México.- Aunque desde su creación en 1979, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha mantenido constantemente movilizaciones, a partir del proceso que culminó con la aprobación de la reforma educativa, promulgada en febrero del 2013, incrementó sus acciones de resistencia tanto en la capital del país como en los estados donde tiene presencia.

La CNTE fue fundada en la Ciudad de México el 18 de diciembre de 1979 por alrededor de cien mil integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), de Chiapas, Tabasco y La Laguna (Durango y Coahuila).

Posteriormente se adhirieron maestros de Morelos, Hidalgo, Oaxaca y Michoacán.

Con su surgimiento fueron relegadas otras organizaciones disidentes de maestros como MRM, Cosid, ATE, UMI y FMIN.

Esa agrupación se planteó democratizar la vida del SNTE, confrontándose, primero con Carlos Jonguitud Barrios, quien estuvo al frente del sindicato de maestros de 1974 a 1989, y posteriormente con Elba Esther Gordillo Morales, que dirigió la organización de maestros de 1982 a febrero del 2013, cuando fue detenida y encarcelada, hasta el 2018, así como con Juan Díaz de la Torre, que estuvo al frente del sindicato entre el 2013 y el 2018.

Gordillo Morales concedió autonomía a las secciones radicales de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, con lo cual la CNTE obtuvo su control, fuerza política y recursos económicos. Desde entonces hay una doble negociación salarial: una con el SNTE y otra con la CNTE.

Los integrantes de la Coordinadora, en su mayoría, trabajan en escuelas de poblaciones rurales e indígenas, muchas de ellas con una alta marginación. Un buen número de ellos provienen de escuelas normales rurales.

De acuerdo con Luis Hernández Navarro, quien formó parte de esa organización y ha escrito varios análisis de esa estructura, la CNTE se trazó tres grandes ejes de acción: democratizar el sindicato, democratizar la educación y democratizar al país.

En el documento “La larga marcha de la CNTE”, publicado en la revista El Cotidiano, de la UAM, explica que la organización y representación de la Coordinadora es singular: todos los dirigentes nacionales son al mismo tiempo dirigentes estatales y cuando termina su mandato dejan de ser líderes nacionales y existe una alta rotación en esos cargos.

En agosto del 2008, profesores de Morelos se fueron a un paro de 79 días para manifestar su rechazo a la Alianza por la Calidad de la Educación y para rechazar a la maestra Elba Esther Gordillo y lo que llamaban La banda de la Y, integrada por el exdirector de la Lotería Nacional, Francisco Yáñez, Miguel Ángel Yunez y el yerno de la maestra, Fernando González.

Se movilizaron alrededor de 400 mil maestros de los estados de Morelos, Quintana Roo y Puebla.

Denunciaron que la llamada Alianza por la Calidad Educativa los despojaba de conquistas laborales y les imponía un sistema de evaluación. Consideraron que establecía políticas de estímulo con reglas inalcanzables.

Tan sólo en Morelos fueron movilizados 23 mil maestros entre el 18 de agosto y el 6 de noviembre. Las clases se reanudaron sin llegar a ningún acuerdo con el gobierno estatal.

El 7 de octubre, la Policía Federal entró en el poblado de Tres Marías y al día siguiente hizo lo mismo en otras comunidades donde intentaron desbloquear la carretera Cuautla-Jojutla.

Las marchas estuvieron acompañadas de plantones y bloqueos.

Ya en mayo de ese año se habían movilizado en contra de la Ley del ISSSTE. También se manifestaron en contra de la decisión del gobierno de Morelos de que las nuevas plazas de educación básica se asignarían mediante exámenes de oposición cuando la costumbre era que la mitad se daban al sindicato para los hijos de los profesores que se jubilaban.

En Oaxaca, desde la fundación de la CNTE, la organización ha venido ganando terreno y espacios de poder. En 1992, el gobernador Heladio Ramírez López desapareció la Secretaría de Educación para crear el Instituto Estatal de Educación de Oaxaca, mediante una minuta especial cedió a la sección 22 del SNTE controlado por la CNTE la facultad de autorizar los nombramientos de funcionarios estatales de educación. A cambio de eso, Heladio Ramírez logró la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal.

El 14 de febrero del 2012, el gobierno federal publicó un decreto mediante el cual se eximió de impuestos el pago de colegiaturas de escuelas privadas. Eso fue tomado por la CNTE de Oaxaca como una afrenta y realizaron una manifestación en la capital del estado que terminó con un enfrentamiento con la policía federal y local. Derivado de ello se declararon en paro exigiendo la renuncia de varios funcionarios públicos.

