Acapulco, Guerrero.- Uno de los desafíos y retos que han tenido que enfrentar durante esta contingencia sanitaria son las clases en línea, porque la mayoría de los estudiantes no cuentan con las herramientas suficientes, ni con el  apoyo de sus padres, dijeron profesoras de Acapulco.

A través de consultas realizadas por Bajo Palabra a maestras de diferentes niveles educativos, aseguraron que las clases por internet afecta a alumnos vulnerables porque no tienen el apoyo de los padres, sumado a que están laborando más de lo normal porque se tienen que ajustar a los horarios y días en que los estudiantes tienen la oportunidad de enviar sus tareas.

En entrevista, la maestra de nivel básico, Azaniha Solís indicó que uno de los desafíos a los que se enfrentan como docentes son las diferentes rutas de comunicación para enseñar a los alumnos, porque dentro de la matrícula escolar la población es  tan diversa en sus características, no solo en ritmos y aprendizaje, sino también en los aspectos socio económicos, lo que deriva que no todos tienen acceso a las herramientas que facilitan los trabajos en línea porque no todos tienen Internet.

"Otro de los retos que hemos enfrentado es el horario de atención donde algunos jóvenes solo se pueden conectar por las noches, ya que mucho de ellos comentan que tienen un teléfono que es el de sus padres, entonces están sujetos al horario de papá y mamá. Y hasta que mamá y papá llegan a casa pueden conectarse”.

Dijo que como docentes deben estar atendiendo todo el día, “y como no puedes resolver dudas de manera presencial, es absorbente. Hay quienes no entienden y casi debes explicar de manera personal, es ahí donde tienes que atender todo el día", comentó Azaniha  Solís.

Por su parte, la maestra de primaria, Adriana López lamentó que padres de familia no apoyen a sus hijos para poder enviar sus tareas. Algunos porque no cuentan con la tecnología suficiente ni los conocimientos, y otros, definitivamente no  apoyan a sus hijos al cien por ciento.

Asimismo, la maestra Angélica Ramírez consideró que el cierre de las escuelas y las clases en Internet alteran la vida de los estudiantes más vulnerables porque muchos ni siquiera cuentan con padres que los apoyen.

Indicó que esta situación se vuelve más crítica porque están solos ante sus dificultades y dudas que llegan a tener los estudiantes.

Mientras tanto, ante la falta de tecnología, falta capacitación y  dedicación por parte de los padres, los  maestros continúan poniendo su mayor esfuerzo para que los alumnos no pierda su ciclo escolar.