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Científicos de Venezuela y Colombia descubren nueva especie de rana

Los sonidos que emite, que pueden escucharse a unos 15 metros de distancia, son una de sus características distintivas.

Por Redacción, 2018-03-29 11:08

AFP.- Científicos de Venezuela y Colombia identificaron una nueva especie de rana en la sierra de Perijá, una vasta cadena montañosa que comparten ambos países y hogar de especies endémicas como este pequeño anfibio.

De piel multicolor y canto singular, la Hyloscirtus japreria, que habita en ríos y cursos de agua sobre los 1.000 metros de altitud, fue descubierta durante expediciones emprendidas hace una década.

Su nombre rinde homenaje a los japreria, una mermada etnia indígena de Perijá, en el estado Zulia (noroeste de Venezuela).

Con este hallazgo -publicado en febrero en la revista científica arbitrada Zootaxa- suman 37 especies del género Hyloscirtus identificadas.

Más pequeños, los machos miden entre 2,8 y 3,2 centímetros y las hembras de 3,5 a 3,9 cm.

El camino para completar la investigación comenzó en 2008. “Pasaron varios años para que consiguiéramos evidencia suficiente de que se trataba de una especie nueva”, dijo a la AFP el biólogo Fernando Rojas-Runjaic, coordinador del estudio.

Tras determinar que “era una rana de torrentes, tuvimos que verificar que no se tratara de la Hyloscirtus platydactylus, otra especie registrada en Perijá en 1994”, añadió.

Conforme avanzaban las expediciones fueron incorporadas cámaras fotográficas y grabadores de sonido de alta definición para documentar la coloración y someter los cantos a “análisis bioacústicos”.

Los sonidos que emite, que pueden escucharse a unos 15 metros de distancia, son una de sus características distintivas, señaló Edwin Infante, compañero de Rojas en las excursiones.

“Cuando apareció por primera vez -un macho adulto- fue un orgasmo intelectual”, recuerda Infante. Lo hizo con su particular canto: un “piu prolongado”.

La H. japreria se caracteriza además por su dorso amarillo pálido, con puntos marrón oscuro y pequeñas manchas marrón rojizo.

También posee rayas blanquecinas en ciertas regiones de los ojos, oídos, muslos y patas. El iris es gris con una delgada reticulación negra.

Junto a Rojas-Runjaic, del Museo de Historia Natural La Salle con sede en Caracas, trabajaron el biólogo colombiano Fabio Meza-Joya y los venezolanos Infante y Patricia Salerno.

Ciencia gracias a la paz

Meza-Joya había dado con la misma rana del lado colombiano, pero solo lo supo cuando conoció a Rojas en un curso en Ecuador. En 2013 decidieron unir esfuerzos.

Fue así como se describió la especie “a partir de individuos colectados en tres zonas de la vertiente oriental de la sierra de Perijá (Venezuela) y en una localidad en la vertiente occidental (Colombia)”, dijo a la AFP el herpetólogo colombiano.

A los intrincados hábitats solo fue posible llegar a pie y a lomo de mula tras varios días de travesía.

El acceso a la sierra de Perijá desde Colombia estuvo restringido durante décadas por el conflicto armado, “lo que produjo vacíos de información”, explicó Meza-Joya, quien destacó que la firma de la paz con las guerrillas amplía el horizonte para nuevos descubrimientos.

El proceso de paz con las FARC -que empezó en 2012 y llevó al desarme del grupo y conversión en un partido político en 2017- “abrió una ventana para ingresar a zonas que eran inaccesibles. Con la paz se incrementará el conocimiento sobre la biodiversidad”, dijo.

Meza-Joya destaca que los anfibios son fundamentales en los ecosistemas, pues actúan como reguladores de poblaciones de insectos que a su vez pueden ser plagas o vectores de enfermedades.

Adicionalmente, “algunas especies presentan una marcada vulnerabilidad a cambios ambientales por lo que son considerados excelentes indicadores de la salud de los ecosistemas”, añadió el experto.

#Trendy

Fotografías darán cuenta de labor de trabajadores de limpia de la CDMX

Con 36 imágenes, se presentará en el Museo de la Memoria y la Tolerancia.

Por Redacción, 2018-09-24 15:16

México, (Notimex).- La precariedad laboral de al menos 10 mil personas dentro del servicio público de limpia en la Ciudad de México, quedará expuesta a través de una exposición fotográfica que se presentará en el Museo de la Memoria y Tolerancia.

