oficinas sobre la avenida Costera de Acapulco, ha puesto al descubierto la farsa de los gobiernos federal, estatal y municipal sobre la supuesta seguridad que brindan a este puerto turístico; lo súbito del ataque criminal demostró que el llamado blindaje a la avenida costera, por donde transita el turismo, sólo ha sido un blindaje de palabras; los cuerpos de seguridad han mostrado su ineficacia al grado que ni ellos pueden garantizar su propia seguridad.

En respuesta a estos ataques que pusieron en riesgo la vida de los acapulqueños (un mesero murió en el fuego cruzado), el gobernador Héctor Astudillo, así como el alcalde de Acapulco, sólo han dado vagas explicaciones pero ningún resultado. En lugar de anunciar una mejor campaña de seguridad o acciones contundentes para recuperar la confianza de la sociedad; este día, en conferencia de prensa conjunta, sólo culparon a las redes sociales, a los propios ciudadanos, del pánico que generó un grupo de criminales que se pasearon casi dos horas tirando bala por toda la Costera de Acapulco sin que los soldados que regularmente están apostados sobre esa vía reaccionaran. ¿Dónde estaban la noche del domingo los mil 420 agentes de la Gendarmería, y 2 mil 800 soldados, que según Astudillo, están distribuidos  en el “operativo” que se “implementa” de manera permanente para seguridad a los ciudadanos?

conferencia de prensa de Astudillo- Evodio tras balacerasLo que se notó durante esa conferencia de prensa que dieron alcalde y gobernador, fue turbación en los rostros, improvisación y muchas ganas de matizar la desgracia. Ninguno de los dos estaba preparado para un evento de esta naturaleza, Astudillo salió con un guión de medios anodino, y Evodio ni eso, pues no tiene equipo. Allí sólo hicieron un recuento lo que prácticamente ya habían publicado los diarios digitales horas antes, además de una joya de análisis: que “el ataque fue algo planeado, “podrían haber sido parte de una articulada y preparada organización para generar crisis en Acapulco”, “reveló” el gobernador. Pues no pudo ser de otra manera, lo que dijo el Astudillo fue una perogrullada, pues es obvio, elemental, que una acción de esa naturaleza está pensada, planeada, coordinada para causar mal, por eso a ese fenómeno se le llama crimen organizado.

Pero todavía peor, fue la posición del alcalde de Acapulco quien calificó las dos horas de terror que vivieron la noche del domingo los acapulqueños y los que visitan este puerto como “hechos mediáticos”: “una situación que tenemos que verla en la naturaleza en la que se está dando, una situación compleja que ha metido en crisis en este momento a Acapulco en un tema mediático, hay que decirlo así, porque solamente fue un deceso, fue un delincuente, fue una situación de un herido ante una bala que se dio en los términos que ya mencionó el gobernador”.

Sin discurso propio, sin originalidad, Evodio no fue capaz de revertir la dura percepción de trivialidad y banalidad que le acompaña cuando habla de la inseguridad que se vive en Acapulco. Lo que dijo al calificar de mediático una balacera de casi dos horas, es hasta ofensivo para los ciudadanos. Quizá por eso no hubo tampoco el respaldo de los grupos que recién se juntaron en la iniciativa Suma por Acapulco, ni acciones para dar garantías de seguridad a las personas. Lo que dijo como discurso mediático fue muy lamentable.

Aún cuando ambos culparon a la población de esparcir y abonar al clima de inseguridad y crisis en Acapulco al compartir y difundir fotos y mensajes en las redes sociales, no tuvieron empacho en pedir el apoyo de esa aterrorizada población para que “salga a la calle y haga suya la ciudad como siempre lo hemos hecho”, que salgan a pesar de las balas y en un Acapulco donde ni los propios policías federales pueden darse seguridad así mismos.

