Chilpancingo, Guerrero.- El alcalde Evodio Velázquez Aguirre aseguró que al inicio de su administración puso a disposición de las autoridades a los policías municipales y funcionarios para que se les investigara, sin embargo, el Grupo de Coordinación Guerrero (GCG) y la Secretaría de Gobernación (Segob) se negaron y argumentaron que habían designado a un mando policíaco avalado por ellos.

Este jueves, Velázquez Aguirre entregó su tercer informe de gobierno a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local y a la fracción del PRD, en su mensaje destacó que deja bases sólidas a la nueva administración de la morenista, Adela Román Ocampo.

Se le preguntó por el desarme de la Marina a los policías municipales realizado el martes, Velázquez Aguirre explicó que el operativo se realizó para detener a los mandos operativos Luis Fernando, “El Fénix”, y Brayan Antonio, “El Brayan”, quienes ingresaron a la dependencia desde el 2008, se les abrió una averiguación previa en 2009, el martes, nueve años después se ejecutó una orden de aprehensión.

“Lo que la Marina comparte con el alcalde, es que el tema fue solamente la aprehensión de estos individuos y que se aprovechó hacer el protocolo que usualmente se hace cuando interfiere un mando militar para revisar el armamento que se tiene en base a una licencia colectiva”.

El alcalde negó haber conocido que dichos mandos detenidos tenían averiguaciones, dijo que no era la instancia de investigación y se enteró el día que se realizaba el operativo.

Tras la incursión de la Marina, en un comunicado, el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia informó que se había detenido además de los dos mandos operativos, al secretario de Tránsito, Rafael Rivas Valdés al decomisarle armas no oficiales.

Sin embargo, Velázquez Aguirre lo negó y dijo que no hay ningún problema con el director de Tránsito.

De acuerdo con el alcalde entrega el 85 por ciento de los policías acreditados, avalado por el Secretariado Nacional de Seguridad Pública que depende de la Segob.

En tanto que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Max Lorenzo Sedano Romero es un marino retirado que recomendó la Secretaría de Marina y lo avaló el entonces secretario de Gobernación, ahora senador del PRI, Miguel Ángel Osorio Chong y el Grupo de Coordinación Guerrero (GCG).

Ayer el gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que el desarme de la policía municipal de Acapulco se debió a que estaba infiltrada por el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA).

En una entrevista en el noticiero Despierta con Loret, el mandatario estatal explicó que el operativo que encabezó la Marina y el Ejército Mexicano, en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública de Acapulco fue para ejecutar dos órdenes de aprehensión contra dos mandos.

¿Tenía antecedentes de que la policía estaba infiltrada por el crimen?, se le preguntó al alcalde.

“Lo que hay es lo que se había venido diciendo desde hace mucho tiempo, incluso desde antes que llegara el alcalde Evodio al gobierno y que nosotros, consta en oficio, que solicitamos al inicio del gobierno que se hiciera las investigaciones pertinentes y poníamos a disposición a todo el personal de la Secretaría de Seguridad Pública y a todos los funcionarios de mi gobierno”, respondió.

La solicitud la hizo ante el pleno del Grupo de Coordinación Guerrero y a la Secretaría de Gobernación, pero no lo hicieron y argumentaron que pusieron un mando policíaco avalado por ellos (al inicio de la administración de Evodio, el secretario de seguridad fue Manuel Flores Sonduk) “y en ese sentido fuimos caminando y eso dio al presidente municipal confianza y tranquilidad para fortalecer los trabajos en Acapulco”.

A pregunta expresa, el alcalde negó haber tenido conocimiento que la policía estaba infiltrada con la delincuencia como lo señaló el gobernador.