México.- Dentro del proyecto educativo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) hubo varios programas alternativos que a partir de la gestión de Lázaro Cárdenas requirieron ingresos extras, sin que hubiera un soporte legal para hacerlos.

Lo anterior fue evidenciado en el informe “Investigación sobre el desarrollo de los problemas financieros de Michoacán”, a cargo de especialistas de la Facultad de Contaduría de la Universidad Michoacana (UMSNH) y auditores independientes, en 2016 y el cual está basado en las cuentas públicas.

En la auditoría, se detectaron por lo menos una veintena de programas fantasmas y otro tanto de compromisos incumplidos.

El documento cita, por ejemplo, en el de Escuelas Integrales de Educación Básica de 1996 al 2013, la erogación ascendió a 176 millones 300 mil pesos.

A más de 25 años de recibir esos millonarios recursos sólo existen en toda la entidad 28 escuelas con las características requeridas de las 90 que contemplaba el supuesto programa.

La mayoría de esas escuelas fueron establecidas a partir del 2004, cuando se les dio mayor impulso desde la federación y fue con el entonces gobernador priísta Víctor Manuel Tinoco Rubí donde se inició el aporte.

Otro caso es el de los denominados Centros para el Desarrollo de la Creatividad, los cuales desde 2004 su erogación alcanzó 89 millones de pesos, de los cuales 55 millones los otorgó la administración de Leonel Godoy, el resto su antecesor.

Sin embargo, sólo opera en algunos municipios donde se ofrecen talleres de manualidades, actividades artísticas y deportivas a gente de diversas edades, el cual también cuesta en el pago a los instructores, sin resultados concretos.

En el programa de Lecto-Escritura, igual desde 2004, se le otorgaron 84 millones de pesos, el grueso de recursos en la gestión de Godoy Rangel, con 54 millones de pesos; los demás durante el primer gobierno perredista en Michoacán.

Actualmente funciona en algunos jardines de niños y primarias, que no reportan beneficios específicos a la educación pública.

Alfabetización Popular es el proyecto sindical de la CNTE para enseñar a leer y escribir a los adultos, cuya aportación del erario michoacano entre 2004 y 2013 llegó a 39 millones 500 mil pesos; la mayoría -30 mdp- en el cuatrienio de Leonel Godoy.

Si bien arrancó con Lázaro Cárdenas Batel, éste prefirió impulsar su propio programa, conocido como Alfa TV, contratado desde Cuba.

Aun así, el perredista respaldó el plan del magisterio democrático, que no reportó los primeros 8 mil alfabetizados a los cuales se comprometió con los recursos iniciales, ni dio a conocer los resultados de una auditoría al proyecto gremial, como se comprometió.

Éstos sólo son algunos de los programas “fantasmas” subsidiados con recursos estatales que aparecen en el estudio, pues se detectaron al menos 35 “elefantes blancos” más, como en 2015 lo denunció el entonces diputado local, Salomón Rosales Reyes.

El entonces presidente de la Comisión de Educación en el Congreso del Estado, reveló que la dirigencia de la Sección 18 de la CNTE en Michoacán arrastraba más de 15 mil 216 millones de pesos financiados por administraciones estatales, que no habían comprobado a las instancias de fiscalización, acumulados en tan sólo tres años.