Guerrero.- Las clases a distancia no prosperarán en la región Montaña debido al contexto de marginación en el que se encuentran las comunidades, dijo el presidente del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.

Consultado vía telefónica, Barrera Hernández consideró que las autoridades educativas deben aplicar un programa educativo acorde a las condiciones geográficas y tecnológicas de cada región porque no es lo mismo estar en la ciudad que en las comunidades indígenas.

“Se necesita que sea una atención diferenciada pues no es lo mismo Acapulco que la Montaña donde regularmente durante la temporada de lluvia el servicio de energía eléctrica falla mucho. Consideramos que se tiene que replantear -el regreso a clases- desde otra perspectiva, no se pueden tomar medidas generales porque las condiciones tanto tecnológicas, económicas, geográficas son muy diferente”, comentó ante el anuncio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que el nuevo ciclo escolar iniciará a distancia.

“No es lo mismo estar en la ciudad que en el campo mucho menos en una región indígenas, hay necesidad de atender con mayor detalle cómo se va a implementar un programa acorde a las condiciones de cada región”.

Adelantó que la propuesta anunciada por la SEP del inicio de clases a distancia “no va a prosperar” en la región de la Montaña como tampoco dieron resultados el semestre pasado las clases virtuales y los maestros se organizaron con los padres de familia para visitar a los niños en las comunidades.

Esta mañana el titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán anunció que las clases del nuevo ciclo escolar iniciarán el 24 de agosto a distancia con el apoyo de las televisoras.

En Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo Flores anunció que el Radio y Televisión de Guerrero (RTG) se transmitirán las actividades educativas.

Berrera Hernández insistió en que dicho plan para el regreso a clases “se tiene que replantear” y deben analizar cómo llegar a los estudiantes de las zonas indígenas de la Montaña “donde la tecnológica no es un bien tangible para las comunidades”.