Al día siguiente el entonces presidente de la República Felipe Calderón visitó la entidad. Fue la primera visita a esa entidad en el gobierno del gobernador Gabino Cué. Inauguró una filial de la Universidad La Salle. Los maestros tomaron las calles. Los profesores pidieron se estableciera una comisión de la verdad para investigar los casos de represión sufridos por sus militantes en el 2006.

En agosto del 2013, alrededor de 90 mil maestros del Estado de México, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Ciudad de México iniciaron un paro de labores en demanda de la abrogación de la reforma educativa (artículos 3 y 73 constitucionales), así como en contra del pacto por México.

Los maestros se concentraron en la Ciudad de México con plantones ante el Aeropuerto, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores.

En septiembre se reportaron paros parciales en 14 entidades. Ese mes, el presidente Peña Nieto firmó los decretos de las tres leyes secundarias de la reforma educativa.

El gobierno toma la decisión de desalojar a los maestros del Zócalo el 13 de septiembre. Los manifestantes se repliegan en la Plaza de la República.

Entre octubre y noviembre se instalan en Gobernación mesas de negociación por estado y se va llegando a acuerdos el 25 de noviembre; ya todos habían regresado a clases. Aunque se mantuvo un plantón en torno al Monumento a la Revolución hasta principios del 2014.

En el 2016, los maestros de la CNTE protagonizaron la mayor movilización en la historia del país en contra de alguna política pública del gobierno. Durante cuatro meses se manifestaron en contra de la reforma educativa, impulsada por los gobiernos de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que a la larga, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió derogar.

Las movilizaciones hacia la Ciudad de México iniciaron el 15 de mayo y concluyeron el 15 de septiembre. Se movilizaron maestros de Michoacán, Chiapas y Oaxaca.

Contrario a lo que se esperaba, las negociaciones no fueron realizadas en la Secretaría de Educación Pública, sino en la de Gobernación.

De acuerdo con el análisis de Luis Hernández Navarro, también autor del libro Cero en conducta, que habla sobre la Coordinadora, entre el 1 de abril y el 30 de septiembre del 2016, el tema que mereció más notas principales de 17 periódicos (580 que equivalen a 20.4%) fue el paro magisterial.

Es relevante, sobre todo si se toma en cuenta que, cuando aún no se daba el paro indefinido, el ámbito educativo ocupaba el octavo lugar en los temas de las primeras planas de los periódicos.

Las movilizaciones de los maestros no sólo estuvieron orientadas a manifestar su inconformidad con la reforma educativa, sino con las leyes secundarias que consideran mal hechas y mal implementadas.

Hernández destaca que los maestros obligaron a las autoridades a sentarse a negociar y a que se les hicieran concesiones significativas. Identifica como un actor clave en este episodio a la Comisión Nacional de Mediación.

“El movimiento no logró la solución de su principal demanda: la abrogación de la reforma educativa. En cambio, demostró que en amplias regiones del país esa reforma está muerta. Nunca se va a poder aplicar. En Chiapas, el gobierno federal tuvo que aceptar, simple y llanamente, abrir un paréntesis en su implementación hasta el 2018”.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación suspendió la evaluación al desempeño docente durante un año, limitándola a aquellos que la presentaron y obtuvieron resultados deficientes y a quienes la quieran presentar voluntariamente.

Alrededor de 29 mil maestros de la Coordinadora en Michoacán, iniciaron el pasado 14 de enero un paro de labores, bloqueo a las vías del ferrocarril (en siete puntos y que liberaron el jueves) que comunican al Puerto de Lázaro Cárdenas con el centro del país, un plantón en la capital del estado, Morelia, tomaron 17 palacios municipales y 25 oficinas de renta, así como una serie de bloqueos carreteros en 34 municipios.

Los maestros, que también forman parte de la sección 18 del SNTE, exigen el pago de salarios y adeudos de varias prestaciones, y la retribución del ISR del 2017 y el 2018.

También exigen una auditoría al gobierno del estado y la instalación de una mesa de negociación en la que participen tanto el gobierno federal, el estatal y sus representantes.

Hasta la semana pasada había sido afectado el paso de 200 trenes con más de 1 millón, 700 mil toneladas de productos, con origen o destino los puertos de Lázaro Cárdenas, Michoacán y Manzanillo Colima.

Las pérdidas diarias se estiman en al más dos mil millones de pesos diarios.