“De aquellas personas que recolectan basura o barren las calles, por lo menos unas 10 mil carecen de un contrato laboral y prestaciones, aunque desempeñan las mismas actividades de quienes están de base”, explicó Tania Espinosa, una de las organizadoras de la muestra.

La coordinadora del proyecto Ciudades Focales en la CDMX de WIEGO dijo que, de acuerdo con la ley, el gobierno es el encargado de prestar este servicio público.

“Pero a través de los años éste se ha servido de la mano de obra gratuita de estos trabajadores. Decimos que son invisibles porque, por un lado, la ciudadanía no sabe que esto sucede, piensan que ellos tienen un salario como debería de ser y no es así.

“El gobierno, además, no los incluye en la política pública de limpieza en la ciudad. No visibiliza su labor, aunque hay ciertos documentos de la planeación que llegan a decir que hay trabajadores voluntarios”, precisó.

A través de la exposición “Trabajadores invisibles dentro del servicio público de limpia de la Ciudad de México” se busca informar que dichas personas sustentan su vida a base de propinas y a la comercialización de los reciclables.

Sin embargo, su acceso a los materiales reciclables se ve constantemente amenazado debido al mal manejo de éstos al ser desechados, pues nunca se advierte del riesgo de salud que puede implicar.

“Documentamos la jornada laboral de estos trabajadores, desde que inicia hasta que termina, con el fin de acercar al público en general a esta situación. Se trata de sensibilizarlos para que sepan que existen y, a su vez, recordarle al gobierno de la ciudad que debe poner atención a la situación precaria en la que viven y la violación de sus derechos”.

El fotógrafo australiano Dean Saffron captó las 36 imágenes que conforman la muestra “Trabajadores invisibles dentro del servicio público de limpia de la Ciudad de México”, que viene preparándose desde hace un año.

Adelantó que son fotografías en las que se muestra al chofer del camión recolector de basura o de gente depositando cosas insólitas como la defensa inservible de un auto.

“Veremos las interacciones que tienen las personas del camión de basura con los vecinos, con los vendedores del mercado y otros compañeros de limpia. De cómo pasan por las estaciones de transferencia para hacer el depósito de los residuos no reciclables y la venta de los reciclables, que es de donde obtienen gran parte de sus ingresos”, señaló.

El día de la inauguración habrá un panel conformado por Dean Saffron (fotógrafo de la exposición), Héctor Morales Hernández (trabajador voluntario fotografiado), Linda Atach (directora del departamento de Exposiciones Temporales), Nashieli Ramírez Hernández (presidenta de la CDHDF), Uriel Rojas Morales (trabajador voluntario fotografiado) y Tania Espinosa.

“Los trabajadores de la limpieza hacen la labor de separar la basura, cosa que, lamentablemente, los ciudadanos no hacemos. Aunque existen cuatro divisiones de separación, no hacemos ni siquiera las dos básicas”, señaló Espinosa.

Estará vigente de manera gratuita hasta el 25 de octubre en el atrio del Museo de Memoria y Tolerancia.

#Creativos

Exposición de Leonora Carrington reúne a más de 300 mil visitantes

La muestra reunió más de 200 obras pertenecientes a 64 colecciones distintas; 54 producidas en México, 42 en Estados Unidos y 19 en Gran Bretaña, también mostró un video de coleccionistas y personalidades.

Por Redacción, 2018-09-24 15:10

México, (Notimex).- La exposición “Leonora Carrington. Cuentos mágicos” que mostró facetas poco conocidas de la artista inglesa ícono del surrealismo fue visitada por más de 300 mil visitantes en el Museo de Arte Moderno.

Tere Arcq, especialista del Museo del Palacio de Bellas Artes, y Stefan Ray, del Museo de Arte Moderno, fueron los responsables de la curaduría de esta muestra que se dividió en ocho núcleos y un gabinete de fotografía con el fin de revelar la magia de una Leonora Carrington vista desde otras perspectivas.

Se pudo apreciar el trabajo que realizó desde sus inicios, la obra hecha en Francia o Nueva York, su relación con los animales y su acercamiento a las religiones; cuál fue el impacto en su obra y las circunstancias, como el contacto que tuvo con la antropología, el mural sobre los mayas, donde ella descubre similitudes entre la mitología prehispánica y la celta.

