México. Notimex.- La Cuarta Transformación es el regreso de la ciudadanía, aunque aún no la han bautizado, señala Pedro Sordo, de 70 años de edad, quien vende camisetas y gorras, en 100 pesos cada una, en las calle de Baja California casi esquina con Insurgentes.

No son productos cualquiera, se relacionan con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República y, sobre todo, con la convicción personal del vendedor, quien considera que como es algo intangible, la gente no alcanza a comprender el concepto en toda su dimensión.

"Soy parte de la Cuarta Transformación", dicen los artículos en color beige y letras y números en el color de Morena.

Vende, sí, para ganar unos pesos, pero principalmente para hacer conciencia de la importancia de que todos participen de esa transformación. México, como país, siempre ha sido muy rico, y aunque ha avanzado, no ha estado bien administrado ni se han resuelto los problemas de la sociedad en general, opina.

“Necesitamos salarios dignos, servicios (en su amplia gama), pensiones más altas, seguridad. México necesita cambios, de eso no tengo ninguna duda. Espero que la situación mejore con la llegada de López Obrador, pero cambiar un país no se hace en dos, tres, seis o 18 años, a menos que podamos acelerarlo con la ayuda de todos”, comenta.

Habla firme, convencido, sereno, mientras da informes a los clientes que preguntan sobre los artículos.

Un hombre que va acompañado por su esposa le pregunta qué es la cuarta transformación, a lo que responde que es crear conciencia, que es lo que más se ha vendido hasta el momento.

Ser parte de esto, destaca, es no corromper ni corromperse, cumplir con nuestras obligaciones, ser limpios, honestos. Dice que “hemos estado acostumbrados a que papá gobierno resuelva todo y creo que debemos ser más proactivos, ser lo contrario a la frase luz de la calle y oscuridad de tu casa”.

Según las ventas, se quedará en el lugar hasta la toma de posesión, el sábado, o más. Espera que sus productos interesen más tarde a Morena o a organizaciones no gubernamentales que también creen en esta transformación.

“Yo quiero que la cuarta transformación suceda y por eso debo contribuir. El que pueda tener ingresos es parte de ser congruente”, sostiene.

Es un negocio nuevo para él, pues apenas vende estos artículos desde hace seis meses. Siempre le gustó el deporte y la vida lo llevó a laborar en diversas áreas, como la de materiales de construcción o la industria maderera.

Para Pedro Sordo, es preciso recuperar valores cuya pérdida han generado una actitud de falta de cooperación. Menciona el civismo, la honestidad, el respeto a los mayores, el agradecimiento, el amor por el conocimiento, el aprendizaje de los errores de la vida diaria.

Eduardo Jerónimo, de 74 años, quien limpia calles y jardines en los alrededores, también le pregunta qué es la cuarta transformación; “que toda la ciudadanía mejore”, le responde y le pide que regrese en la quincena.

El vendedor dice que aspira a conservar su felicidad, que significa tener paz interior, “y quiero que todos hagamos un esfuerzo. Siempre hay cinco minutos para hacer algo. La verdad es que cuando se quiere, se puede”.

Junto a su exhibidor de madera, sin gritos para promover sus productos y en espera de que los clientes sean los que se acerquen, también indica que lo que quiere para México es “que seamos una sociedad en paz, consigo misma y con los demás”.