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CJNG intenta conquistar el Caribe mexicano a sangre y fuego

El estado costero de Quintana Roo en México suele asociarse a la industria turística y las prístinas playas, especialmente de Cancún, Playa del Carmen y Tulum.

Por Redacción, 2019-07-12 14:28

México. InSight Crime.- El feroz asesinato de un operador de confianza del cartel de Sinaloa puede parecer solo otro síntoma de la ola de violencia a lo largo de la costa Caribe en México, pero una mirada más detenida indica un posible juego de poder del cartel de Jalisco por asegurar el control total de esta preciada región.

El 4 de julio, dos sicarios irrumpieron en una tienda de barrio y asesinaron al operador del cartel de Sinaloa Juan Ulises Galván Carmona, alias “El Buda”, en Chetumal, capital del estado de Quintana Roo, sobre la costa Caribe mexicana, informó Noticias Chetumal.

Se dice que El Buda llevaba cuatro meses en Chetumal trabajando para abrir un negocio mediante el que se lavarían las ganancias criminales del grupo.

Antes de asociarse con el exjefe del cartel de Sinaloa Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, El Buda trabajó para la Organización Beltrán Leyva. Ambos carteles, de Sinaloa y Beltrán Leyva, trabajaron juntos hasta su separación en 2008 y el inicio de una sangrienta guerra entre ambos.

El Buda supervisaba las actividades de narcotráfico del cartel de Sinaloa y administraba los cargamentos de cocaína que se traficaban desde Centroamérica en los estados de Oaxaca, Guerrero y Jalisco, algunos de los cuales se distribuían posteriormente en Guadalajara, según Noticias Chetumal.

Tras la captura, extradición y eventual condena a El Chapo por narcotráfico y otros cargos en Estados Unidos, Ismael Zambada García, alias “El Mayo” —último miembro de la vieja guardia del grupo— ocupa la dirigencia del cartel junto con los hijos de El Chapo, que se conocen en conjunto como “Los Chapitos”.

El estado costero de Quintana Roo en México suele asociarse a la industria turística y las prístinas playas, especialmente de Cancún, Playa del Carmen y Tulum. Más recientemente, sin embargo, el estado ha vivido una oleada de violencia asociada al crimen organizado.

Es así como la tasa de homicidios de Quintana Roo aumentó un 107 por ciento entre 2017 y 2018, al pasar de 21,5 a 44,6 por 100.000 habitantes, muy por encima del promedio nacional, de 25,8. En 2017, un estudio de una organización de defensa de derechos estimaba que el 91 por ciento de los homicidios en el estado tenían relación con el crimen organizado.

El reciente homicidio de El Buda parece ser una consecuencia más de la guerra que se libra entre dos de los grupos criminales más fuertes de México: el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“Hace tiempo que el CJNG tiene a Chetumal en la mira en su expansión hacia el Caribe. Es posible que ordenaran el asesinato [de El Buda]”, comentó Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.

El estado de Quintana Roo y su capital Chetumal tienen gran importancia por razones logísticas. Chetumal posee uno de los principales puertos marítimos sobre la costa Caribe, que por largo tiempo han aprovechado los grupos del crimen organizado para el tráfico de drogas, armas y otro tipo de contrabando.

La ciudad también está situada al lado de Belice, un “importante país de tránsito” con laxos controles y porosas fronteras de las que dependen los grupos criminales para el trasiego de narcóticos a México y eventualmente a Estados Unidos, según el Informe de Estrategias Internacionales para el Control de Narcóticos 2019 del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Es posible que El Buda estuviera en Chetumal no para lavar activos del cartel de Sinaloa, sino para intensificar los esfuerzos por controlar el puerto y las actividades de narcotráfico asociadas, opina Vigil. El fuerte de El Buda en sus servicios a los carteles de Sinaloa y la Organización Beltrán Leyva era la coordinación de la logística para el trasiego de cargamentos de droga, no el lavado de dinero.

En 2012, por ejemplo, el Ejército mexicano detuvo a El Buda junto con el lugarteniente del cartel de Sinaloa Sergio Armando Barrera Salcedo, alias “El Checo”, en Tapachula, al sureste del estado de Chiapas. En ese momento, El Checo se encontraba bajo las órdenes de El Mayo y era el encargado de las operaciones de tráfico de cocaína del cartel y de la adquisición de químicos precursores, según agentes del gobierno.

Dada la experiencia de El Buda en el narcotráfico internacional y la confianza de la que gozaba en el cartel de Sinaloa, Vigil afirma que su asesinato constituye un fuerte golpe para las operaciones del grupo a lo largo del litoral Caribe de México.

“La confianza es algo muy codiciado en una banda criminal”, comentó Vigil. “El Buda tenía una enorme experiencia y capacidades logísticas en el manejo de cargamentos de drogas desde Suramérica. Al contrario de un sicario, la experiencia y la confianza que generaba El Buda no se reemplazan con facilidad”.

Hacerse al control de Chetumal sería un triunfo importante para el CJNG. Tras su rápida expansión por al menos 20 estados mexicanos, la evolución del grupo ha disminuido el ritmo debido a varios arrestos de miembros prominentes, a disputas internas en el grupo, a la actual guerra con el cartel de Sinaloa, así como con otros grupos de menor tamaño, como el cartel de Santa Rosa de Lima, y al interés de las autoridades en la captura de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

El control de Quintana Roo no solo beneficiaría las operaciones de lavado de activos del CJNG —por años el estado ha sido un lugar seguro para esa actividad criminal— sino que también les permitiría adquirir los químicos precursores que necesitan para seguir produciendo drogas sintéticas, como metanfetaminas y el mortífero fentanilo, en un momento en que la demanda de heroína disminuye.