Costera Acapulco tras balacera (2)A pesar de lo ocurrido y de que la gente de Acapulco aún no se repone de esta crisis “mediática” de inseguridad y miedo, el alcalde Evodio dijo campechanamente: “seguimos siendo un destino turístico y lo vamos a seguir siendo. Vamos a Guadalajara a tomar todas las consideraciones para que el tianguis regrese el próximo año, nos estamos preparando en todos los aspectos”.

Luego, ambos personajes salieron apresurados rumbo al aeropuerto. La noche del domingo ninguno de los dos estaba en Acapulco. La mañana de este lunes regresaron corriendo sólo para venir a decir todas estas tonterías que ofenden a los que vivieron horas de terror esa noche. Esta noche, Acapulco luce desolado, todos los negocios de la periferia del zócalo están cerrados, esto quizá también son cierres mediáticos.

“Vamos a ir junto con el gobernador. Vamos a buscar, esperemos que en la comida, podamos abordar al presidente de la República y poder también hacer las consideraciones del estado”, dijo el alcalde antes de marcharse. Los demás aquí nos quedamos, a esperar siempre que lo peor.

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Para Osorio Chong, Astudillo sólo desperdicia el tiempo

Por Jeremías Marquines, 2016-04-12 12:46

Al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong le gusta el circo, pero ¿a qué chino no? Ayer en la visita a Iguala, Guerrero, donde policías municipales y criminales desaparecieron a 43 estudiantes de Ayotzinapa el año pasado, pidió que le crearan un escenario en el que pudiera caminar entre las señoras acarreadas como si fuera uno de esos merolicos que estafan a imbéciles con el cuento de la motivación personal. Ya es su costumbre, es su estilo, dicen.

Osorio fue la estrella de un espectáculo naco de la política, donde el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, fue sólo el pelele (muñeco de figura humana hecho de paja o de trozos de tela, que se saca a la calle en carnaval para quemarlo o mantearlo. RAE), un triste patiño que no existe sin el cómico de planta, algo así como los Viruta y Capulina de la política.

Chong vino a reforzar a su amigo patiño que no puede con la gubernatura. Según él, vino a mandar el mensaje de que Astudillo tiene todo el respaldo de la federación, pero también vino a decir (subliminalmente) que Astudillo es un inútil, dijo: Astudillo Flores no luchó tantos años para ser elegido gobernador “para ahora desperdiciar el tiempo”. Es decir, existe en la cabeza de Chong la idea de que Astudillo desperdicia el tiempo, de que no está dando resultados. Si no, ¿qué caso tendría esa frase?

Acto de corrupción de la realidad, de simulación donde todos saben que nada de lo que está pasando es real pero lo aceptan y celebran como si en verdad estuviese ocurriendo. El espectáculo no existiría sin un público que, obligado o no, le da razón de ser. El gobierno de Astudillo se esmeró en acarrear a tres mil señoras que reciben programas sociales. El acarreo de personas es un acto contra la propia dignidad humana, es una acción de uso en animales de corral. El gobierno federal, estatal y la ONU se beneficiaron de ese mecanismo vil para garantizar la asistencia de tres mil señoras al Polideportivo Ambrosio Figueroa, de Iguala, para que fueran espectadoras de la firma del convenio entre la Secretaría de Desarrollo Social federal y la ONU-Mujeres México para la equidad e igualdad de género y la erradicación de la violencia; para que el Osorio Chong tuviese público; mayor descaro y vileza no es posible.

Federales alimentan sitios de nota roja

La normalidad de Guerrero es la violencia, hija de la simulación del gobierno y de la impunidad. La violencia que no puede controlar Héctor Astudillo en Guerrero, la quieren meter abajo del petate. Por eso ya no quieren que los medios de comunicación hablen de la violencia, pero para que algo así ocurra en Guerrero, ya no debe haber crímenes.

