#A sangre fría

CJNG abre frente para dominar Baja California

La lucha entre Los Cabos y el CJNG en Baja California es una nueva muestra de los problemas que el cartel está enfrentando a su interior.

Por Redacción, 2019-08-30 16:19

México. InSight Crime- El alejamiento de una célula del CJNG en Baja California avivó las llamas de la violencia y subrayó problemas al interior de uno de los grupos criminales más poderosos de México.

Una serie de asesinatos de sicarios que presuntamente se habían separado del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el estado de Baja California levantaron alarma en las últimas semanas y generaron una ola de violencia, según reportó el portal Zeta Tijuana.

El portal explica que los sicarios eran parte del grupo “Los Cabos”, quienes se alejaron del CJNG presuntamente por discrepancias con la nueva estructura de mando. Al hacerlo, perdieron su “protección” frente al Cartel de Sinaloa, quien también tiene fuerte presencia en el área.

Medios locales reportaron que el enfrentamiento entre Los Cabos y el CJNG ha generado una ola de violencia, con 16 muertos en Tecate, Baja California, en lo que va del año. En la ciudad de Tijuana, al menos dos de los 670 homicidios entre mayo y agosto serían consecuencia de los enfrentamientos, de acuerdo con información de Sin Embargo.

La lucha entre Los Cabos y el CJNG en Baja California es una nueva muestra de los problemas que el cartel está enfrentando a su interior, en zonas estratégicas para el tráfico de drogas.

La pugna al interior del CJNG comenzó cuando “Los Cabos” decidieron salirse de la organización por discrepancias con la nueva estructura del grupo desde la desaparición de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, quien tiene órdenes de captura de las autoridades de Estados Unidos y México.

Esta lucha dentro del CJNG se da en medio de una disputa de larga data entre esta organización y el Cartel de Sinaloa, uno de los grupos criminales más poderosos de México, por el control de una zona particularmente estratégica para el tráfico de droga por su cercanía a la frontera con Estados Unidos. Las disputas entre narcotraficantes locales ha sido otra de las causas del aumento de la violencia en la zona, que hizo que Tijuana se convirtiera en una de las ciudades más violentas de México en 2018.

Esta no es la primera vez que el CJNG sufre una fragmentación. En 2018 tuvo problemas debido a la lucha interna contra el Cartel Nueva Plaza en Guadalajara, corazón del estado de Jalisco y ciudad de origen del CJNG.

El problema actual para el CJNG es que debe luchar en dos frentes: uno tratando de contener el segmento de Los Cabos que los está atacando en Tecate, Tijuana y Rosario, mientras que en el otro se enfrenta al Cartel de Sinaloa para controlar el movimiento de droga en Baja California y Baja California Sur.


Este texto fue tomado de: https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/pugna-cjng-baja-california-mexico/

#A sangre fría

Soldaditos de la droga, niños desechables que trabajan para el narco

Su incapacidad de tomar decisiones los convierte en personas «sumamente vulnerables ante las tentaciones o amenazas que utilizan los grupos delictivos.

Por Redacción, 2019-09-18 12:38

México.- El mundo del crimen tiene sus ojos puestos en la infancia. Según especialistas y organizaciones civiles, niños y adolescentes son reclutados cada vez con más insistencia por las bandas criminales y usados como «carne de cañón» para toda clase de trabajos dentro de la jerarquía de estas organizaciones. Ocurre en México, pero todas partes del mundo, también.

El fenómeno no es nuevo, pero ahora cobra fuerza por la desatención que el gobierno otorga a este sector olvidado, en especial cuando se trata de niños que provienen de familias desintegradas o viven en la extrema pobreza.

El escritor y periodista Javier Valdez, asesinado en 2017, publicó en 2015 un libro llamado «Los huérfanos del narco», calculó que la «expectativa de vida» de un niño atraído a los brazos de las bandas criminales «bajo la promesa de dinero o amenazas», es de apenas dos o tres años.

«El narcotráfico seduce a niños y adolescentes mediante el dinero, los autos de lujo, las mujeres y el poder para reclutarlos en labores de sicario, de halcón, en narco-laboratorios o siembra de droga», señaló.

