La diputada presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso local, Magdalena Camacho Díaz, adelantó que en próximos días será citado a comparecer el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero, Pedro Almazán Cervantes, para que explique las estrategias que ha implementado para disminuir los índices de inseguridad en la entidad, y para la armonización de las leyes en la Constitución local.

En entrevista en las instalaciones del Congreso, este día, la diputada señaló que tenían prevista una comparecencia en días pasados, la cual se pospuso por las operaciones de seguridad durante la temporada vacacional de Semana Santa que, por cierto, dejó un saldo de 41 personas ejecutadas en Acapulco.

Camacho Díaz indicó que este día los integrantes de la Comisión legislativa reiniciarán los trabajos de calendarización para que sea determinada la fecha de la comparecencia.

Sobre los hechos de violencia ocurridos durante la temporada de Semana Santa, la diputada Camacho defendió las declaraciones del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dadas ayer en Acapulco, quien afirmó que las cifras de inseguridad no han aumentado.

“Los hechos son conocidos por todos, tenemos accesos a ellos por los medios de comunicación, a lo mejor, estadísticamente esos números pueden estar hacia la baja porque ellos ven números fríos; sin embargo, el sentir no es así, y si lo vemos en comparación del estado, quizá en este mes hubo menos muertes, pero de que en Acapulco la situación es alarmante, sí es, está generando inconformidad social, los negocios cierran”, comentó.

Dijo que es evidente que los tres niveles de gobierno están rebasados por los grupos delincuenciales, que no han podido garantizar la seguridad, lo cual ejemplificó con la pasado operación de Semana Santa en Acapulco, en el que hubo un despliegue de más de 4 mil 500 efectivos, pero ocurrieron casi medio centenar de asesinatos.

Refirió que la inseguridad que se viven en Acapulco desde hace más de una década se debe a hechos multifactoriales como son: la presencia de grupos de la delincuencia organizada, acciones de la delincuencia común, y los bajos niveles de desarrollo económico que fomenta la integración de jóvenes a formar parte de grupos delictivos.

“Deben crearse fuentes de trabajo, atenderse a la población y no solamente con apoyos económicos, sino generar empleo para que los  jóvenes tengan ingresos y no sea aliciente el dinero para incorporarse a la delincuencia”, señaló.