El CJNG es uno de los “proveedores más importantes de la droga y sus precursores” junto con el cartel de Sinaloa.

La muerte de El Buda, sin embargo, puede haber dado apenas una ventaja al CJNG sobre el cartel de Sinaloa en uno de los corredores de narcotráfico más importantes de México.

Este texto fue tomado de: https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/cartel-de-jalisco-guerra-caribe-mexico/

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México no informó que hubiera pacto para entrega de Duarte: Guatemala

Autoridades guatemalteca aseguran que trabajaron estratégicamente para aprehender al exgobernador de Veracruz.

Por Redacción, 2019-07-16 21:16

México.- El ex subdirector de la Policía Nacional Civil de Guatemala, Stu Velasco, dijo que el gobierno de ese país no «tuvo noticia por parte de la autoridad mexicana de que habían hecho una coordinación» para que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, se entregara.

«En ningún momento se tuvo noticia por parte de la autoridad mexicana de que habían hecho una coordinación con la persona que solicitaba y tampoco nosotros cedimos en las unidades que estaban en Guatemala ya tenían, digamos, un escenario controlado y de tal suerte que se encontraba en tal lugar, era información de investigación de inteligencia que se manejaba, que se compartieron y que los llevaron a ese lugar», dijo en entrevista con Samuel Cuervo para MILENIO Televisión.

Stu Velasco detalló que las autoridades de México exhortaron al gobierno de Guatemala a contribuir en la investigación, por lo que se llevó a cabo un operativo con la gente de la Interpol de Guatemala y policías de investigación criminal para aprehender a Duarte.

«En ese momento se contaba con una orden de aprehensión y con una alerta internacional y después de haber trabajado ciertos elementos de investigación e indicios de que él (Javier Duarte) se encontraba hospedado en ese hotel, se hace una operación para hacer un cerco estratégico y evitar que él pudiera irse de alguna forma», añadió.

Javier Duarte aseguró que pactó con mandos del gobierno de Enrique Peña Nieto para entregarse a las autoridades, a cambio de que no molestaran a su familia.

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Sedena reconoce que 3 elementos de GN fueron detenidos por secuestro

Las fiscalías Antisecuestro del Estado de México y Guerrero dieron a conocer que los detenidos tenían secuestrado a un menor.

Por Redacción, 2019-07-16 21:07

México.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció que tres elementos de la Policía Militar, adscritos a la Guardia Nacional, fueron detenidos por integrar parte de una banda de presuntos secuestradores que operaba en Huehuetoca, Estado de México.

Las fiscalías Antisecuestro del Estado de México y Guerrero dieron a conocer que los detenidos, activos en el nuevo cuerpo de seguridad nacional, tenían secuestrado a un menor que sustrajeron desde el pasado 18 de junio en la comunidad Molonga, municipio de Petatlán, Guerrero. El menor de 14 años de edad finalmente fue liberado.

Mediante un comunicado de prensa, la Sedena señaló que “tuvo conocimiento y participó desde un inicio de las investigaciones, coadyuvando con las autoridades civiles” en la recuperación del menor de edad y continuará en las investigaciones.

“La Sedena, bajo ninguna circunstancia tolerará acciones contrarias a la disciplina y al derecho, pero principalmente aquellas que atenten en contra de los ciudadanos del país, ni fallará al compromiso adquirido con todo el pueblo de México, de garantizar los objetivos de paz y seguridad establecidos en la estrategia de gobierno”, señaló la institución.

A decir de la Fiscalía Especializada de Secuestro del Valle de México y la Fiscalía Especializada Contra el Secuestro de Guerrero, dos de soldados detenidos pertenecen al 20/o Batallón de la Guardia Nacional y uno más al 19/o. Todos con sede en el Estado de México.

Se trata de Diana Paola “M”, de 23 años, soldado de la Policía Militar en activo; Atilano “M”, de 26; Jorge Luis “B”, de 25, identificado como cabo motociclista, en activo; y Everardo “S”, de 28 años, identificado como cabo en activo, quienes ya se encuentran a disposición de las autoridades mexiquenses.

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Obesidad aumentó 4% en últimas 3 décadas entre las mujeres mexicanas

México sufre los dos rostros aparentemente opuestos de la inseguridad alimentaria: el hambre y la epidemia de sobrepeso.

Por Redacción, 2019-07-16 20:24

México.- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) reveló que la obesidad entre las mujeres mexicanas aumentó 4% en las últimas tres décadas, debido a que los alimentos “frescos y nutritivos” se volvieron relativamente más caros que los productos ultra procesados e hipercalóricos que son importados desde Estados Unidos.

De acuerdo con un informe de la FAO, la humanidad sufre cada vez más la inseguridad alimentaria y toma dos rostros aparentemente opuestos: el hambre, que afecta actualmente a 820 millones de personas en el planeta, y la epidemia de sobrepeso y obesidad, que padecen más de 2 mil 400 millones de personas, entre ellas 171 millones de niños menores de nueve años.

En su reporte, el organismo detalló que 42.5 millones de personas en América Latina sufren subalimentación, principalmente por la situación que se vive en Sudamérica, donde el hambre aumentó de 4.6% en 2013 a 5.5% en 2018.

“El aumento en el hambre está estrechamente relacionado con la desaceleración económica general de la región. Las caídas en los precios de los productos básicos desde 2011 llevaron a un deterioro en las finanzas públicas de muchos países dependientes de la exportación de productos básicos”, puntualizó.

De igual manera, observó que en América Latina el desempleo urbano creció 1.6% desde 2015, y a la par se redujo el PIB, lo que afectó a las poblaciones más vulnerables e incrementó el número de pobres en la región: de 166 millones a 175 millones entre 2013 y 2015, equivalente a 28.1% y 29.2% de la población, respectivamente.