Entre enero y agosto de 2019, fueron detenidos 2.135 adolescentes. La Red Por los Derechos de la Infancia en México (Redim), señala que 7.000 niñas, niños y adolescentes están desparecidos en México.

Niños sicarios 1
Niños sicarios 1

En suma, en México, donde desde hace 12 años se vive una «guerra contra el crimen» lanzada en 2006 por el entonces presidente Felipe Calderón (que hasta el momento arroja un saldo de 260.000 muertos), desaparecen 4 niños y adolescentes por minuto. Durante el mismo lapso, tres mueren, en general por armas de fuego.

Según Redim, entre diciembre de 2006 y marzo de 2019, se registraron 19.000 niñas, niños y adolescentes asesinadas. El dato más llamativo es que ocho de cada 10 fueron víctimas de arma de fuego, lo que significa que fueron asesinados o murieron en medio de un enfrentamiento con organizaciones rivales, o con las fuerzas de seguridad.

Los niños «no tienen un valor para los integrantes de las diversas organizaciones criminales, debido a que son reclutados únicamente para tomarlos como carne de cañón al ser considerados desechables», afirmó Juan Martín Pérez García, director de Redim.

A diferencia de las empresas legales, que reclutan a jóvenes para prepararlos a fin de formar sus cuadros a futuro que luego irán ascendiendo en la escala laboral, los grupos criminales los usan para descartarlos en corto tiempo.

Como «están en una condición de desprotección, de vulnerabilidad», para los jefes de las bandas «son desechables, de tal suerte que si los detienen, o los asesinan, tienen otros miles para usarlos como quieran».

Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geográfica (Inegi) en México hay 38,3 millones de niñas, niños y adolescentes menores a 17 años, algunos de los cuales son criados por madres solteras o abuelos.

Su incapacidad de tomar decisiones los convierte en personas «sumamente vulnerables ante las tentaciones o amenazas que utilizan los grupos delictivos; ante la falta de un apego o figura de autoridad, son convertidos en asesinos a sangre fría», advierten los especialistas.

«Un menor de edad sin apegos ni empatía por sus pares, es capaz de cometer los homicidios más crueles, debido a que no tiene conciencia de lo que hace en su momento», afirmó la psicóloga Alejandra Calixto.

«Estos niños con la falta de apego (…) se alteran fácilmente, pierden el control de sus impulsos y no generan empatía hacia la otra persona», completó.

El sistema jurídico mexicano suele ser poco estricto con los niños que cometen infracciones legales, y prohíbe a los jueces dictar prisión si tienen entre 12 y 14 años.

Por lo tanto, los especialistas afirman que es «difícil juzgar a un adolescente en conflicto con la ley penal», por lo que se les impone «un tratamiento especializado».

A esto hay que agregarle que, según los expertos, no hay jueces federales lo suficientemente especializados en justicia para adolescentes.

#A sangre fría

Hondureña muere ahogada con hijo de 2 años al intentar cruzar río Bravo

El nombre de la mujer ahogada es Idalia Herrera, de 27 años, quien permaneció dos meses en un campamento de Matamoros, en el estado de Tamaulipas, junto con su hijo Iker Córdova, de 2 años.

Por Redacción, 2019-09-18 12:01

México.-Una mujer migrante hondureña y su hijo murieron ahogados cuando intentaban cruzar el río Bravo, que divide México y EU., ante la desesperación de reunirse con su familia.

Autoridades del Consulado de Honduras en McAllen, Texas (EU), informaron el martes 17 de septiembre que las víctimas traían documentación hondureña. Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) señaló que ambos murieron en la mañana del 11 de septiembre.

El nombre de la mujer ahogada es Idalia Herrera, de 27 años, quien permaneció dos meses en un campamento de Matamoros, en el estado de Tamaulipas (en la frontera norte de México), junto con su hijo Iker Córdova, de 2 años. Los migrantes eran originarios de la comunidad de El Limón, en Nacaome Valle (Honduras).

En entrevista con Noticias Telemundo desde Charlotte, Carolina del Norte (EU.), el esposo de Idalia explicó que habían huído de Honduras porque «allí no se puede vivir», con «tanta delincuencia» y «tanta pobreza».