Ni el gobernador de Guerrero, ni el alcalde de Acapulco quieren que se difundan avisos de asesinatos, entonces creen que los periódicos son responsables de la mala imagen de estos lugares, estigmatizan a los medios en general, pero lo hacen por ignorancia más que por mala fe. Sin saber distinguir, creen que un bloguero o un feisbuquero que se dedica a subir fotos de asesinados y tragedias, sin el más mínimo escrúpulo, es un periodista, y que su perfil de facebook, donde escribe con las más aberrantes faltas de ortografía, es un medio de información, algo realmente para idiotas.

Pero la cosa no acaba ahí, para que un bloguero o feisbuquero tenga a su disposición la más fresca información de los crímenes se requiere que alguien se la envié. Es por todos sabido que esos portales no gastan en infraestructura física, ni cuentan con recursos humanos, son sitios administrados por una o dos personas que roban la información que producen los medios grandes que cuentan con reporteros profesionales. Entonces, ante la incapacidad de producir sus propios productos noticiosos recurren a todo tipo de artimañas para alimentar su sitio.

Uno de estos recursos son las mismas autoridades estatales o federales. Los fotógrafos de nota roja saben que los policías federales son los primeros que llegan al lugar del crimen o accidente, y lo que hacen es tomar las mejores gráficas de los crímenes, mientras tratan de impedir que los fotógrafos de los medios tomen imágenes.

Cualquiera puede pensar que los policías federales toman fotos para incluirlas en su reporte oficial, pero esa idea está alejada de la realidad. Las imágenes que los policías capturan, sirven para alimentar sitos de nota roja con los que tienen algún tipo de acuerdo; otras veces, estos  policías venden las imágenes a esos sitios web. Las imágenes de asesinados que toman los federales y que venden o envían a sitios particulares, son el origen de toda la mala propaganda sobre Acapulco que inunda las redes sociales y la propia web. Así que si a alguien deben reclamarle el gobernador y el alcalde de Acapulco, es a esos policías federales.

Cuando la policía federal y otros cuerpos policiacos dejen de alimentar a sitios que lucran con las imágenes de violencia en Acapulco, en ese momento comenzará a bajar la mala percepción porque los usuarios de redes no tendrán nada que compartir.

Entonces, si la Policía Federal difunde las imágenes de crímenes que tienen mal calificado a Acapulco, y allá por Iguala Osorio Chong dice que el gobierno federal “no se va”, y que ante la incapacidad de un gobernador va “a proteger cada uno de los rincones de este gran estado de Guerrero”, pero mientras tanto no hay resultados ni investigación sobre la ex regidora Esther Orea Vargas “ejecutada” en Iguala de dos balazos por hombres armados que iban a bordo de una motocicleta, ni tampoco del ex alcalde de Cualac, Rolando Sánchez Sosa, cuyo cadáver fue hallado en un vado de la comunidad de El Paraíso Escondido, de Tlapa de Comonfort, Guerrero, entonces ¿cómo diablos van a proteger cada uno de los rincones de este gran estado de Guerrero?.

LA CONTRA

El secretario de Finanzas del gobierno de Guerrero, Héctor Apreza, acaba de anunciar que habrá recortes en la burocracia estatal que no es sindicalizada porque no hay dinero para sustentarla y porque dice que heredaron una burocracia obesa, si esto es cierto, entonces choca con la nueva burocracia creada con el nombre de Unidades de Equidad de Género en las dependencias del gobierno del estado, o ¿acaso esas unidades de equidad sólo son parte de la política de simulación que distingue el gobierno de Astudillo?. Ahí queda para la otra.

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Más de cien días de Evodio, con Walton

Por Jeremías Marquines, 2016-02-22 20:06

Acosado por los constantes ataques de su furibundo antecesor, Luis Walton Aburto, un ex alcalde que dejó una secuela de corrupción a su paso por el ayuntamiento de Acapulco que no quiere se haga pública, y perseguido por sus propios errores entre los que se cuentan un gabinete cuestionado, y su proclividad a la falta de transparencia y rendición de cuentas, esta tarde el actual alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre presentará ante una corte de políticos, “empresarios”, funcionarios y los acarreados de siempre, un mini informe de actividades de lo que llamará, sin fingida humildad, sus logros de gobierno, pasando los cien días.

