México.- Un grupo de científicos descubrió cómo se forman los curiosos excrementos en forma de cubo que deponen los wombats, una familia de marsupiales que habita únicamente en Australia.

Estos rollizos animalitos de patas muy cortas utilizan para ello sus paredes intestinales elásticas y móviles, según informó el equipo de investigadores dirigido por Patricia Yang, del instituto de Tecnología de Georgia en una conferencia de la Sociedad Estadounidense de Física.

Partiendo de una masa líquida, es al final del intestino del animal cuando los excrementos adquieren esa forma poco común, pero práctica, de cubos.

Estos animales son vegetarianos y deponen cada día entre 80 y cien excrementos para delimitar su territorio y comunicarse mediante el olor. Para ello eligen lugares visibles porque su agudeza visual es baja, señalaron los investigadores.

Cuanto más alta y mejor colocada está la pila de excrementos, más atrae a otros wombats para olfatear y entrar en contacto. Y aquí es donde la forma desempeña un papel decisivo, porque las heces no deben rodar, como harían si fueran redondas, sino apilarse en lugares determinados.

"Llegué a este tema porque nunca había visto algo tan curioso en biología. Era un misterio", contó Yang.

Al principio pensé que los excrementos en forma de cubo eran una broma que aparecía en internet. Pero después empezó a diseccionar e investigar justo a sus colegas el tracto digestivo de los wombats, utilizando animales sacrificados tras sufrir accidentes de tráfico en la isla de Tasmania.

Y este curioso descubrimiento podría tener también aplicaciones técnicas: "En estos momentos hay dos posibilidades de crear formas de cubo: mediante moldes o cortando", explica Yang. Pero quizá también podrían hacerse, como hacen estos animales, con ayuda de tejidos flexibles.