Elmer cruzó la frontera junto con sus dos niñas, de 7 y 5 años, pero su esposa y su otro hijo fueron deportados a México. Idalia tenía cita ante la corte de inmigración de EU. en noviembre. En los últimos días, según explicó el esposo, se encontraba mal y tenía fiebre, después de dormir en el suelo.

De acuerdo con algunas compañeras migrantes que conocieron a la mujer hondureña en el albergue de Matamoros, la desesperación por reunirse con su esposo y otros dos de sus hijos que vivían en EU., la hizo tomar la decisión de intentar cruzar el río.

«Nosotros le dijimos varias veces que no lo intentara, porque si volvía a caer, siempre la iban a retornar para acá, pero ella dijo que no, que por sus hijas lo iba a volver a hacer», dijo Elsa Marilí Portillo, una de las mujeres que conoció a las víctimas en entrevista con la cadena Univisión. «Tenía la ilusión, igual que todos acá, de reunirnos con nuestras familias», añadió.

Idalia y el pequeño Iker fueron arrastrados por las corrientes del río, sin que nadie pudiera rescatarlos. Autoridades de EU. se movilizaron para recuperar los cuerpos de ambos.

Desde octubre de 2018, se han registrado 35 muertes en ese sector del río.

Entre los fallecidos se encuentra el salvadoreño Óscar Alberto Martínez Ramírez, de 25 años, quien se ahogó abrazado a su bebé, en junio de 2019. La fotografía de ambos cadáveres provocó una enorme conmoción.

#A sangre fría

Cártel de Jalisco Nueva Generación recluta niños para formar asesinos

El grupo liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho» es una de las organizaciones criminales con más integrantes menores de 18 años.

Por Redacción, 2019-09-18 11:33

México.-En un territorio sin ley, los más jóvenes son carne de cañón para el crimen organizado. Las madres están muy preocupadas, protegen a sus hijos porque saben que están en un foco rojo. Los criminales se agarran de quienes tienen más necesidad, menos estudios, más vulnerabilidad, y en México hay muchísimas personas en esa situación.

Su posición como como una de las células más poderosa del país, le permitió al Cártel de Jalisco Nueva Generación, reclutar a cientos de personas en los últimos cinco años, pero las autoridades alertan de que comenzaron a integrar a sus filas a menores de edad.

El grupo liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho» es una de las organizaciones criminales con más integrantes menores de 18 años.

El objetivo del abominable reclutamiento es que en el marco legal mexicano los menores reciben un trato diferente al ser arrestados, incluso por crímenes como asesinato.

Cuando los alistan para formar parte de una organización criminal, los líderes no piensan en formar criminales profesionales, sino que aprovechan su vulnerabilidad y si los detienen o asesinan no hacen nada por ellos, por que saben que hay miles más para ser usados.

Antes de cumplir la mayoría de edad, el rapero Christian Omar Palma Gutierrez , alias «QBA», se integró a la célula criminal del CJNG como dealer y en labores de vigilancia, según la Fiscalía General del Estado de Jalisco.

En más de una década, el rapero logró reunir miles de seguidores en YouTube, donde compartía sus canciones; sin embargo, no fue suficiente. «QBA» participó en el asesinato de tres estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV) en Jalisco.

Los jóvenes Salomón Gastélum, de 25 años, Daniel Díaz, de 20 y Marco Ávalos, de 20, fueron secuestrados y torturados antes de su muerte. «QBA» y sus cómplice habrían intentado hacer desaparecer sus cuerpos disolviéndolos en ácido. Actualmente se encuentra preso por su participación en el crimen.

Muchas historias con trágicos desenlaces se han entretejido al rededor de los niños sicarios. Podríamos decir que en medio de la mayor crisis de inseguridad, las nuevas generaciones crecieron en ambientes caracterizados por la pobreza y el miedo, y las bandas del crimen organizado se dieron a la tarea de ensanchar sus dominios en las grandes ciudades.

En México hay 38.3 millones de personas de 0 a 17 años, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Los menores de 11 años son considerados como grupo vulnerables porque todavía no desarrollan completamente la capacidad de decidir y estos los coloca en una situación indefensa frente a tentaciones o amenazas.