Es cierto que Evodio Velázquez no ha podido gobernar como ha querido. Es cierto también que Luis Walton no ha podido superar la etapa de las pasadas campañas electorales donde su aspiración de ser gobernador de las “izquierdas” se fue a la mierda, para su enorme frustración y su inigualable rencor.  También es cierto que el dueño de la franquicia de Quadratín Guerrero, socio del periódico El Sur, y dueño de Movimiento Ciudadano en Guerrero, culpa a Velázquez y a su grupo político de bloquear sus aspiraciones, como lo escribió esta mañana un columnista de El Sur defendiendo a Walton. Y Walton -dice el periodista-, palabra más palabra menos, está muy emputado con ese grupo de mafiosos del PRD. Lo que no dice el columnista es que Walton tampoco es una blanca palomita.

Ya todos saben lo que se dice en el famoso video donde don Luis dirige la operación “lanzar mierda a discreción contra Evodio”, sea como sea. Una operación que involucra al contralor del estado, Mario Ramos del Carmen, una posición de Luis Walton que el gobernador Héctor Astudillo le concedió por sus inigualables servicios al encabezar la campaña sucia contra el PRD por el caso Iguala durante la pasada elección. Una campaña de la que el periódico El Sur y su columnista estrella participaron activamente.

Por este simple hecho, Mario Ramos, debería ser expulsado ipso facto, esto es, en chinga, de la responsabilidad que tiene encomendada: ejecutar la auditoría de la Administración Pública Central y Paraestatal y aplicar el derecho disciplinario a los Servidores Públicos. Mario Ramos ya no es confiable para auditar y menos para aplicar el derecho disciplinario a los Servidores Públicos pues él mismo ha incurrido en faltas éticas. Ramos no se deslindó de la grabación donde se le involucra en la operación “lanzar mierda a Evodio”, por lo tanto, esa es la prueba que según el gobernador Héctor Astudillo esperaba para “tomar cartas en el asunto”, algo que no hizo ni quiso hacer y ha optado por la impunidad y acuerdos que dañan la administración pública. En el PRD, ni en los amigos de Evodio, nadie tuvo los guevos suficientes para exigir la salida de este señor que sólo obedece a las perturbaciones nerviosas de Luis Walton, no sirve pues al estado ni a los ciudadanos.

Luis Walton es un señor obcecado, lo es también su profeta y asesor, el diputado Ricardo Mejía, ambos dos traman sus guerras de excremento frente a la glorieta de la Diana, a veces, otras veces en lugares más sombríos, dicen. No lo sé de cierto, pero lo que está de fondo es que detestan a Evodio por presuntuoso y mentiroso. Algo habrá de cierto en eso para tenerlos tan enojados, porque Evodio Velázquez tampoco es un osito de peluche. De sobra ha demostrado que le gustan los negocios, porque así, dice frunciendo el seño para parecer gente de respeto, se engrandece Acapulco con empresarios que inviertan, como los empresarios fantasmas que instalaron un café Punta del Cielo en terrenos del ayuntamiento de Acapulco, y de los cuales el alcalde que hoy hace un ejercicio de rendición de cuentas no ha rendido cuentas de quiénes son los afortunados señores dueños del aromático sitio como se comprometió frente a regidores en la última sesión pública de Cabildo.