Por primera vez se pudo apreciar un biombo pintado con figuras míticas, un tarot, carteles para un grupo feminista con acontecimientos del 2 de octubre de 1968 y las cartas inéditas que la artista le escribió a Renato Leduc, cuando era diplomático mexicano con quien se casó y viajo a México en 1942.

La muestra reunió más de 200 obras pertenecientes a 64 colecciones distintas; 54 producidas en México, 42 en Estados Unidos y 19 en Gran Bretaña, también mostró un video de coleccionistas y personalidades cercanas a Carrington como Pedro Friedeberg, Alan Glass, Mariana Pérez Amor y Alejandra Iturbe, quienes dieron testimonio de la relación con la pintora.

Entre las actividades paralelas que se llevaron a cabo destacan la puesta en escena “Opus Siniestrus”, estreno que realizó la Coordinación Nacional de Teatro del INBA y que se presentó en los jardines del recinto, obra que fue escrita por la misma Carrington en Nueva York.

Para profundizar en la exposición, se presentó lo que se considera como la revisión más completa sobre la vida y obra de Leonora Carrington: un catálogo realizado por el Museo del Palacio de Bellas Artes con la colaboración de los curadores de la muestra.

Un aspecto poco conocido en la vida de Carrington y que se pudo revisar fue su paso por el cine. Realizó breves apariciones en filmes como “Los olvidados”, de Luis Buñuel, y “En este pueblo no hay ladrones” de Alberto Isaac.

Asimismo, se presentó un ciclo de cine en colaboración con la Cineteca Nacional, en el cual se proyectaron títulos como Leonora Carrington de Dominique y Julien Ferrandou, Territorio Leonora de Gibrán Bazán y A través de Alan Glass de Tufic Makhlouf.

#Sociedad

Orégano, objeto de trabajo científico a favor de mujeres mayas

Ese premio fue otorgado por la Fundación Yves Rocher y reconoce la trayectoria de mujeres que trabajan en proyectos que traen beneficios al medio ambiente.

Por Redacción, 2018-09-24 15:04

México, (Notimex).- Buscando que la actividad productiva se realice en armonía con el ambiente, especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) fomentan el desarrollo de un sistema productivo de orégano de monte, para mujeres mayas de la comunidad de Nohuayún, en el municipio de Tetiz, Yucatán.

Luz María Calvo Irabién, investigadora de la Unidad de Recursos Naturales de ese centro, trabaja en ese proyecto y una de las acciones principales es la capacitación.

Por su trabajo desarrollado hasta ahora, la especialista fue reconocida en el Premio Tierra de Mujeres, cuyos recursos utilizará para la instalación de la parcela de riego, bombas y materiales para producción para aumentar la superficie de siembra del orégano con riego y garantizar cosecha todo el año.

También adquirirá material como molinos, bolsas de papel, recipientes e instrumentos de acero inoxidable, y se plantea la construcción de un taller en la comunidad para que el grupo pueda trabajar de forma cómoda, higiénica y segura.

Ese premio fue otorgado por la Fundación Yves Rocher y reconoce la trayectoria de mujeres que trabajan en proyectos que traen beneficios al medioambiente, el desarrollo sustentable y que involucran la participación directa de las mujeres.

Calvo Irabién tiene a su cargo este proyecto denominado “Mujeres mayas y orégano de monte”, con el que, dijo, busca que las mujeres se organicen para que puedan cultivar, cosechar, procesar y comercializar directamente el orégano de monte, además de venderlo a los intermediarios, como lo hacen tradicionalmente.

El proyecto fue apoyado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y la Cooperación Alemana al Desarrollo en México (GIZ), y en él participaron mujeres mayas del municipio de Tetiz, Yucatán.

La capacitación ha sido una de las acciones importantes del proyecto, de tal manera que se han impartido cursos de cómo se cultiva el orégano de monte, qué es la biodiversidad, qué son los aceites esenciales, para qué sirven los aceites esenciales, entre otros temas.

“Cuando yo inicié con el grupo, algunas participantes no sabían nada sobre cómo sembrar, procesar y comercializar el orégano, entonces, realmente es complejo, existen muchas limitaciones; cuando han venido a Mérida a vender su producto, han aprendido cómo hacer una nota, cómo se llevan las cuentas, el cálculo del precio de los productos ha sido un acompañamiento largo e interesante”, dijo la investigadora.

Actualmente, este grupo de mujeres vende sus productos en el mercado de SlowFood en la ciudad de Mérida, informó en un comunicado el CICY, centro del sistema de centros públicos de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).