Las cifras se vuelven más sanguinarias al mencionar que de la población infantil, de 5 a 17 años, 460,000 menores han pasado a engrosar las filas de las organizaciones criminales.

Sicarios «enrolan» a menores

La Red por los Derechos de la Infancia (Redim) alertó desde 2011 que el Estado cada día ofrece menos oportunidades de desarrollo a niños, niñas, jóvenes, quienes son víctimas de una declarada guerra contra el crimen organizado.

Dos videos expuestos el pasado 27 de agosto, muestran a dos menores de edad que cargan armas largas mientras lanzan amenazas contra grupo criminales.

En uno de ellos se observa a un niño sicario arriba de una camioneta con un arma larga amenazando a Nemesio Oseguera, «El Mencho» y líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

El menor es identificado como colaborador de Jesús Greorio Villanueva, alias «R-5», supuestamente asesinado en 2013. El «R-5» era líder del grupo armado Gente Nueva, brazo armado del Cártel de Sinaloa.

En otra de las grabaciones se observa a un pequeño con un rifle de asalto y parado delante de un tigre encarcelado. «Pura gente del ‘Mayo’ y al que ande valiendo verga, se lo va comer gente el tigre, amenaza mientra apunta con el arma hacia el felino.

Por los hechos, Juan Martín Pérez García, director de Redim, llamó a las autoridades a proteger a los menores.

Juanito Pistolas, de 16 años, fue uno de los 11 integrantes de la Tropa del Infierno, escisión del Cártel del Noreste, por la policía de Tamaulipas en Nuevo Laredo, el pasado 27 de agosto.

Tan pronto se supo de su muerte, la noticia se viralizó en redes sociales. El niño sicario terminó decapitado gracias a las ráfagas de disparos que intercambiaron los criminales con el Grupo de Operaciones Especiales del Centro de Análisis, Información y Estudios de Tamaulipas.

La fama de «Juanito Pistolas» era tal, que circulan unos videos de narco rap dedicados a él. Uno de ellos llamado «Comandante Chikitín, donde hacen alusión a que ingresó a las filas del CDN desde los 13 años.

Los pequeños que sueñan con ser sicarios

En la muerte de tres adolescentes se repetían cuatro pasos clave: «Disparos, sigilo, crimen,asesinatos». La historia se desarrolla en San Luis del Río Colorado, Sonora, donde tres jóvenes, Alexis «R», de 14 años, Moises «O» y Armando «F», de 17 años, fueron sorprendidos por una unidad de la policía cuando asesinaban a una persona con arma de fuego.

Al saberse vigilados, los niños sicarios dispararon contra los policías, quienes respondieron el ataque y en el cruce de balas, los tres murieron.

Las autoridades locales dijeron que se encontraron con los adolescentes en la avenida Mazatlán, entre las calles 11 y 12, al suroeste de la localidad.

Los menores pertenecerían a la célula delictiva Los Salazar, lugartenientes del Cártel de Sinaloa, y quienes estuvieron detrás del asesinato de un menor en el municipio de Empalme, Sonora.

El menor Dayron Jesús Luna, de 7 años, murió el pasado miércoles al sufrir quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo, luego de que un comando armado irrumpió en su casa, secuestró a su padre y le prendió fuego a la vivienda con su familia adentro.

Dayron vivía en la colonia la Libertad, una de las más conflictivas de Empalme, Sonora.

Según un video difundido en redes sociales, una mujer identificada como la encargada de logística del Cártel de Los Salazar, brazo armado del Cártel de Sinaloa, afirmó que el padre del niño, José de Jesús Luna, alias «El Pelón de la Luna», distribuía droga del grupo criminal.

La CIDH considera que el reclutamiento de menores de edad por el crimen organizado o las pandillas se da también a partir de la dependencia a alguna droga.

Un informe reciente, publicado por la Redim, revela que tres niñas, niños y adolescentes son asesinados a diario en México, debido a la crisis de violencia, que solo durante el 2018 dejó más de 33.000 víctimas fatales.