A estas alturas no creo que a alguien le interese defender a Evodio Velázquez, ni mucho menos a Luis Walton, salvo sus socios, empleados y amigos, de ambos. Los dos son moscas de la misma cosa fea (eufemismo femenino para no repetir la palabra sucia que dije arriba), así que los estúpidos señalamientos del partido Movimiento Ciudadano, de su profeta, Mejía de que son objeto de una guerra sucia de parte del gobierno de Aguirre Velázquez suena a que ya los perdimos. La única campaña de ataques, comprobable con un audio que cínicamente niegan es el de la reunión donde Walton da instrucciones a su “guerrilla mediática”.  Pero esta tarde, en conferencia de prensa, Mejía Berdeja, haciéndose el idiotita, dijo el audio que anda en redes sociales está trucado, producto dice de un soborno político (frase que no supo por qué la dijo).

Lo cierto es que Mejía Bedeja sólo escupe frases que según él causarán “escozor social”, lo hace para evadir presentar pruebas físicas, pruebas contundentes de sus dichos. Hasta el momento no ha presentado ni un pinche recibo con el que acredite que el tal Evodio ha gastado la millonada de pesos que, según él,  ha gastado en medios para golpear a Walton, nada. Pero tampoco afirmo que no, quien sabe, igual y sí ha gastado un chingo de dinero pero pagando los convenios al periódico donde es socio Walton, algo que tampoco me consta y eso sí podría considerarse “soborno político”.

Mejía afirma pues que ese audio de Walton es producto del un poltergeist satánico y por eso lo rechazan. Pero si Mejía es un cínico, su inconsciente no, pues ahí mismito, en la conferencia que dieron esta tarde, el diputado local repitió la orden que Walton imparte a su grupo de facinerosos al inicio de la satánica grabación, pues  aseguró que MC “es un partido a favor de la transparencia” y dijo que era importante que los acapulqueños “sepan de todos los trabajos” de las últimas tres administraciones: Félix Salgado Macedonio, Manuel Añorve Baños y Luis Walton Aburto-Luis Uruñuela Fey para “conocer cuantas bases de trabajadores había en cada gobierno, el adeudo de cada administración y la lista de raya”, dijo que le pedirán al Colegio de Contadores Públicos del estado que pueda hacer esta evaluación. Los mismo que les pide Walton que hagan, vuelvan a escuchar su voz mofletuda en el audio y sabrán la verdad.

De todo este embrollo del que es parte Evodio y Luis Walton, los únicos puros son los ciudadanos, a quienes les vale un carajo lo que está pasando entre ellos. Según una encuesta realizada esta semana por bajopalabra.com.mx, la gente pide a los políticos que ya dejen de estar chingando con sus zarandajas (cosas que no tiene valor ni importancia), los acapulqueños son cultos a pesar de los festivales de televisa, en fin, lo que quieren es que el alcalde Evodio cumpla su palabra de hacer una administración honesta, que no se robe el dinero, que no oculte quiénes son los dueños del café punta del cielo, que diga a quiénes les está otorgando la obra pública, que no se roben el dinero para la seguridad pública, que no inflen el costo de las obras, que no haya familias enteras metidas en la estructura de gobierno, esposas, esposos, primos, tíos, amantes, novias porque entonces sí le perderán la confianza y lo mandarán a la mierda y entonces todo lo dicho por Luis Waton y sus acólitos tendrá valor probatorio por sí mismo.

De nada sirve gastar miles de pesos en movilización de gente acarreada para llenar salones donde se lee una lista de acciones a las que por ley los gobernantes están obligados hacer, pero que sin reparar en estupideces llaman logros de gobierno para autoengañarse, hoy ya nadie se traga eso. Ninguna acción propagandística, ningún anuncio de obra pública, supera el señalamiento de que se está haciendo un mal gobierno, o la sospecha de corrupción, nada limpia esa mancha, Luis Walton lo sabe porque él también hizo montones de obra pública y montones de actividades culturales que hoy, al analizarlas a detalle, muestran el desaseo y la corrupción que hubo. Luis Walton sólo es ahora el reverso del espejo, hace unos meses se veía como hoy se ve Evodio Velázquez, aguas.